#126 ¿ECONOMÍA MANIQUEA?

No lo creo. Promover una economía de mayor alcance, una economía para diez millones de dominicanos, lejos de lo ideal, está en las posibilidades de nuestro autentico potencial, claro está, si sincerizamos las políticas económicas actuales, si no la visualizamos para algunos intereses particulares, en suma actuando en función de la mayoría. Esa es la realidad.
El Banco Mundial lanzó un cálculo interesante que transfigura el crecimiento del PBI a solo cenizas. Veamos. El mecanismo se llama Paridades de Poder de Compra (PPC), reemplaza la indexación en divisas. El nuevo tecnicismo abre un mundo de comparaciones en magnitud de mercado, estructura de las economías y la capacidad de compra del dinero. Lo insólito ocurre en Centroamérica y el Caribe. La relación PBI/PPC ubica a la República Dominicana en el quinto lugar, debajo de El Salvador, donde se encuentran las economías menos estructuradas y más débiles.
Así es bueno crecer como lo hemos estado calculando, relativizando la economía, sin considerar el mercado y mucho menos la composición de los sectores productivos, ni que hablar del poder adquisitivo.
Es el “progobiernismo” la enfermedad de factor degenerativo, que parte del ángulo económico arribista, estereotipo del rechazo, caricatura viva de los otrora “políticos justos”, antaño de angostos trajes, hogaño sin disimulada exhibición de entecas canillas.
Un creciente segmento de la población no está de acuerdo con el manejo actual de la economía, añora la praxis de una economía menos egoísta y más amigable, al margen del manoseado y mimético ejercicio mediático del crecimiento económico.

#125 MODELO ECONÓMICO DOMINICANO

¿Bueno o malo? El asunto no es que crezca sino que solucione los problemas económicos de los dominicanos. Todos los modelos económicos crecen, no hay duda. Cuando observamos el crecimiento económico nos preguntamos, ¿en base a qué crecen? En República Dominicana existe una desregulación inducida de la microempresa, el sector masivo de mayor relevancia de la economía. Ocho de cada diez dominicanos son microempresarios, empero, no disponen de leyes que lo protejan, que les garanticen desarrollo y crecimiento, están a la deriva, marginados del modelo financiero que subyace en el modelo económico vigente. De ahí que están atrapados en la subsistencia, sin esperanzas de poder salir de la pobreza rampante. Ni que pensar de la formalización de las microempresas, eso es un sueño de locos. Cómo se va a exigir que un medio de subsistencia condenado por el sistema a la pobreza, atrapados en la miseria, se constituyan en compañías por acciones, que se pretendan ingresos fiscales allí donde urge dramáticamente la ayuda decidida del Estado. Es una insensatez de marca mayor.
La pobreza impide el crecimiento, afirma el Banco Mundial en un reciente encuentro en Madrid. La pobreza no deja de ser un negocio, la explotación es el síntoma más evidente. El crecimiento es necesario pero no suficiente para reducir la pobreza. Los organismos internacionales están dando un giro dramático al concluir en una novedosa interpretación económica sobre la relación de la pobreza y el crecimiento. La receta había sido hasta ahora que el crecimiento de la economía era el único camino de los países pobres para combatir la miseria y el atraso, !craso error!

#124 AGROENERGÍA

No es otra cosa que el agrocombustible. Sin siquiera haberse insertado definitivamente en la economía resulta conflictivo hasta ahora, no sabemos después. El Presidente Fernández anunció que el país se dedicará a la producción de energía agrícola a través de una alianza entre el Estado y el sector empresarial. Para tal fin se han destinado de inicio algunas miles de tareas de tierra en el Este. Sería uno de los primeros países latinoamericanos en incursionar en biocombustible: la producción mundial se concentra en Estados Unidos, Unión Europea y Brasil básicamente. China anunció el lanzamiento de un plan de agrocombustibles en 44 millones de hectáreas a partir de la jatropha, planta silvestre de suelo pobre y arenoso, no adecuado para cultivo de alimentos. “El aparato productivo mundial que se basa directamente en la naturaleza es de enorme de relevancia en términos de generación de empleo, ya que la agricultura, la pesca y las actividades forestales aún responde por uno de cada dos puestos de trabajo en el planeta”, afirma con singular propiedad el doctor Carlos Gustavo Cano, ex ministro de Agricultura y actual codirector del Banco de la República de Colombia. Somos un país pequeño. Sustraer tierras de cultivo para producir energía sería negocio de unos cuantos, no para el país. Hay otras opciones más viables, acordes con la necesaria racionalidad económica que debe primar, que no coinciden necesariamente con los intereses privados. Esta alternativa debe regularse por ley por su carácter estratégico, pues afectaría en el corto plazo las tierras cultivables, encarecería por insuficientes los alimentos que provienen del campo, en otras palabras, nos empobreceríamos aceleradamente.

#123 SECTOR AGROPECUARIO SIN ESTRUCTURA FINANCIERA

No todo el sector primario, el llamado sector agropecuario, tiene restringido el acceso a la banca tradicional. En el campo se ha desarrollado un subsector, como en todas partes del mundo, con enfoque empresarial, uso intensivo de capital y fuerte inversión. Cuenta además con una organización que lleva a cabo los trabajos con estricto apego a los principios gerenciales más modernos. Este grupo de empresarios agropecuarios está concebido dentro del sistema económico en funcionamiento, y pueden producir y comercializar sus productos asumiendo los riesgos propios de los bienes perecederos sin menos cabo a la calidad que exige el mercado de consumo. Ahora, esos son los menos que hacen presencia en el campo. Hay otro grupo, el mayoritario, que opera sin estructura financiera, disponen de un pedazo de tierra y su fuerza bruta, no más. Estos trabajadores del campo, campesinos de status, están marginados, fuera del sistema económico establecido. Individualmente no pueden sostener ningún nivel mínimo de riesgo, ni crédito, y generalmente son victimas de la red de comercialización, particularmente de los mayoristas, imponiéndoles precios de hambre al fruto de sus esfuerzos y desvelos.
Afirmamos sin equivocarnos que no disponemos de un sector primario porque no podemos bajo las condiciones vigentes contar de manera sostenida con este estratégico sector de la economía. Lo que queremos significar es que la gran mayoría de campesinos debe agruparse y crear por ende una estructura productiva consolidada, que haga posible una dirección, una gerencia. La estructura que estamos apuntando tiene que ver directamente con la producción, comercialización, riesgo y calidad. Nada encaja mejor que el cooperativismo para el micro y pequeño agricultor, donde tienen que verse las caras periódicamente, vigilando el trabajo de cada uno, y dando soluciones inmediatas a los problemas que van surgiendo, además de dar estrecho seguimiento entre ellos mismos al retorno de los créditos asignados. Esta entidad social de autogestión recibiría los fondos a titulo de financiamiento del sistema financiero formal que posteriormente se convertirían en créditos individuales. El sistema en referencia ya lo está utilizando el doctor Yunus, premio Nobel de la Paz, creador del Banco de los Pobres, extrapolado a otras actividades económicas, esencialmente para micro y pequeños productores, con extraordinario éxito.