#31 CONJETURAS ECONOMICAS

Asistimos al pasadía del cuatrienio de turno y al guión económico en vigor, apuntes ordenados con el objeto de que sirva para un fin determinado, vivificando la fiesta de los incautos y al pueblo llano como su principal intérprete, ejercicio desagradable de movimientos y gestos del guiñol de la política domestica.
Hasta hoy la propuesta de reforma o rectificación fiscal mueve a un sin número de conjeturas, hay una interesante que induce a la especulación de la apariencia de la disensión del Ejecutivo y la plana empresarial sobre el alcance de la reforma, no pondera el argumento económico en sí, sino el manejo de la comunicación que conlleva, de la cual pueden surgir múltiples conjeturas, algunas razonables y otras no tan razonables, empero no tropieza con la medida económica, por el contrario la salva en un ejercicio de equilibrismo político de sobrada precedencia.
Antes no pero ahora si, el máximo colectivo empresarial del país se decidió por elegir su interlocutor, esta vez quieren dialogar con el FMI sobre la rectificación fiscal, veremos en breve si el ejercicio coloquial resultó ser una disquisición o una divagación, tenemos expectativas conservadoras sobre su resultado final. Los industriales están firmemente interesados en hacerle entrar en razón al FMI con el argumento de la reducción del gasto del gobierno en 29 mil millones de pesos que ocasionaría un superávit del 2.5% del PIB, que echaría por la borda la propuesta de rectificación fiscal. Lo que no toma en cuenta la cúpula empresarial natía es la imposición de la reforma fiscal por parte del FMI para continuar con el acuerdo Stand By en el 2007. Entre algunas medidas de austeridad, sugieren la disminución del subsidio a la electricidad y la focalización del subsidio al gas licuado de petróleo, medidas que si se toman caprichosamente abrirían el dique de la protesta de los estratos sociales más pobres que son los más, en nuestra opinión con justa razón. Se aduciría que el nuevo incremento del 16% por la aplicación del ITBIS, encarecería la economía de los pobres en renglones como el azúcar, aceite, café y chocolate. Lo que llama la atención de esta objeción son las muestras de sensibilidad social del empresariado, muy dado a anteponer sus intereses particulares al beneficio de las grandes mayorías, que debilita ostensiblemente sus argumentos que contraponen el resultado final de la reforma fiscal. Lo cierto hasta ahora de las opiniones de los diversos actores económicos es que no dejan de ser conjeturas, apreciaciones indiciarias.

#30 LA APRECIACION DEL PIB

Arribamos casi a finales del 2006 entre brumas y expectativas económicas, algunas halagüeñas y otras no deseables, tal es el caso de la reducción inminente del salario real, un nuevo sacrificio que merma el consumo de la población, sobretodo los que dependen de ingresos fijos, justificado en los compromisos inmediatos del gobierno de turno, aunque huelga decir que son obligaciones propiamente del país. Algunos aducen, no con poca razón, que el gobierno puede mejorar sustancialmente la administración del presupuesto público, particularmente reorientando algunas partidas que tienen que ver con el gasto corriente programable y la supresión de los gastos no programables, innecesarios para el buen funcionamiento del Estado, excepción evidente en las partidas que inciden sensiblemente en el desarrollo social. Se cuestiona con acrimonia la construcción del Metro, proyecto que viene a ampliar la infraestructura social y productiva del país, así como a incrementar el patrimonio del sector público, un proyecto que en su momento contribuirá al aumento de la productividad y al crecimiento de la economía.
Se subestima hasta la saciedad el componente psicológico, las apreciaciones valiosas sobre psicología social aplicadas a la economía de Vernon Smith y David Kahneman, especialistas en psicología económica, Premio Nobel de Economía año 1999, la carga emocional de las medidas económicas a implementar dentro del paquete de reformas económicas, insertando promesas optimistas controvertibles por demás, sobretodo porque el gobierno está en un punto de declive en su credibilidad, y cualquier desliz que deteriore su imagen crearía una crisis de consecuencias no deseables. Por otro lado el cuestionamiento del comportamiento de las versiones recientes del PIB por parte de los diversos sectores económicos ha sido incisivo, punzante, reflejando debilidades en las mediciones económicas del gobierno, situación por demás delicada, sujeta a un sinnúmero de interpretaciones que conllevan a la confusión. Lo cierto es que hemos estado presenciando la apreciación del PIB a través del incremento sostenido en las últimas mediciones, y no precisamente el aumento de la oferta de bienes y servicios que conlleva el volumen de las transacciones presentadas, cálculos que partieron de la reducción del circulante para apreciar también la paridad cambiaria. La apreciación del PIB surge cuando la economía opera con niveles más altos de precios de bienes y servicios, producto de la reducción drástica de la masa monetaria.

#29 EXPORTACION, !Y ES FACIL!

Solo la urgencia y la necesidad de supervivir nos puede llevar a hacer cambios cualitativos, no hay otro camino. El conocimiento, know-how, es un recurso que está fluyendo en diversas esferas del país, el financiamiento en el ámbito de los proyectos para la producción está aflorando, y no cabe duda que diversas entidades internacionales de renglones especializados reconocen potencialidades de desarrollo regional a la República Dominicana, pero aún estamos fuera de contexto, desconocemos la exportación. No hay contradicción cuando lo afirmamos, y no nos referimos al trasiego histórico de mercancías de tradicional egresión en el país, ni al empresario de hoy que está sobrecomunicado y sobreinformado por la Internet, la creación tecnológica más importante del siglo pasado. La exportación solo se conoce cuando se exporta, cuando actuamos en ese esquema de comercialización movidos por intereses y sentimientos, cuando exportamos como reacción a la pasión que despierta la subsistencia de nuestro país, a la necesaria ansiedad de concretar algún día las aspiraciones de desarrollo, de ese orgullo inquebrantable de ser dominicano. Si esto no está enraizado en el empresario al concebir la exportación, afirmamos sin temor a equivocarnos, que no conocemos la actividad de exportación. La exportación como la fabricación engloba un aspecto cultural y ancestral, una praxis, el trazo de una curva de experiencia a través del tiempo que va más allá del mero deseo de exportar. Recuerdo las muestras de orgullo del Ingeniero Jaquez de Jabonería Valencia cuando nos mostraba la planta de fabricación de jabones en la zona industrial de Herrera, actitud entendible solamente para quienes están sustentados en una tradición familiar de fabricación, cuando ahora es más fácil almacenar que fabricar. Los ejemplos abundan, ahí tenemos la exportación de hielo que a inicio del siglo XIX se le ocurrió a un comerciante americano, exportando nada menos que 130 toneladas de hielo a Martinica, cuando al cabo de unos años se convirtió en un éxito financiero, acumulando penurias desde los inicios, solventando problemas de ineficiencia en la recogida de hielo, además de desarrollar un mercado. Exportar supone un nuevo paradigma en la comercialización dominicana, el paradigma de Thomas Kuhn, un nuevo conjunto de prácticas que caracterizan una disciplina en un periodo del tiempo, un patrón, un modelo de comercialización para este tiempo. Ojala no necesitemos una revolución para dar paso a las sucesivas transiciones de paradigmas empresariales, optamos por la alternativa menos traumática de la gradualidad.

#28 LA MACRO CIBAEÑA

En un ejercicio de existimación económica se puede afirmar que existe una idiosincrasia cibaeña como, sin lugar a dudas, nadie pone en tela de juicio la viva y diferenciada manifestación de la idiosincrasia dominicana. Qué es tanto el uno del otro para afirmar por ejemplo que la República Dominicana está “cibaeñizada”. Sería interesante saber qué nutre la forma de ser y de pensar de la sociedad del norte del país, sobre todo el sentimiento de orgullo, fruto de valores relativos que han hecho conciencia. Sin ánimo de sustantivar aquella o caer, sin quererlo, en la subestimación de los capitaleños, nos auxiliaremos de la economía para salir a camino. ¿De qué parte el orgullo cibaeño?; podemos afirmar sin temor a equivocarnos que hay una gran proporción de los 64 mil millones de pesos que se produce en el sector agrícola en manos de los cibaeños, sin contar con la pecuaria, que con seguridad consumimos diariamente después de pasar por las manos generosas del agricultor del Cibao, sin obviar los cultivos industriales de exportación equivalentes a 12 mil millones de pesos, llámense tabaco, café y cacao entre otros, extraídos y producidos por el Cibao.
El Cibao ha logrado cierta independencia económica, logrando su cota más alta en la provincia de Santiago de los Caballeros, provincia situada en el cibao norcentral, tan o más importante que Guayaquil, la segunda ciudad en importancia de Ecuador, por cierto símil mas apropiado a Quito, la capital de este extraordinario país sudamericano.
La macroeconomía cibaeña de puede ponderar en términos de oferta y demanda agregada. En tal sentido el sur del país con capital y todo, es eminentemente dependiente de lo que puede producir el norte. El valor económico de la capital corresponde en gran medida a su valor de mercado de consumo, al margen de la inmensa amalgama comercial que caracteriza la infraestructura distributiva de la capital. En el aspecto financiero, en orden de protagonismo, la capital sustenta la banca personal o de consumo, marca que distingue la banca dominicana, desdoro de la otrora banca de fomento, hoy en día arrumbada en el baúl de los recuerdos. Ahora bien, lo notable en el Cibao son las oportunidades extraordinarias en el desarrollo de proyectos agroindustriales y por ende, la necesidad urgente del soporte financiero de bancas de fomento y desarrollo. En la capital conocemos poco del glamour cibaeño, nuestro orgullo capitaleño no lo deja ver. Para los que quieran conocer el país real, les recomiendo que lean la obra El Principito de Antoine Saint Exupéry.