Literatura social publicada semanalmente desde Mayo de 2006 para el diario matutino Hoy de República Dominicana.
#330 LA EDUCACIÓN EN EL CONTEXTO ECONÓMICO
#329 OBSECUENTE CAPITULACION
“El prestigioso economista Lyndon LaRouche advirtió en el año 1982…que las naciones del continente latinoamericano serían destruidas si, con el ánimo de conservar la confianza de sus acreedores aceptaban las condiciones del FMI…más bien dan la apariencia de prestar para seducir a los gobiernos ingenuos y hacerlos que acepten devaluaciones arbitrarias y condiciones salvajes de austeridad, so amenaza de no darles el futuro préstamo…es la triste historia de la capitulación , por el afán de mantener la capacidad de crédito. Fruto de la política recesiva del FMI ha sido una serie de explosiones sociales. Los ajustes del FMI destruyen intencionalmente la capacidad de las naciones de pagar su deuda, de tal forma que nunca estén en capacidad de pagar. La triste conclusión es que ser dignos de crédito, no nos llevan a ninguna parte.
La quimera de mantener la capacidad de crédito, la mercancía llamada capacidad de crédito es un espejismo, herramienta de seducción, un trágico engaño cuyo destino es la completa destrucción de la estructura política, social y económica. En su momento muchos dirigentes de la región reconocieron que ser dignos de crédito no nos ha llevado a ninguna parte. La opción harto elucubrada consistió en presentarnos a la comunidad financiera internacional como una gran nación latinoamericana que necesita refinanciar su deuda, poniendo sobre el tapete la conformación del cartel de deudores.
#328 EL ROPAJE PERVERSO DEL FMI
El FMI no ha cambiado, es el mismo FMI de siempre, el FMI de las restricciones y condicionamientos, el FMI de las políticas fiscalistas, también el FMI de medidas reaccionarias, en definitiva el FMI que adolece de políticas sociales a favor de la convivencia humana. “Fruto de la política recesiva del FMI han sucedido explosiones sociales, ajustes que destruyen la capacidad de producción y el nivel mínimo de subsistencia”.
Cuando una Nación opta por acudir al FMI lo hace esencialmente por asistencia financiera, ante la dificultad con acreedores internacionales por el incumplimiento de la amortización de la deuda externa. En tal sentido el FMI es una especie de interventor-garante a favor de las entidades acreedoras, particularmente los reconocidos organismos internacionales crediticios como el Banco Mundial y el BID, además de naciones desarrolladas como los Estados Unidos y la Comunidad Económica Europea, a esto se añaden los acreedores orientales y los compromisos que surgen de los capitales secundarios, bonos y otros.
Si un país demuestra que puede manejarse con relativo éxito frente a sus compromisos internos y externos, además de realizar inversiones públicas tendentes a garantizar un nivel de desarrollo económico en beneficio de agregados sociales presentes y futuros, es muy cuesta arriba que esté solicitando asistencia al FMI, que se reducen en controles y supervisión, la llamada figura de la economía intervenida.
La BBC, organismo de servicio de información internacional afirma al respecto: “Las políticas financieras del FMI están sujetas a que los países con necesidad de ayuda hayan ‘hecho esfuerzos razonables por superar sus dificultades de balanza de pagos’. La cooperación con el FMI y sus recomendaciones de política económica es un factor decisivo en la concesión de ayuda. El compromiso de las autoridades nacionales respecto de medidas como reforma institucional, estabilidad macroeconómica y compromiso a una economía abierta, son considerados por el FMI como elementos clave para la implementación fructífera de la asistencia técnica que ofrece”, marco real de la República Dominicana.
#327 CUIDADO CON EL RECORTE SALARIAL
Progresivamente la población va reduciendo los atributos de mercado, ese status que caracteriza el consumo de la estructura comercial actual. El resultado previsible es el notorio ausentismo de la gente en tiendas y colmados, supermercados y centros comerciales. La causa real de tal hecatombe es el olvido imperdonable del ingreso de la población. Visto al desnudo, el problema corresponde esencialmente al empresario, porque quiérase o no su fin último es contar con un fuerte y numeroso mercado de consumo, sostenerlo a punta de servicios y garantizar su crecimiento permanente. La cualquierización del salario como tema recurrente de agenda ha ocurrido por el consuetudinario énfasis, a todas luces equivocado, al considerarlo como un gasto. La cultura empresarial vigente consiste en reducir gastos apuntando principalmente al salario, para avocarse en alocada tarea al recorte de todo lo que “hieda” a gastos, derivando en consecuencia en una psicosis empresarial. No podemos generalizar, pero el mercado está allí, languideciendo, sin doliente aparente.
Mientras tanto las estadísticas de mercado-consumo van variando día a día y la subsistencia cobijándose cada vez más en los bienes suplementarios, casi siempre de factura informal y en muchos casos de elaboración casera.
No hace mucho tiempo, cuatro años a lo más, disponíamos de un mercado de cuatro millones de consumidores en nueve millones de habitantes. Esto invariablemente ha variado hacia la baja. Quizá, sino se atiende el problema salarial a tiempo, veremos polarizados ocho millones de dominicanos luchando por subsistir y dos millones, el mercado reducido, atrapados en la economía informal, y lo más insólito: empresarios en huelga de consumidores ausentes exigiendo por decreto el restablecimiento de esa especie económica en extinción.