#242 RETORNO DEL CRECIMIENTO

¿Conoce el banco central la dramática realidad del retorno del 7.8% del crecimiento del PIB? Los 160 mil empleos nuevos sólo justifican el renglón de inversión, y ¿el resto de la economía? Distribución y redistribución de la riqueza que produce y reproduce constantemente la economía dominicana, a esa y no a otra coyuntura es que nos referimos.
Hay un sentido de oposición estructural entre el crecimiento de la economía y el correspondiente retorno de dicho incremento, traducido por supuesto en el bienestar mínimo requerido por la población. El problema básico se centra en la situación contradictoria, en la dirección del empleo y la dirección del crecimiento del PIB. Lo esperado es que transiten igual sentido, empero resulta que lo hacen en sentidos dispares. El gobierno, eje central de la redistribución, es el punto neurálgico que podría corregir las distorsiones de la estructura distributiva. Pero, ¿es manejable el sesgo social del país? El cúmulo de necesidades vigentes absorbe sin dificultad cualquier esfuerzo de asistencia oficial. El monstruo de mil cabezas es insaciable, dispuesto a tragarse todo lo que se ponga en frente, convirtiendo en impracticable cualquier plan de asistencia social. Entonces, ¿qué hacer? La idea primaria es convertir la población en agentes económicos incorporándolos a la actividad productiva. La ayuda per se es totalmente improductiva y por demás nociva, allí están los hechos. Requerimos de un enfoque proactivo centrado en la educación, asistidos de los recursos financieros y logísticos necesarios y en el horizonte de tiempo apropiado.
En la medida en que las entidades catalizadoras de la isla muestren la respuesta requerida, es posible establecer la correspondencia adecuada a las necesidades sociales, sobre todo de las masas desposeídas.
Es oportuno afirmar que el problema central corresponde al grado de elasticidad con que se maneje la variable política. Me refiero particularmente a este componente porque es el más visible de los que se definen como perturbadores del orden económico.

#241 EL CAPITAL FORANEO

¿Qué incidencia tiene la inversión extranjera en la economía dominicana? El status, es decir, el propósito empresarial, si está ligado a la producción, al mercado, o es una inversión financiera más. Ahí reside su importancia.
El mercado dominicano es clasificado como pequeño, no alcanza los cuatro millones de consumidores reales, los seis millones restantes son consumidores dependientes y por ende se reducen en agentes económicos nominales, conocidos como motivadores de consumo. En tal sentido es una categoría de consumo liviana o Light, poco atractiva para los inversionistas extranjeros, son los llamados mercados potenciales de bajo rendimiento. Sin embargo se añade un nuevo ingrediente al momento de evaluar el mercado, esto es el potencial de acceso a nuevos mercados, considerando los privilegios con que cuenta el país objeto de inversión.
Existe la práctica de evaluar el tamaño de los mercados para orientar los capitales foráneos, aquellos capitales que se dirigen a la industria, en contraposición con aquellos capitales en esencia financieros y cuyo status se desenvuelve en inversiones secundarias o derivadas, llámense inversiones en bonos, colocación de créditos, desde ya capitales especulativos, otros le llaman capitales parasitarios, cortoplacistas y de alto rendimiento.
La Inversión Extranjera lo componen capitales que tienen su sede en otras naciones, y por tanto canalizan sus beneficios fuera de la República Dominicana. Pero entonces, ¿el flujo de divisas que produce la inversión extranjera? La realidad es que si hay exportaciones las divisas no pasan por el país. La Ley 16-95 sobre inversión extranjera tiene un vacío en cuanto a que no observa la recurrencia de divisas provenientes de la comercialización internacional de mercancías que se originan en nuestro país.
Un planteamiento oportuno pondera la Inversión Extranjera no solo a una simple transferencia de capital, sino al fomento de la transformación de la estructura productiva del país receptor con el objetivo de insertarlo a los mercados internacionales.

#240 IDEAS CRUZADAS

La idea primaria de “aldea global” nos ubica en un mundo en donde la constante es la interdependencia, la dependencia mutua. Atrás, muy atrás quedaron rezagadas las relaciones de verticalidad, otrora esquema económico predominante. Significa esto que sólo el hecho de existir como Nación, por pequeña o grande que sea, nos lleva a la vinculación horizontal. Entonces el problema básico de coexistencia se reduce a la administración adecuada de la interrelación con el resto de las economías del mundo.
De ordinario el país está invadido por corrientes de opinión de elevada dosis de subjetividad. Recurrir al diagnóstico resulta laborioso, requiere de datos de diversa índole con resultados opuestos a nuestros gustos e intereses, en ocasiones de dudosa aquiescencia. Por consiguiente elaboramos juicios de eventos económicos a partir de lo que escuchamos y leemos, para luego asumir posiciones y actitudes sin percatarnos si son acordes con la realidad. Muchas de las opiniones resultan usualmente de gente enquistada en los medios, preñadas de credibilidad por el hecho de ser visto o escuchado a través de un programa de tv o radio de los tantos que pululan en República Dominicana, justificados únicamente en los pesos del sustento diario. Y los diagnósticos, ¿qué? Por norma son torpedeados con el dardo envenenado de “eso es teoría”, calando en la falsa impresión de que la teoría es basura, y en algo no dejan de tener razón, pues lo que no sabemos emplear difícilmente sirva para algo por mas provechoso que pueda ser.
Algunos analistas económicos que se han inscrito en la corriente fatalista del “no hay nada que hacer”, ven con escepticismo la reducción del consumo para acelerar la salida a la depresión económica. Con esta medida tradicionalmente se ha conseguido la opción de mejores precios, ¿por qué no? Bueno, se aduce la inelasticidad de los precios vista la abrumadora demanda actual, sobre todo con la mejora sustancial del ingreso del pueblo chino que garantizaría precios altos por mucho tiempo.
Al margen de la crisis económica mundial, reiteradamente se juega con la información. El gran avance de la tecnología de las comunicaciones ha provocado la reducción del planeta y cambiado la ciencia económica, es la aldea global que rebasó con creces la visión de McLuhan. Se prevé una crisis de credibilidad en los líderes de opinión pública comprometidos. Esto resultaría grosero para el desenvolvimiento económico, considerando el papel catalizador de los orientadores de opinión.

#239 EL UMBRAL DE LO ILEGAL

Se ensombrece el argumento con el cúmulo de vivencias que se repiten en la isla como la lección no aprendida. Por ahí andan algunos hechos recientes ocurridos en la sociedad dominicana actual. Empecemos con el umbral, fenómeno de una carga enorme de enseñanzas y conocimientos a través de la historia; me imagino que se están preguntando: …y el umbral, ¿qué es eso?
Hace un tiempo un banquero amigo, basado en su experiencia de años, me decía que las decisiones financieras casi siempre transitan por la frontera de lo legal e ilegal –parece ser que hay decisiones de tipo financieras que no pueden tomarse si no acudimos al umbral y su enfoque particular-, una línea tenue, imperceptible que toman las decisiones trascendentales de esta índole. Pues esto tiene que ver con el umbral, sabemos que estamos en el límite, en donde una entidad deja de ser para convertirse en otra cosa; esa es la idea principal del umbral. Hay distintas teorías sobre el umbral; la economía es una de las más activas en los conceptos umbralistas, la política también.
El umbral es el límite del objeto más allá del cual sólo existe la ilegalidad. La gente observa este hecho inusual aunque imperceptible, especulativo, sujeto a opiniones diversas. A falta de no ser advertido el fenómeno del umbral en nuestro entorno, algunos estratos sociales se ubican en posturas seudo moralistas, tropezando con puntos de vistas maliciosos en donde no existen.
Creo hasta la pertinacia que el ejercicio político actual es un factor contaminante cuando se trata de ponderar con objetividad algún punto de agenda del país. Si esta observación no se toma como una advertencia, indefectiblemente caeremos en el círculo vicioso donde subyacen toda una gama de intereses creados, con la ciudadanía en el papel de veleta.
A cuenta de las disquisiciones que escuchamos a diario debemos afirmar que las buenas intensiones corren en un carril paralelo a las decisiones correctas, aunque no lo queramos ver así y nos aferremos a la dictadura del sentimiento, confusión no superada por un factor cultural de carácter formativo.

#238 EVANGELIO ECONÓMICO

En economía, como todo en la vida, no hay tal verdad absoluta. La evidencia indudable, el carácter innegable, sólo existe en la esfera conceptual. La confusión en cuestión nos lleva al mundo axiomático, alejados irremediablemente de la realidad. Esto ocurre en la isla con el tema de los precios.
A cualquier expresión, es el caso, que conlleve la deformación de los precios le llamamos Inflación. La infeliz generalización ha ocasionado un “pan demonio”, sobre todo al momento de analizar los hechos económicos, dejándonos un mar de confusiones teóricas.
Creemos que la inflación es mala, adversa al consumo, corrosiva a los bolsillos. Pocos saben que el incremento de precios es favorable, síntoma de crecimiento económico. Que los precios varían de múltiples formas, algunas de estas figuras inflacionarias acusan un estado critico en la economía, otras no.
Una transacción económica de las miles que realiza el comercio de la isla facilita el movimiento del cuerpo económico, que la economía tiene “vida” porque se mueve de acuerdo al grado de intensidad de la actividad económica de las fuerzas productivas.
Ignoramos las exportaciones, el impacto extraordinariamente favorable en la reducción drástica de precios, distinto a la dinámica de las importaciones de la economía isleña que desagua el aumento desenfrenado de los precios. ¿Por qué? Bien, el impacto de las exportaciones en la economía que las originó es cien veces más intenso que el de las importaciones. Esto explica el valor estratégico de las divisas, la llamada moneda fuerte.

#237 LA EDUCACIÓN DEL SIGLO XXI

Si se pretende incrementar los fondos y redimir las condiciones de deterioro en que opera la educación dominicana, debemos rebasar los paradigmas vigentes. ¿Cuáles son estos? Nos referimos a los principios mecanicistas que nacieron en el siglo XVII con cientistas como Bacón, Descartes y Newton. La realidad en esta visión se interpreta como una máquina, un mundo fragmentado, en realidades parciales.
La educación del siglo XXI promueve un nuevo tipo de educando a partir del desarrollo integral y global. La práctica pedagógica, vista desde esta perspectiva, no permite la comparación entre los sujetos ya que dicha comparación entorpece el aprendizaje, fomenta el desinterés por el estudio y destruye la autoestima del individuo. Si evitamos este tipo de acciones, crearemos una cultura de ganadores.
En el nuevo contexto educativo, aprender es un concepto que adquiere una connotación especial, difiere mucho del concepto que se tiene en la educación mecanicista, aprender es un proceso que implica muchos niveles de la conciencia humana como el afectivo, físico, social y espiritual, rebasando por completo lo puramente cognitivo y memorístico. Aprender se convierte en proceso creativo y artístico; aprender a aprender es el propósito de la educación para el siglo XXI»
Esta nueva visión de la realidad contempla aspectos no abordados hasta ahora como principios, un nuevo paradigma: unidad, totalidad, desarrollo cualitativo, transdiciplinariedad, espiritualidad y aprendizaje.
El objetivo de este planteamiento es proclamar una visión alternativa de la educación, una educación que construya una respuesta vivificante y democrática a los retos de la actualidad. Fuente de estas apreciaciones corresponden a Ramiro Espino de Lara del Instituto Mexicano de Estudios Pedagógicos.

#236 SOFISMA ECONÓMICO

El término sofisma, de acuerdo a la Real Academia Española significa razón aparente con que se quiere defender lo que es falso.
Partimos nuestro análisis de dos conucos. Uno de ellos, el A, es un conuco de tierra árida, algo se extrae de éste para poder subsistir: plátano, yuca y vegetales, realmente poco. El otro conuco, el B, de tierra buena, abonada, dispone de canales con los cuales recibe agua permanente, el dueño exhibe empleados que lo atienden “todo el tiempo”. El conuco B ha llegado a producir muy bien, cinco veces más que el conuco A. Resulta que el conuco B tiene excedentes, y después de proveer las necesidades de subsistencia tiene posibilidades de vender el sobrante con beneficios del 60% por encima de sus costos, a razón de un tercio del costo del conuco A.
El conuco A también dispone de algunos excedentes, pero a un costo alto. El margen de beneficio si existe no podrá ser mayor del 5%. El dueño del conuco B pretende vender sus excedentes al dueño del conuco A con el argumento de que le resulta más barato importar que producir, un sofisma económico de proporciones insospechadas. En el pueblo se abre una feria y ambos venden sus excedentes. El resultado es que el dueño B vende todos sus excedentes a un precio inferior al dueño A, quien tuvo que rematar los víveres por debajo del costo con pérdidas cuantiosas y sin ánimo de volver de nuevo a la feria.
A partir de ahora el dueño del conuco A tendrá la responsabilidad encubierta, misión infausta a todas luces, de sostener los costos y los pretendidos beneficios del conuco B, de mantener su nivel de competitividad a toda costa, esa es la cruda realidad.
Con este panorama hemos intentado explicar el por qué no funcionan los modelos actuales de comercialización de los TLC en República Dominicana, transformados tristemente en simple declaración de intenciones.

#235 MODELO BANCARIO OBSOLETO

El sentir general expresa que la banca privada local debe sufrir una transformación sustancial. De nada sirve seguir estimulando el gasto y el derroche a través de la banca personal, cuyo reflejo es el crecimiento frívolo, hueco, un sinsentido para el desarrollo económico del país. Con la cartera de préstamos de la banca comercial dominicana, que ronda los doscientos mil millones de pesos, equivalente al 20% del PIB, se puede hacer mucho si hay una clara orientación hacia las necesidades financieras de nuestra economía.
Ejemplo de extraordinaria trascendencia está ocurriendo en Bangladesh, país pobre del planeta, de 148 mil kms cuadrados y 142 millones de habitantes, al sur del Asia y al lado de la India, considerado el octavo país más poblado del mundo. Pues ocurre que está operando con notable éxito el Banco del Pueblo, que presta dinero en 36 mil aldeas caracterizadas por el analfabetismo, la desnutrición y la mortalidad infantil, con el principal objetivo de promover el autoempleo.
El promedio del monto prestado es de tres mil pesos a la tasa del 16% anual, con periodo de gracia de tres meses, el pago del préstamo se realiza en cuotas semanales. El solicitante de crédito participa de un grupo de cinco miembros, financiando el banco un miembro a la vez. Si alguno no paga, los cuatro restantes pierden su capacidad crediticia, por tanto entre ellos se cuidan de la viabilidad del negocio de cada miembro y del pago a tiempo. De esta manera seis millones de bengladesies han recibido crédito, formando la lucrativa cartera de más de dos mil millones de dólares.

#234 DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO FALLIDO

Nos referimos al crecimiento económico, al aumento del PIB que ocurre con periodicidad en la isla. Pero... la distribución del ingreso,... ¿qué? Cuestión incontrovertible de política económica, no al revés. En apariencia tiene pocos dolientes o ninguno en la opinión pública isleña, ¿por qué? La Real Academia Española no se equivocó esta vez cuando definió el adjetivo de “fallido” como frustrado, que no se consigue realizar.
El crecimiento económico del siete por ciento como lo declara, muy orondo, el banco central, reflejaría, pensamos todos, el aumento del bienestar de la población de la isla. Sin embargo, la realidad es otra, ¿en dónde está el error de percepción del ciudadano isleño? ¡Oh! En el modo en que se reparte la canasta del ingreso, los panes que en un acto milagroso y sin precedentes produjo Jesús, en clara alusión a la molesta sensación de hambre del grupúsculo que oía sus peroratas. En nuestro caso, el lance de la economía dominicana, la proporción de los panes no es igual ni por asomo. La distribución del ingreso es inducida al estado de fallido.
No subestimemos el siete por ciento del crecimiento económico que disfrutamos los dominicanos, aunque sean éstos unos pocos, en oposición a los muchos que les ha tocado la más minúscula, si acaso nada de la proporción, entiéndase la distribución de los ingresos que produjo ese siete por ciento de crecimiento económico.
Fuimos victimas de la operación matemática de la suma, cuando esperábamos –esperanza matemática de corte estadístico- la justa operación de la división, en este caso lo que refleje en propiedad la proporción más o menos pareja de la medida porcentual.
Visto este escrito reflexivo que discurren sus estresados ojos, no me sorprendería si coligiera en la expresión, < ¡ajá!, así es >.

#233 EL IDIOTA MORAL

Los precios están estrechamente vinculados a la sicología de la gente, sobre todo a la tragedia de la subsistencia del homo economicus, del “idiota moral” del escritor catalán Ramón Alcoberro, en clara alusión de las supuestas decisiones racionales de una sociedad adulta, aquella de elecciones reflexivas y calculadas, maximizador de sus opciones, racional en sus decisiones y egoísta en su comportamiento. La estabilidad macroeconómica gira invariablemente alrededor del ingrediente axial de los precios, me refiero también al crecimiento, particularmente al violento disparo del PIB y el nivel del empleo de la República Dominicana, estos últimos convertidos en objetivos políticos.
Cuando nos referimos a la axialidad de la economía lo que inmediatamente surge sin mucho esfuerzo es la estructura de precios, ¿por qué? El sentido de la ciencia económica se encuentra en este ingrediente axial. Si queremos saber el estado de salud de un país, revisemos la configuración de los precios que rige su economía. ¿Cuál es el estado axial de los precios en República Dominicana?, ¿reflejan la sustantividad de la oferta y la demanda de mercancías en circulación? Si la respuesta es no, ¿Qué nivel de aproximación a la realidad reflejan esa estructura de precios? Los precios no requieren de protección especial, pues la economía dispone de las enzimas especializadas para conservarlos y si es necesario socorrerlos. Un gradiente elevado de alejamiento de este ingrediente axial dibuja con gran dramatismo la figura de los precios ficticios, es decir el predominio de la disonancia del consumo y por ende la aparición de los desequilibrios sociales y económicos. Si en nuestro caso no se han manifestado aun, espérelos porque subyacen en la inestabilidad manifiesta de los precios en situación de desequilibrio.

#232 INDICIO DE COMPETENCIA DISFUNCIONAL EN TLC

Se dice con insistencia que la puesta en vigencia de los TLC (Tratado de Libre Comercio) sería la catástrofe para el aparato productivo nacional. Lejos de ser una amenaza, quiero explicar porque los TLC vienen a corregir una endémica distorsión económica cuasi estructural del empresariado dominicano y los gobiernos de turno. Me refiero al enfoque correcto, al papel esencial de dirigir las inversiones hacia el mercado externo. Ya en la década de los sesenta del siglo pasado los países del este asiático, con economías pequeñas como la dominicana, enfocaban sus economías hacia fuera, partiendo obviamente de una matriz de producción local, pero en lo que se refiere al aspecto comercial sabían, y no se equivocaban, que las inmensas oportunidades estaban fuera de sus fronteras, que no garantizaban ningún tipo de desarrollo significativo el orientar la comercialización de sus esfuerzos empresariales hacia dentro, esto sólo les planteaba un país pobre y dependiente.
Al empresario local no le gusta, no apoya ningún TLC porque cree que es un instrumento de usurpación, una sustracción de los consumidores dominicanos a favor de las empresas foráneas, el mercado en otras palabras, un derecho que legítimamente les pertenece y no están en actitud de negociar ese consumo, la decisión de gasto del comprador dominicano. Mientras se piense así seremos victimas de nuestros propios prejuicios, de nuestra escasa cultura empresarial.
República Dominicana está acercándose indefectiblemente a la liberalización y a la globalización. Aunque otros factores pueden influir en la producción, un buen ambiente de inversión es definitivamente el requisito previo para el desarrollo de los recursos de la producción. Mientras nuestra economía no se acerque al estado de madurez, tendremos serias dificultades de orientarnos al exterior. Los bloques económicos regionales están surgiendo en todo el mundo, caracterizándose por operar como una entidad única. Obviamente este ambiente global nos exige interactuar al mismo nivel y con acceso a oportunidades similares, si desde ya corregimos nuestras distorsiones.

#231 MARASMO ENERGÉTICO

El sistema eléctrico en la República Dominicana no es confiable. Sin ostentar la categoría de materia prima, resulta que como insumo sus costos son prohibitivos, reduce ostensiblemente la posibilidad de desarrollar una estructura productiva para mercados externos, no sólo por los elevados costos que representa en la composición de los bienes a producir, sino la imposibilidad de sostener un suministro continuo de mercancías, requisito esencial si optamos por expandir los mercados.
El suministro eléctrico está politizado. La carga eléctrica dominicana está arropada por los vaivenes de la politiquería de patio, derivando en instituciones cargadas de un dispendio irresponsable, sin ningún sentido de futuro.
El problema eléctrico de algo simple se ha tornado complejo por la cantidad de intereses que se buscan conciliar. El resultado es que no hay a la vista ningún plan viable, salvo los negocios envueltos que la postre nos lleva a ostentar la energía más cara de la región, y una de las más gravosas del planeta.
La situación energética dominicana representa el estado de subdesarrollo en que estamos sumergidos, el cual sino le damos respuesta en un lapso de tiempo prudente, se sumará la pérdida de otros componentes económicos estratégicos para el desarrollo al que todos aspiramos.
Sin energía eléctrica no hay crecimiento económico. Seguiremos en el vicioso marasmo en el que está envuelta la actividad económica, con los consabidos planteamientos a la salida de la crisis energética que nunca llegan, que reiteran la esperanza, dentro del cual se esconde el interés demagógico de captar votos para la elección de los “sin futuro”.

#230 ALGORITMO DE PSEUDO ACREENCIAS

Recurrentemente se confunde la naturaleza de los diversos actores económicos del país como si el daltonismo fuera la norma cuando resulta en craso error. Lo asiduo en esta praxis se vincula con el componente financiero.
El Estado, aunque parezca obvio, no es un agente económico cualquiera. Las deudas, por la amplificada capacidad financiera, no tienen idéntico valor ni la misma capacidad de maniobra que el común de los ciudadanos. Cuando el Estado ostenta una deuda implícitamente la asume todo el país, inclusive a quienes se les adeuda si éstos son dominicanos, ¿por qué? El gobierno, cualquiera que sea, es en esencia una delegación, una jurisdicción que tiene por oficio. En contraste el común de la gente no tiene por qué delegar en nadie sus deudas, debe pagarlas de motus propio. De hecho el manejo de un determinado volumen de obligaciones, cientos y/o miles de millones de pesos o dólares, obedece a principios marcadamente distintos. Fíjense bien que los algoritmos, es decir, el conjunto de operaciones que explican hechos diversos, para los eventos económicos de un país, son diferentes al de una persona física o moral. Además se suman al Estado aspectos sensibles como el poder, ese recurso crítico determinado por la dilatada capacidad de decisión, que configura un agente económico de preeminencia.
El cuasi fiscal y la deuda que conlleva, esa deuda que se inició con el cierre de un mega-banco es una ficción, no existe tal deuda. Hay ficción en la economía cuando se emburuja con la política, de ahí procede la ficción económica.
¿Erogar esas seudo acreencias?, y cómo, si ese volumen de masa monetaria, mal o bien se erogó, en todo caso si ocurre se estaría duplicando una parte del circulante. Esto no lo entiende el común de la gente cuyo sentido común, valga la redundancia, está construido por la rutina del diario vivir, por el empleo y el gasto y no por la ciencia económica.
No sé cuando empezó todo esto, pero la gente tiene la creencia que sabe de economía porque “entiende” las noticias económicas que oye o lee por los medios de comunicación. La economía es mucho más que noticias económicas. Lamentablemente se puede hacer poco al respecto, sobre todo cuando está de por medio la actitud de la creencia, en donde difícilmente penetre la comprensión y la razón.

#229 LA EDUCACIÓN EN SINTESIS

Todo lo demás permanece constante… Ceteris Paribus: Término en latín usado en el análisis económico para variar un factor mientras que el resto permanece constante. En economía se utiliza para significar que todas las variables que podrían influir en la variable de análisis se mantienen inalterables. El supuesto “ceteris paribus” es una herramienta que simplifica la realidad existente, compleja por demás e incomprensible si tratamos de entenderla como un todo y mucho menos si alguien, en algún campo del conocimiento humano, pretenda desenvolverse con cierta habilidad. Pues bien la educación dominicana requiere del ceteris paribus si el gobierno o alguna institución aspiran a ponerla en funcionamiento; así de sencillo y sin exornación.
Escuché al Presidente Fernández afirmar que no basta el componente financiero para llevar a cabo el impulso que requiere la educación dominicana, precisamente el 4% del PIB, que hay ejes tan o más importantes que la vertiente financiera al momento de desarrollar un programa serio de desarrollo educativo. Creo que sería un desliz imperdonable debatir la importancia y por ende la consideración de los ejes de desarrollo de la educación al que alude el Presidente Fernández, son incuestionables y nos sumamos decididamente a su enfoque. Cuando en algún momento nos referimos al 4% del PIB para la educación, lo hicimos defendiendo este componente indispensable, la llamada inversión en educación, sin la cual un programa de desarrollo educativo se reduciría a una declaración de intensiones.
Empero, una cosa va con la otra, no son excluyentes, admitiendo que al defender una de ellas, implícitamente estamos admitiendo que el otro componente es necesario, sin los cuales la educación dominicana se reduciría a papeles, fólderes y gavetas de escritorio.

#228 INQUIETUDES ECONÓMICAS

En reciente encuesta siete de cada diez dominicanos, para ser más precisos el 72%, opinó que la situación económica del país era mala, en medio de un declarado crecimiento del 7% por parte del organismo económico pertinente. Debo colegir de esta afirmación que la economía dominicana no está operando satisfactoriamente para el gran grueso de los dominicanos, y que la parte social de la medición económica, el empleo, no se está reflejando apropiadamente. Se me quedaron algunas inquietudes por responder. A continuación las dejo caer por si a alguien le interesa.
¿Crecimiento económico combinado con el deterioro de la calidad de vida de la población?, ¿eso es posible?;
¿De qué depende la situación económica del dominicano común?;
¿Qué factores están generando la actividad económica del país que no filtra en la población?;
¿Quiénes están participando en las transacciones económicas?;
¿De qué factores depende la mala situación económica del país?;
¿Es que la mayoría de la población está participando minimamente en el mercado del país?;
¿Porqué no se mide el PIB por sectores sociales, en lugar de medirlo por sectores económicos?, ¿cuál sería el PIB de la clase pobre, y cuál el PIB de la maltratada clase media, y el PIB de la clase rica?, ¿es que el PIB como lo medimos actualmente esconde la realidad y no deja ver la economía tal y como es en realidad?;
¿Es común un PIB floreciente en una economía infuncional?;
¿Un PIB de alto crecimiento refleja una economía sana?;
¿Qué relación hay entre los niveles materiales de vida y el PIB?

#227 ECONOMÍA HACIA ADENTRO

La recaudación del gobierno dominicano, se basa predominantemente en un modelo de economía orientada hacia adentro. Detrás del fisco está el interés del gobierno por recaudar más impuestos para cubrir sus necesidades, la mayor proporción en gastos.
Hay tres modelos económicos, uno orientado hacia adentro, otro orientado hacia fuera, y un tercero mezcla de los dos anteriores. Si hacemos una evaluación de los componentes del modelo económico dominicano a partir de la incidencia de éstos en la recaudación del gobierno, fácilmente notamos un modelo económico orientado hacia adentro, impregnado obviamente de las peculiaridades de nuestra cultura e idiosincrasia.
Estos modelos económicos ponderados a partir del fisco, se definen a través de la orientación de la actividad comercial de sus agentes económicos, cuyo destino es el mercado de consumo interno. El mercado dominicano, visto en retrospectiva hasta el momento, es la inspiración y justificación de la existencia vital del empresario dominicano. Para realizar la actividad de comercio compran materia prima e insumos en otras economías, realizando un ejercicio intensivo de importación. En última instancia compran mercancías terminadas para comercializarlas en territorio dominicano, mercancías que ingresan a nuestra economía con todo su valor agregado, en donde poco o casi nada aporta nuestro aparato productivo nacional, y en consecuencia no produce riqueza, es un gasto, no hay activos. Como se podrá apreciar, este modelo económico opera con énfasis en el mercado del consumo interno. El gobierno lo estimula, y no es para menos, pues la cantidad de ingresos que obtiene son generados desde ahí, de la dinámica que muestran los agentes económicos, dependientes en grado sumo del dólar y el euro, que gastan y no producen. Como se notará, el cambio de la economía dominicana hacia un modelo económico orientado hacia fuera, requisito de los TLC, requerirá de otros esquemas de recaudación, inexistentes al momento.

#226 DEFORMIDAD ECONÓMICA

Hace algunos años tuve la oportunidad de compartir con un broker comercial de nacionalidad americana de visita en el país, con precios y beneficios en carpeta ofrecidas al mejor postor, particularmente su oferta se dirigía al sector fabril de textiles con régimen impositivo de exención, llámese zona franca. Al escucharlo me llamó la atención la forma como operaba, garantizando su margen de beneficio personal y precios de “vaca muerta” de confecciones que rebotarían en República Dominicana como productos importados de marca. Era obvio, el canal de distribución mayorista y detallista ahogaba al sector fabril, el negocio del embudo, esto es márgenes exiguos de ganancias al inicio del canal de distribución y ganancias extremadamente altas al otro extremo, donde precisamente se ubicaban los sectores comerciales especuladores, sin el más mínimo escrúpulo por la mayor inversión social y económica del aparato productivo nacional. A partir de esa breve experiencia me formé la opinión de que las empresas de zonas francas desaparecerían en algún momento; mi opinión no ha variado desde aquel entonces y hoy estamos presenciando el aleteo final de un sector nacido de la coyuntura de los mercados internacionales.
La opinión pública se escandaliza, parece imposible, no tiene razón de ser, por qué, si el país necesita producción y empleo, empero se apela a la paridad cambiaria aduciendo motivos locales los causantes de la crisis de las zonas francas, cuando las causas son más complejas y de mayor peso las exógenas.
Las empresas de zonas francas no solo operan a cuenta de un margen de beneficio estructural, es decir, lo que le ofrece la economía del país, sino de márgenes de beneficio coyunturales, básicamente las oportunidades de los mercados con que se vinculan comercialmente.

#225 SENSIBILIDAD DEL PESO

La aseveración es válida al referirnos a los tributos que conocemos como impuestos, lo que escuchamos a diario en los medios de comunicación. Afirmamos que hay pesos que trabajan más que otros, están en un sector más dinámico de la economía y tienen mayor proclividad al tributo fiscal. A esto se le agrega el tipo de elasticidad del sector, el grado de sensibilidad de ese peso ante una carga tributaria particular. Debemos observar la incidencia de dicha actividad económica en el consumo de la población, de manera que cuando se decida aplicar cierta presión tributaria, se haga tomando en cuenta el impacto favorable o no en las grandes mayorías. A través de la acción fiscal el gobierno opta por el tamaño de un sector económico particular.
Cuando nos referimos a la estructura fiscal debemos asociarlo con la redistribución de la riqueza. El rol del Estado se complementa si las recaudaciones fiscales no afectan el salario real, que está vinculado directamente a la canasta familiar.
El país pasa en estos momentos por algunas decisiones que afectan ostensiblemente la estructura fiscal. Me refiero a todo el paquete arancelario que se origina en las recaudaciones fiscales a través de las aduanas. Hay un gran componente de ingresos que el gobierno percibe por importaciones, y cuenta con estos ingresos para ejecutar el presupuesto vigente.
La confusión aparece cuando estos temas tan técnicos caen en manos de quienes hacen ejercicio de comunicación de masas, y tiene más vocación política que económica, distorsionando y desinformando a cuenta de una seudo ética, por demás inescrupulosa.

#224 CULTURA DE GANADORES

La educación actual está construida por principios mecanicistas que nacieron en el siglo XVII con cientistas como Bacón, Descartes y Newton. La realidad en esta visión se interpreta como una máquina, un mundo fragmentado, en realidades parciales.
La educación del siglo XXI promueve un nuevo tipo de educando a partir del desarrollo integral y global. La práctica pedagógica, vista desde esta perspectiva, no permite la comparación entre los sujetos ya que dicha comparación entorpece el aprendizaje, fomenta el desinterés por el estudio y destruye la autoestima del individuo. Si evitamos este tipo de acciones, crearemos una cultura de ganadores.
En el nuevo contexto educativo, aprender es un concepto que adquiere una connotación especial, difiere mucho del concepto que se tiene en la educación mecanicista, aprender es un proceso que implica muchos niveles de la conciencia humana como el afectivo, físico, social y espiritual, rebasando por completo lo puramente cognitivo y memorístico. Aprender se convierte en proceso creativo y artístico; aprender a aprender es el propósito de la educación para el siglo XXI»
Esta nueva visión de la realidad contempla aspectos no abordados hasta ahora como principios, un nuevo paradigma: unidad, totalidad, desarrollo cualitativo, transdiciplinariedad, espiritualidad y aprendizaje.
El objetivo de este planteamiento es proclamar una visión alternativa de la educación, una educación que construya una respuesta vivificante y democrática a los retos de la actualidad. Fuente de estas apreciaciones corresponden a Ramiro Espino de Lara del IMEP.

#223 MEZCLA DE SOCIALISMO Y CAPITALISMO

Todos queremos saber que está ocurriendo en la China, esa revolución económica que está creando un nuevo protoganista central en el mundo, con capacidad para desplazar a USA como referencia económica del siglo XXI, particularmente los países en vías de desarrollo como la República Dominicana. En la economía china opera el socialismo de mercado, muy diferente a la forma en que acostumbramos a desenvolvernos en los países occidentales en cuanto a consumo y producción. El socialismo de mercado es un sistema económico en el cual el recurso humano es el eje central de decisión; la institución de producción, la empresa, opera bajo los lineamientos de los trabajadores, los empleados; la producción responde a las demandas del mercado consumidor. Lo llamativo en este sistema económico es la gran capacidad de consumo del recurso humano, porque participa en los beneficios de la empresa de forma equitativa sin que de por medio exista un patrono que se lleve la gran proporción de los beneficios como ocurre en el sistema capitalista, contribuyendo a la desigualdad en la distribución de la riqueza. El Estado en este modelo, estimula la propiedad social de los medios de producción, creando oportunidades para el autoempleo y difundiendo la cooperativización. Hay quienes afirman que en la China ocurre otra cosa menos el artificioso modelo de socialismo de mercado. Esta afirmación es sostenida por James A. Dorn, Vicepresidente de Asuntos Académicos del Cato Institute. Recurrir a la medida parcial del socialismo de mercado únicamente prolongará los costos de la transición a un verdadero sistema de mercado y continuará politizando la vida económica. Lo que China necesita son mercados libres privados, no mercados socialistas regulados. La privatización de las empresas estatales chinas daría paso a dueños verdaderos que serían responsables por el desempeño de sus empresas y tendrían sus incentivos para maximizar las ganancias al contratar a administradores eficientes y producir lo que los consumidores quieren. La meta de China de construir una economía social de mercado es una ilusión impresionante: los mercados se basan en el intercambio voluntario, afirma en un ensayo James A. Dorn.

#222 AUTOEMPLEO

Se le denomina técnicamente microempresa atendiendo al tamaño de algo que es un remedo de empresa, una seudo-empresa, a eso nos estamos refiriendo, a la mal llamada microempresa. Su origen está en el autoempleo, en aquella actividad propia de escasos medios y condiciones adversas por la falta de empleo y la necesidad de sobrevivencia, es la empresa de los pobres del país.
La microempresa existe por la baja capitalización, que a su vez se manifiesta en la baja productividad de la mano de obra, bajos ingresos y reducida reinversión productiva. Esto explica las escasas posibilidades de desarrollo y su limitada capacidad de insertarse en los mercados. Pero también es baladí en ventas, tecnología, sistema de información y grado de especialización.
Al empresario le molesta que le digan micro-empresario porque el término tradicionalmente es usado como despectivo, peyorativo. En consecuencia, el concepto de micro empresa conlleva implícito un componente determinante de bajo estrato social, manifiesto en una pobre educación y falta de experiencia, expresados en una cultura de baja estofa.
Mal haríamos en agrupar la pequeña empresa con la micro-empresa. Mientras que la pequeña empresa necesita incentivos económicos y fiscales, la mal llamada micro-empresa requiere asistencia de recursos que faciliten financiamiento y servicios, la intervención del Estado en forma directa o a través de ONGs especializadas en tramos específicos de apoyo, para llevarla a un nivel en que sea compatible con políticas crediticias. La micro-empresa es un estadio productivo muy primario que evolucionaría hacia la empresa si hay cambios de cultura, educación y experiencia, entre otras variables sensibles de carácter socioeconómico.

#221 EL COSTO DE EXPORTAR

No hay manera de medir el potencial de exportación de la República Dominicana ni de ningún otro país en el actual esquema de los tratados de libre comercio, los llamados TLC, ¿por qué? Le han dejado todo al empresario nativo. No me refiero solamente al empresario dominicano sino al resto de empresarios, la mayoría de origen centroamericano. Entonces, ¿quiénes se benefician de los TLC? Los empresarios exportadores de tradición, en su generalidad norteamericanos y uno que otro latino. Esa es la realidad monda y lironda.
Empecemos por la información de mercado de los países que componen los TLC. El escaso desarrollo de las telecomunicaciones por un lado y lo cara que son por otro, hace imposible preparar mercancías globales. Otro aspecto relevante es la compleja diversidad, muy acentuada en la idiosincrasia, hábitos y costumbres de cada país, a pesar de que están en una misma región. ¿Quién va costear los estudios de mercado? Sin duda el empresario nativo. ¿Existen algunas facilidades respecto a la información de mercado, por demás propia a cada proyecto comercializable? No conocemos de entidades de apoyo en tal sentido que sean financiadas por un fondo común. No creo equivocarme si afirmo que hay una falta notoria de soportes financieros especializados en exportación, es decir, una estructura bancaria regional al servicio del circuito financiero, requerimiento básico para que circulen las mercancías entre países. Los Estados Unidos disponen de este recurso pero difícilmente los empresarios latinos tengan acceso a esos recursos financieros.
¿Economía de exportación? Definitivamente no la hay, tenemos que prepararla. Lo cierto es que lejos de incrementarse las exportaciones, en República Dominicana hemos crecido en importaciones, más consumo y menos actividad productiva, ¡qué contraste!

#220 LOS PROBLEMAS QUE NOS BUSCAMOS

En la década de los setenta con la guerra fría en sus buenas se implantó la llamada economía de guerra, que no era otra cosa que resistir ante los embates de coyunturas en extremo difíciles de reducción del gasto, ¿moraleja?: los problemas que vivimos son los problemas que nos buscamos.
El mensaje que envía el gobierno a la población es que hay que gastar menos, imponer el snob de la frugalidad y con esto tratar con más comprensión los subsidios para que duren más tiempo, sobre todo por la precedencia de la fiesta de gasto que hubo en la reciente campaña electoral que benefició grandemente a muy pocos, cuando no a los sacrificados de siempre: los que hacen del ejercicio de la política su modus vivendis.
Mientras tanto vemos con espanto la reducción drástica del consumo cuyo efecto no menos deseado es la estabilidad de los precios, qué ironía. El sector comercial se verá perjudicado por el nuevo costo del incremento de inventario. Esto como es lógico reduciría la reposición de mercancías y frenará bruscamente la velocidad de rotación, tumbándole el pulso a los beneficios esperados. El gobierno sale también perjudicado: esperemos una merma sustancial de las recaudaciones y por ende los aprestos irracionales de una reforma fiscal a “como de lugar”.
Si escudriñáramos la composición del gasto en un país como el nuestro me atrevería a anticipar que los bienes de la canasta familiar se chupan una gran proporción del circulante. Lo que quiero decir en otras palabras es que el uso común de la moneda dominicana se destina para la subsistencia. Pero hay obviamente otros efectos colaterales no menos importantes. Digamos que el crédito se reduce ostensiblemente llenando de disponibilidad las arcas bancarias.

#219 EL PAÍS IDEAL PARA EXPORTAR

He repensado el tema y la verdad que no encuentro una razón valedera para justificar la arisca actitud del empresario dominicano. Le huye como el diablo a la cruz cuando por asomo advierte el tema de la exportación. Cada vez más me convenzo que existe una sicología isleña. ¿Qué no es así?
Hace algún tiempo hemos venido sosteniendo que no contamos con el perfil de empresario para el desarrollo de un modelo económico exportador. Salvo raras excepciones, nuestros empresarios son esencialmente importadores, y los que no lo son, no les interesa fabricar para mercados externos, convencidos que el mercado local es más que suficiente para sus pretensiones comerciales. Lo que desconocen esos empresarios es que la exportación es mucho más que la mera decisión de vender, involucra otros aspectos de un significado enorme para el devenir del pueblo dominicano. Por ejemplo la calidad de vida, otro, el desarrollo del campo, este, la infraestructura urbana fruto de un contexto económico distinto, insuflado de mayores recursos financieros, sobre todo en divisas, de una mayor cantidad de gente consumiendo, en suma, de una economía más grande en el mismo tamaño de la isla.
¿Qué nos falta? Nada. Lo tenemos todo, inclusive una ubicación excelente para irradiar con suma facilidad el comercio internacional que se nos antoje. Como país somos el pívot ideal para exportar.
¿Aferrarnos al mercado de consumo local? Lo repetiré siempre: es un suicidio para cualquier empresario de mediano desenvolvimiento. La República Dominicana es considerada un mercado pequeño, es muy limitativo, no garantiza ningún crecimiento significativo, lo que empobrece desde ya algún tipo de desarrollo industrial. Bueno, me manifestaran no sin razón que contamos con tratados de libre comercio (TLC), oportunidad excelente para superar este escollo. Yo pensaba igual hasta hace algún tiempo. Pero resulta que los TLC únicamente han servido para incrementar el volumen de importaciones. Exportar no tiene que ver con acuerdos como los TLC. El acuerdo de libre comercio en sí mismo no influye en el desarrollo de la exportación. Ahí están los ejemplos.
Los dominicanos podemos ser en el mediano plazo una nación de inestimable desarrollo exportador. Tanto los mercados como el potencial existen, no así la disposición, ese es el mayor reto al cual hay que avocarse a superar.

#218 EXTRAPOLANDO A FAULKNER

Para no exportar, “los costos” es el pretexto que salva la situación. Sí, los altos costos para exportar que rigen en República Dominicana. Empero, aquellos que apuestan por la exportación consideran como un reto las objeciones de costos, cual sea su origen.
La sentencia que diluye el futuro inmenso de la isla a través del desarrollo de los mercados externos es la estructura de costos que envuelve la producción local. La pregunta surge de pronto –a boca de jarro-, ¿qué vamos a exportar? Si no hay respuesta a esta pregunta, cómo entonces podríamos opinar sobre los costos de producir. Pero además, los precios, el volumen de ventas, el nivel de masificación o selectividad de la mercancía que produciríamos, ni que hablar de la competencia, me refiero a la situación competitiva de la mercancía a fabricar.
Sostengo hasta la saciedad que esto de los costos es “un buen pretexto” del empresario dominicano para evadir, para mostrarle la espalda a la exportación. Al momento de evaluar los tipos de costos, el más relevante es el costo de inserción en los mercados. La inversión que conlleva establecerse en un mercado externo representa un costo de mayor impacto que el costo de producir en territorio dominicano. De ese costo nadie se refiere, porque lo que se busca son privilegios financieros que abulten el beneficio, no se considera ni por asomo la conformación de un portafolio de mercancías para exportación.
Parafraseando a ese menhir de la literatura, William Faulkner, cuando afirma que “…si no es bueno de veras, se engaña diciéndose que carece de tiempo o de libertad económica”. Si no se quiere exportar, se engañan poniendo de pretexto los costos.

#217 LA CULTURA DE LAS FORMAS

El programa de subsidio que bajo la forma de plan social implementa el gobierno del presidente Fernández, a través del programa Solidaridad, aupado por el PNUD, oculta uno de los más ambiciosos planes de proselitismo político del partido de gobierno de turno. ¿Por qué lo afirmamos?
CEPAL afirma que “para ser eficaces, los programas de política social deben partir de una estrategia generadora de empleo, vinculo fundamental entre desarrollo económico y el desarrollo social”.
El banco central, muy orondo, informó recientemente que la tasa de desocupación varió medio punto porcentual, manteniéndose prácticamente estática. Empero, parece contradictorio el dato estadístico porque en el país se insiste en subsidios directos a la población, desincentivando la colocación de la fuerza laboral. La política social de subsidio no genera empleo. Esto hay que recordárselo al banco central.
CEPAL afirma que “el capital humano es el elemento clave para el crecimiento de la economía y la productividad”. Desde el punto de vista social es el empleo y no el subsidio, la principal fuente de ingreso de la mayoría de los hogares.
El sector empresarial cuestiona el crecimiento del empleo informal. Aducen que es improductivo, que no genera riqueza. Queremos aclarar que el 20% de la presión tributaria que se canaliza a través del consumo, también lo soportan los pobres, porque comen, es una demanda muy dinámica. Lo que está detrás de esta crítica es el temor espantoso de ver crecer la competencia por la demanda interna, tanto desde adentro, el empleo informal, como desde afuera con el beligerante TLC en vigencia.
Las ventajas comparativas en República Dominicana descansan en la mano de obra no calificada, cuya salida es el empleo informal. Otro aspecto que refuerza el empleo informal es el exiguo salario, el salario de miseria que ofrece el empresariado tradicional.

#216 ¿CUÁNTOS POBRES HAY EN REPUBLICA DOMINICANA?

Indistintamente donde estén, la densa capa social de gente pobre es el atributo esencial con que cuenta la Emprenduría. Englobamos a los pobres del planeta, los pobres de USA como a los pobres del África; los dominicanos representan uno de los tantos casos.
Hay un hilo conductor entre la Emprenduría y las carencias humanas de tipo material. La Emprenduría se vislumbra como la alternancia al empleo convencional. A partir de un modelo de desarrollo productivo independiente e interactuante, básicamente con personal no calificado, la Emprenduría se ha convertido en el proyecto social más ambicioso del siglo XXI.
Cuando nos referimos a la implementación de la Emprenduría hay lugares donde el tema se entiende mejor, pero no son necesariamente los más propicios para ponerlo en práctica. A diferencia de las universidades, los barrios plantean condiciones idóneas para desarrollar Emprenduría, ¿la razón? Los universitarios aspiran a un salario, a un cargo ejecutivo de las empresas grandes del país, son preparados y predispuestos para esto; mientras que en los barrios pobres se respira subsistencia, la necesidad de producir para comer y cubrir las necesidades básicas, las más perentorias para no morirse de inanición.
¿Por qué no hay desarrollo de Emprenduría en algunos lugares del mundo? Resulta impreciso en República Dominicana por desconocimiento y la confusión predominante. Son muchos que a cuenta de la actitud proactiva de los negocios transponen livianamente la Emprenduría ó emprendimiento con una simple disposición a favor de un objetivo. No resulta así en otras latitudes; disímiles proyectos productivos han adquirido una actividad inusitada a través de la absorción del modelo paradigmático en cuestión.

#215 LA PARTE MÁS OSCURA DE LA EDUCACIÓN FORMAL

Si hay un tema que me es difícil escribir, llevarlo al esfuerzo intelectual de la redacción de un texto, es el vericueto que representa la disfunción del modelo universitario dominicano, estimado en estos momentos y sin elucubración alguna, la parte más oscura de la educación formal.
Iniciemos la perorata con la situación del profesor universitario, fuerza laboral mal pagada, por debajo del status de un obrero. Lo cierto es que la situación de la docencia universitaria ha llegado a tal deterioro que solo quedan resquicios de lo que otrora fuera, un prestigio para cualquier profesional. La situación es tan grave que hoy en día el ejercicio de la docencia universitaria es para el “buscavida”, para aquel graduado que no tiene otra cosa que hacer que el levante de una retribución de miseria.
No exageramos al afirmar que el obsecuente profesor universitario es el que lleva a la práctica el rol fundamental de la universidad en la economía. ¿Cuál es ese rol? El de servir de sostén al conjunto productivo del país a través de la formación de la fuerza laboral en las diversas especialidades que demanda la empresa.
El deterioro de la universidad ha llegado a los hogares dominicanos. Los padres de familia palpan crudamente el divorcio tácito que existe entre la empresa y la universidad. La queja recurrente es lo poco que trae el “muchacho” de la universidad, que no le sirve a la empresa de gran cosa.
Nos faltan empresarios educativos, no existen. Sólo es visible -se notan con cierta arrogancia- aquellos educadores enganchados a empresarios de la educación, que han fracasado de modo ostensible.
Ni que hablar de la función de Investigación en la educación superior, que no es vista ni con el rabillo de los ojos por parte de los responsables pertinentes. La cifra es aterradora, únicamente se destina el 0,001 %, esto es, una milésima del presupuesto con que opera el sistema universitario dominicano, que no sirve ni para presentar un planteamiento serio de investigación.

#214 MODELO ECONÓMICO INSOSTENIBLE

Percibimos con preocupación que se piense y opine con suntuosidad en todos los ámbitos de la vida nacional, con muy poca o casi nada de creatividad en el gasto, construyendo sin darnos cuenta, un país de alto estándar de vida.
A menos que cambien en el corto plazo las condiciones económicas internacionales, la economía dominicana vigente es inviable.
¿Cuál es el camino a seguir? El modelo económico dominicano viable parte de la decidida inclinación a realizar los menores gastos posibles. En otras palabras, debe sostenerse en la frugalidad con tacañería y sin ruindad.
Lo que queremos significar es que el tamaño actual de la economía dominicana escapa a nuestras posibilidades, tanto en la disponibilidad de liquidez domestica como la gubernamental.
Veamos el caso más ruidoso del momento, la grave crisis económica de Grecia. Un excesivo gasto público equivalente al 14% del PIB, deuda externa de 400 millones de euros, similar al 115% del PIB, caracteriza el acoso asfixiante de un modelo económico insostenible.
El propincuo objetivo pretendería reducir la escala de la economía en 15% del PIB, reconvirtiendo la burbuja actual a un tamaño de 63 mil millones de dólares, sin menoscabo del crecimiento.
“La solución a la crisis financiera mal diseñada dejó secuelas en países como Grecia que buscaron progreso a través de altos déficits fiscales sin medir su impacto”, apunta con crudeza el prestigioso analista colombiano Eduardo Sarmiento, autor de numerosas publicaciones sobre temas económicos.
Reaccionemos a tiempo, no nos quejemos ni busquemos el culpable al cabo de cuatro años cuando lo contemplamos reflejado todos los días en el espejo de nuestro cuarto de baño.

#213 LA ECONOMÍA BANCENTRALIANA

¿Siete por ciento de crecimiento económico? No los culpo, veo muy propicio todo lo favorable para este desgano predominante en el pueblo dominicano, sumido en la miseria de la política, todo por un voto, aunque después nos arrope el olvido y regresemos a la realidad a la cual nos tiene acostumbrados a fuerza de rutina. Un siete por ciento de crecimiento del PIB lo mereceríamos, es el sacrificio, la redención al que debemos aspirar.
El banco central nos recuerda que hemos crecido en medio de la escasez predominante, embotados unos y otros muertos de hambre, en equilibrio insólito. Nos resignamos a optar por el mejor celular, está a nuestro alcance, ah bueno es que es el sector que más crece, tanto como la economía informal de la cual ni se mide perdida en la inmensidad de los que a nada aspiran.
Al fin y al cabo sólo es un número, no nos equivoquemos y ofendernos menos, frente al deseo desproporcionado que desborda la realidad del banco central. Algunos opinaran –les doy la razón- que es economía y no intenciones lo que estamos midiendo. Lo cierto es que hemos extrapolado sueños, viviendo ficciones de esperanzas para no caernos muertos sin futuro.
Pretendemos una economía mejor, no podemos menos que abocarnos a construirla, adelantarnos a los deseos cada día con hechos, sencillos a lo mejor y sin pretensiones aparentes. De seguro que al cabo del tiempo, sin darnos cuenta, hemos construido una nueva realidad, ésta llena de propósitos, que permiten dormir en tranquilidad, sin esos aprestos de una crítica ríspida, el desacuerdo de recordarnos que vivimos inmersos en la economía deseada del siete por ciento de crecimiento del PIB del banco central.

#212 ¿CRECIMIENTO? MAQUILLAJE MEDIATICO

No se hagan ilusiones, el crecimiento económico perdió su valor, no significa nada que no sea un ejercicio estadístico, en muchas ocasiones “mal hecho”, politizado en grado sumo, un mensaje de promoción de campaña política de cierre.
El crecimiento económico, tal cual es hoy, está divorciado de la realidad, pues no refleja ni un ápice lo que ocurre en la economía ni mucho menos en los hogares de la sociedad dominicana. Tal desproporción cuantitativa a la que estamos habituados a recibir cada cierto tiempo por el banco central, nos lleva a pensar que no conocemos nada de lo que ocurre en la economía dominicana, sino nos vinculamos directamente con el mundo real, ese fenómeno económico que se refleja en los colmados y en los supermercados de hoy, en el desempleo rampante que arropa a la juventud, en el gasto público ampuloso y no menos ostentoso del tren gubernamental actual, y sobre todo en el crecimiento exponencial de la economía informal expresado crudamente en las esquinas de los semáforos de la ciudad.
La ignorancia y falta de empatía frente los eventos esencialmente empíricos son las causas más comunes de conflictos. No es óbice afirmar que el conjunto de experiencias, fundamento del aprendizaje, conforma el mundo complejo de la economía real.
Definitivamente desconocemos nuestra economía; está oculta en el maquillaje artístico, sobredimensionado, maquillaje mediático, es la economía de la ignorancia, que no resiste la crítica rigurosa de las concepciones económicas tradicionales.

#211 MIRÉMONOS EN EL ESPEJO DE GRECIA

República Dominicana va camino a situarse, en un periodo no muy lejano, en la misma coyuntura económica de la Grecia del 2010. Un excesivo gasto público equivalente al 14% del PIB y el acoso de una asfixiante deuda externa de 400 millones de euros, similar al 115% del PIB, definen la grave crisis económica de la república helénica.
Según el prestigioso analista colombiano Eduardo Sarmiento, autor de numerosas publicaciones sobre temas económicos, “la solución a la crisis financiera mal diseñada dejó secuelas en países como Grecia que buscaron progreso a través de altos déficits fiscales sin medir su impacto”.
Grecia es insolvente, en situación de cesación de pagos, a tal punto que sus bonos soberanos están considerados bonos-basura. Grecia con la explosión de su déficit público (12,7% del Producto Interior Bruto) y su deuda (113,4% del PIB) en 2009, ambos valores muy por encima de los umbrales que impone la UE, al cuadruplicar el déficit máximo permitido y duplicar la deuda media. Grecia ha diseñado un plan para reducir el déficit a 8,7% en 2010 y a menos de 3% para 2012. Para lograrlo, el Parlamento griego aprobó un paquete de medidas de austeridad para ahorrar US$6.400 millones. Se busca congelar los sueldos de los empleados públicos y elevar los impuestos, además de anunciar una subida en los precios de combustible. También se pretende aumentar la edad de jubilación en un intento por rescatar el insolvente sistema de pensiones. Muchos trabajadores del sector público sostienen que la crisis fue creada por fuerzas externas, como especuladores internacionales y administradores de los bancos centrales de Europa.
Los dos principales sindicatos del país han tildado los recortes de austeridad de "anti populares" y "bárbaros".

#210 VADEANDO EL UMBRAL

Hace algún tiempo un banquero amigo, basado en su experiencia, me decía enfático que las decisiones financieras, por lo general, transitan la frontera de lo legal e ilegal, que no pueden tomarse si no acudimos al umbral.
¿Qué es esto del umbral? Bueno, es una línea tenue, imperceptible, que toman las decisiones trascendentales. Nos referimos al límite, lugar en donde una entidad, cualquiera que sea, deja de existir para convertirse en otra cosa; esa es la idea principal del umbral.
Hay distintas teorías sobre el umbral; la economía es una de las más activas en los conceptos umbralistas.
A falta de pasar inadvertido el fenómeno del umbral, algunos estratos sociales derivan en posturas seudo-moralistas, cuando no, tropiezan con puntos de vistas maliciosos en donde no existen.
El umbral tiene una carga enorme de enseñanzas y conocimientos a través de la historia humana; el tema se ensombrece con el gran cúmulo de hechos y vivencias que se repiten como lección no aprendida. Por ahí andan algunos hechos recientes vividos por la sociedad dominicana actual.
Creo hasta la pertinacia que el ejercicio político actual es un factor contaminante cuando se trata de ponderar con objetividad algún punto de agenda del país. Si esta observación no se toma como una advertencia, indefectiblemente caeremos en el círculo vicioso donde subyacen toda una gama de intereses creados, con nosotros en el papel de veleta.
El umbral es el límite del objeto más allá del cual no existe el objeto como tal. Habrá otros objetos pero no es el mismo objeto del cual estamos valorando el límite o margen en cuestión. La gente observa este hecho inusual aunque imperceptible. Cosa de interés es el hábitat del umbral, margen o apariencia, sujeto a interpretaciones distintas.

#209 ECONOMÍA MODÉLICA INSULAR

Quisiéramos saber en qué país del mundo opera un modelo económico como el siguiente; anotemos:
Rebaja sustancial de impuestos,
Reducción de los precios de combustibles,
Aumento de la producción,
Aumento de las importaciones,
Reducción de la prima del dólar,
Aumento de salarios,
Reducción del costo de transporte,
Abaratamiento del costo de la vida,
Aumento de la oferta de empleo,
Reducción de la deuda externa,
Reducción sustancial de la factura eléctrica, y otros por el estilo.
Todo esto se nos presenta materialmente opuesto a la realidad; un estado social de ensueño. El modelo en cuestión, ¿es práctico? ¿Hasta qué punto es viable el esquema modélico planteado?
Todo es posible. Observemos por ejemplo la reducción del costo de la vida. Particularmente nos referimos al costo de la canasta de consumo familiar; ¿realmente puede ir a la baja en nuestro país? Sería infeliz de nuestra parte admitir que frente a un consumo intensivo, el comercio local no se vea tentado a nivelar con alzas los precios de las mercancías y las expectativas de gastos de la población.
En innúmeras ocasiones los actores económicos y políticos se alejan subrepticiamente de la realidad circundante para optar por el discurso normativo; allí donde conviven los altos valores morales con las bajas pasiones, las realizaciones con las frustraciones, lo bello con lo feo, el lugar en donde cobra existencia las antípodas de la “Divina Comedia”, aquel escrito universal de Dante Alighieri.

#208 PSEUDOPROMOCIONES

Vivimos un eterno festival de pseudopromociones. Los negocios manipulan los precios de las mercancías presentándolas con cuantiosas rebajas, es la manera más efectiva de atraer al consumidor dominicano, sensible a los argumentos de rebaja de precios, les atrae de forma irresistible la compra de mercancías por debajo de su valor, redimiéndose con el descuento, del complejo de culpa de llevar una vida por encima de sus expectativas económicas.
La reacción a la promoción con descuento en precios es inmediata, se venden los productos a borbotones, se aduce de forma equivocada que es la magia del marketing, y digo esto porque el marketing no es una herramienta de engaño, y quienes piensan lo contrario no conocen este valioso recurso, útil para manejar de manera más efectiva la función comercial de la empresa.
Donde se encuentre el dominicano, se ubica inmediatamente en establecimientos comerciales de baratillos y promociones, los populares descuentos de temporada. El sector empresarial ha ido mejorando este esquema comercial, así se puede encontrar mercancías de marca a mitad de precio, que en algunos casos obedece a una oferta real, pero en muchos de estos casos la promoción encubre defectos de mercancías, falsificaciones o productos vencidos. Todo este festival de promociones obedece a diversas estrategias de ventas diseñadas para un mercado que compra descuentos y rebajas, y no precisamente mercancías. Inclusive hay un convencimiento tácito, y no menos evidente, que para vender hay que alterar los precios nominales, y lógicamente esta forma de actuar da pie a que aparezcan algunos avivatos que venden las mercancías a su justo precio como precio de descuento, entendiendo así que funciona ese modo seudo comercial.
Lo cierto es que tenemos referencias muy definidas de mercancías caras en nuestra idiosincrasia de consumo, en contraste con las posibilidades reales de compra, ¿a qué se debe esta aparente incoherencia en nuestro patrón de consumo? Es un hecho digno de estudio que no es común en otros mercados de consumo.

#207 EXPRESIÓN ESTADISTICA DEL PAÍS

La velocidad actual en que va el mundo y el entorno inmediato resultan tan vertiginosos que trastorna el sentido del equilibrio, cuando no, la pérdida de orientación, la falta de ecuanimidad, mesura y sensatez de nuestras opiniones y juicios.
La población dominicana se estima en diez millones de habitantes, sin embargo hace 50 años era poco más de dos millones, quintuplicándose en este lapso de tiempo. Hace treinta años el país producía dos mil quinientos millones de pesos -valores reales-, con la agropecuaria y la manufactura los sectores protagónicos, en contraste con los ocho mil millones del periodo actual con base en los sectores de telecomunicaciones y servicios, de un crecimiento conjunto nada despreciable del 30%, a pesar del 18% de analfabetismo.
La participación de las Zonas Francas y Turismo apenas llegan al 10% del PIB, cuyo significado sólo se concentra en el impacto de estos sectores en el empleo de ingente masa pobre de la población. El consumo que moviliza recursos en otros sectores económicos y los ingresos fiscales, sobretodo del sector turístico equivale al 1% del PIB.
En diez años a la fecha las importaciones han crecido un 40%, pasando de cuatro mil a siete mil millones de dólares. Mientras que las exportaciones sólo han crecido el 15%.
Se afirma que somos un país pequeño de 48 mil kilómetros cuadrados, para la cantidad de medios de comunicación. Las estadísticas son elocuentes, 220 emisoras de radio, 17 canales de televisión y nueve periódicos de publicación diaria. A esto se suma la Internet, de gran aceptación en el país. Para el 1999 teníamos 20 internautas por cada mil dominicanos, con penetración del 0.2%, el doble de la penetración en Latinoamérica. Empero los gastos on-line aún no son significativos a pesar del millón o más de tarjetas de crédito que circulan en nuestro país.

#206 PRURITO CHAUVINISTA

¿Comparar la China con República Dominicana? Me parece algo estrambótico, antojadizo, fuera de contexto. Pienso que ocurre esta comparación porque acostumbramos a mirarnos en el espejo de los Estados Unidos.
La China, particularmente la economía china, ¿resalta solamente por su tamaño? Cada país tiene ventajas que no nacen de la comparación caprichosa; cabria preguntarse, ¿en qué contexto competiría República Dominicana con China? Yo apelaría al potencial geopolítico de las zonas geográficas, para luego caer en los aspectos económicos envueltos en donde algo le tocará a la República Dominicana. ¿Por qué partir de este juicio? Cabe citar algunas informaciones de China: más de mil millones de habitantes -desproporción inconcebible para la mentalidad isleña-, dimensión territorial equivalente al tamaño de un continente e ingentes recursos naturales.
China piensa en grande necesariamente y cuando lo hace aborda dimensiones globales. Cuando consideramos que China podría convertirse en el corto plazo en el líder mundial del comercio internacional, lo hacemos reconociendo su enorme capacidad exportadora, sin obviar la gran absorción de bienes y servicios importados que conlleva el promedio de 8% anual en la actividad económica. ¿Qué ventaja comparativa tiene China frente al resto del mundo? La capacidad de producir a bajo costo. El contraste de ser considerado un país subdesarrollado obliga a verlo de una forma distinta, con una estructura económica en donde predomina la industria por sobre la agricultura, abundando en el crecimiento espectacular de los servicios.

#205 VALOR AGREGADO DEL MALHADADO DOMINICANO

El malhadado dominicano –pobre, mísero, sin los suficientes medios para subsistir- es numeroso, no me atrevo a dar una cifra, puede ser el 80% de la población que ocupa el territorio dominicano, incluyendo la horda de inmigrantes haitianos que pululan por nuestras calles en oficios diversos, desde mendigos, pasando por obreros de la construcción la mayoría, ora personal de limpieza de condominios, sin contar los que se ubican en bateyes y campos de cultivos en la zona rural del país.
La pregunta que surge de inmediato es: ¿cuál será el valor agregado de la población malhadada dominicana? Caemos en la cuenta que el Valor Agregado del malhadado dominicano es relativamente ínfimo. Esto es sencillo de explicar, nuestra economía no se orienta a los pobres del país, éstos caen en el status de dependientes, de gente marginada y no integrada a la sociedad. ¿Un cargo de conciencia?, ¿una carga socioeconómica?, no está muy lejos de eso. Digamos que la dependencia es una forma de pobreza estructurada que reditúa buenos dividendos. ¿Cómo la dependencia resulta ser un buen negocio? Los capitales y empresarios espurios de cualquier origen requieren de ejércitos de dependientes para sostener su riqueza y no compartirla, porque son cheles lo que pagan.
De un tiempo para acá los gobiernos han insistido en políticas económicas de desarrollo con impacto social, asumiendo los logros dentro de este contexto. Se afirma que si no es así, no hay nada bueno que destacar en una economía por más que crezca. Los sectores con amplia generación de empleo son los que se identifican con mayor Valor Agregado.

#204 ALTO ESTÁNDAR DE VIDA DEL DOMINICANO

Percibimos con preocupación que se piense y opine con suntuosidad en todos los ámbitos de la vida nacional, con muy poca o casi nada de creatividad en el gasto, construyendo sin darnos cuenta, un país de alto estándar de vida.
A menos que cambie las condiciones económicas internacionales en el corto plazo, la economía dominicana es inviable. ¿Cuál es el camino a seguir? El modelo económico viable debe sostenerse en el ahorro, en la frugalidad con tacañería y sin ruindad, la decidida inclinación a realizar los menores gastos posibles. El objetivo primario pretendería reducir en 15% del PIB la escala de la economía. En valores indexados estaríamos reconvirtiendo 74 mil millones de dólares, PIB estimado actual, a un tamaño de 63 mil millones de dólares, sin menoscabo del crecimiento. Lo que queremos significar es que el tamaño actual de la economía dominicana escapa a nuestras posibilidades, tanto a la disponibilidad de liquidez domestica como a la gubernamental.
La idiosincrasia que nos gastamos ayuda poco o casi nada. Raya en lo imposible y poco práctico que la población subsista del subsidio abierto en casi toda la jerarquía del consumo resumida en electricidad, alimentos y gas propano de cocinar. No duden que haya conexiones implícitas con el aumento en el índice de suicidio, multiplicación en accidentes de transito, agudización en la ansiedad social, desenfreno en el comercio ilegal en general, y sobre todo la arraigada proclividad a la vida fácil.
Reaccionemos a tiempo; no nos quejemos ni busquemos el culpable al cabo de cuatro años cuando lo contemplamos reflejado todos los días en el espejo de nuestro cuarto de baño.

#203 EL HOMO ECONOMICUS DOMINICANO

El principio económico tradicional define al homo economicus como un ser egoísta y racional que interactúa en el mercado, cuyo resultado distributivo pueden ser moralmente injusto para la sociedad, considerando el disímil poder adquisitivo de la población, en contraposición con los bienes públicos, cuya justificación social se basan en los principios de igualdad de oportunidades y de solidaridad interpersonal.
Los líderes empresariales del planeta comienzan a considerar como nuevos factores económicos, además del altruismo, los valores éticos, la reciprocidad y las creencias religiosas; son las denominadas nuevas condiciones económicas y competitivas de los países del mundo, las recientes variables a considerar en los comportamientos económicos.
Esta nueva actitud, lejos de considerarla un problema de conciencia, rinde pingue beneficio en los negocios. La idea consiste que el dinero no debe ser la única motivación a la hora de mantener y progresar en un negocio, ya que realmente existen motivaciones no económicas, principalmente la obtención de reconocimiento, respeto y éxito. El único hecho de ganar dinero, es decir el predominio de los intereses personales, equivale a una situación de vulnerabilidad, convirtiendo al mercado en un lugar caótico e irracional.
Es notable el entorno de dificultades que observamos a diario en las calles de Santo Domingo, particularmente las que resultan de la indigencia y la delincuencia, en contraste con los grandes edificios comerciales y costosos vehículos; propio de la mentalidad predominante del actual empresariado. ¿Debe ser así el sistema prevaleciente de la composición económica de la Nación? Para suerte de todos, el mundo va cambiando vertiginosamente.
Para información adicional pueden consultar las investigaciones del economista Colin Camerer del California Institute of technology, estudioso de las bases sicológicas y las capacidades humanas para la toma de decisiones. http://www.hss.caltech.edu/~camerer/camerer.html

#202 LA RIQUEZA DE LOS POBRES

Algunos países desvirtúan ostensiblemente la indeseada atadura fatalista del subdesarrollo, obteniendo ventajas comparativas considerables.
La ventaja más llamativa: los costos bajos; ¿cuál más? Hay muchas más, veamos. La inserción en una economía no regulada, distinta a la “desregulada”; ¿la diferencia? Esta mudó el desmonte de restricciones, mientras en aquella predomina la limitación relativa negociada, que se traduce en un esquema de flexibilidad para los nuevos capitales a invertir; tierra virgen para los inversionistas que no gustan de condiciones en demasía. Otra, el reducido grado de competencia frente a la perspectiva de un voraz incremento del consumo; el escenario excelente de comercialización. ¿Resta algo? La oportunidad de disponer de ingresos; me refiero al empleo como sustentación obvia de la actividad económica, con crecimiento y sin artificios.
El siglo XXI desvela el despeñamiento de prejuicios económicos; la máxima “el subdesarrollo va de la mano de la pobreza”, es hoy un imperdonable anacronismo.
¿Cuál es la riqueza con que cuentan los pobres? De las ideas que hoy emergen, la riqueza de los pobres reside en la capacidad potencial de empleo-consumo. ¿Qué significado tiene el desarrollo para los países subdesarrollados? El término distintivo es “Inversión”, y va de la mano de la prosperidad, consecuencia del crecimiento que conlleva el resultado de las inversiones.
Los países en estado de subdesarrollo que compiten por inversiones se sitúan en el Asia meridional y oriental, parte del África, Centroamérica y gran parte de la región insular de las Antillas de la cual forma parte la Republica Dominicana.

#201 MERCADO CENTROAMERICANO, ¿COMPLICADO?

En principio creemos que el mercado de los Estados Unidos es una imagen virtual, un espejismo para el empresario local y los demás miembros del TLC, RD-CAFTA.
Estados Unidos basa su economía en la industria, aunque no es óbice afirmar que han llegado a un nivel notable de autoabastecimiento de bienes primarios a través del desarrollo de un modelo agropecuario intensivo con enorme apoyo tecnológico. ¿Es realmente Estado Unidos un mercado de consumo potencial para los países centroamericanos y caribeños como la República Dominicana? Tomemos el caso local. El PIB per capital de USA está cerca de los cincuenta mil dólares, más de cinco veces el PIB per capita de la RD. ¿Qué podemos ofrecer al descomunal mercado de USA? En estos momentos, nada significativo.
Con tanto dinero en sus manos, el consumidor americano gusta de mercancías de alto valor agregado; y no crea que nos refiramos a mercancías caras.
Otra información, los más de trecientos millones de habitantes que componen la población norteamericana. La economía de escala abre las puertas de USA a las mercancías industrializadas de bajo precio. Es posible que el mercado latino instalado en USA pudiera variar el tétrico panorama del comercio internacional para RD y sus socios centroamericanos, existen las condiciones, pero hay que superar algunos escollos de fondo, me refiero a la nueva configuración que tendrían las mercancías locales para ingresar a territorio americano. Citamos también el cambio de cultura empresarial que redundaría en replanteamientos sustanciales de las estructuras organizacionales locales y sus correspondientes estrategias operacionales. En otras palabras, hay que cambiar todo. ¿Complicado? Pongamos nuestra atención a los otros mercados del RD-CAFTA.

#200 ¡CRASO ERROR!

Se dice con mucha insistencia que la puesta en vigencia del Tratado de Libre Comercio (TLC), el RD-CAFTA u otro, sería una catástrofe para el aparato productivo nacional: ¡craso error!
Quiero explicarme. El TLC, lejos de ser una amenaza, viene a corregir la endémica distorsión económica cuasi estructural, que el empresariado dominicano y los gobiernos de turno nunca han tomado en cuenta, ni siquiera lo han mirado con el rabillo de los ojos. Me refiero a la orientación de las inversiones dominicanas hacia el mercado externo.
En la década del sesenta los países del este asiático, con economías tan pequeñas como la dominicana, enfocaron sus economías hacia fuera. Partían de la matriz de producción local. En lo que se refiere al aspecto comercial sabían, no se equivocaron, que las inmensas oportunidades estaban fuera de sus fronteras. La orientación de la comercialización de los esfuerzos empresariales locales hacia adentro no garantizaba ningún tipo de desarrollo significativo. La estrategia en cuestión en esta época de la aldea global de Mc Luhan, planteaba un país pobre y dependiente.
El empresario local no apoya ningún TLC porque cree que es un instrumento de usurpación, la sustracción de los consumidores dominicanos a favor de las empresas foráneas. Consideran equivocadamente que el mercado dominicano les pertenece, y no están en actitud de negociarlo. Mientras se piense así seremos victimas de nuestros propios prejuicios, de nuestra escasa cultura empresarial.
Mientras nuestra economía no se acerque al estado de madurez, tendremos serias dificultades de orientarnos al exterior. Los bloques económicos regionales han surgido en todo el mundo, caracterizándose por operar como una entidad única. Este ambiente global nos exige interactuar con acceso a oportunidades similares, si desde ya corregimos nuestras distorsiones.

#199 LA ORACIÓN DEL TARJETAHABIENTE

^^^^^^^
“Ayúdame a evitar Señor el consumo si estoy deprimido,
Si estoy endeudado ayúdame a no gastar con la tarjeta de crédito,
Ayúdame a verificar los cargos, guardando los comprobantes de consumo,
Protege señor mi tarjeta de crédito firmándola al reverso,
Recuérdame Señor tachar las líneas en blanco sobre el monto total,
Señor asegúrame que el vendedor me devuelva mi tarjeta
y no la de otra persona,
Señor cuídame de los consumos falsos
y de cualquier cargo desconocido o incorrecto
en mi comprobante de pago, Amen”
^^^^^^^
Se afirma que la disciplina, hija de la sabiduría, es adversa a la tentación; sin embargo ambas se conjugan en el dinero plástico, la antinomia que le da vigencia a la tarjeta de crédito.
A partir de la década de los sesenta los bancos descubren la banca personal, un segmento de mercado al cual nunca le vieron futuro financiero por lo masificado y trabajoso, además por la sombra del principio bancario de que “un préstamo grande requiere el mismo esfuerzo que un préstamo pequeño”.
La tarjeta de crédito tiene la magia de la felicidad al consumir o el stress del repago de la cuota mensual de una deuda acumulada. Algunos asesores de grandes bancos afirman que la tarjeta de crédito no es el enemigo sino el “gasto no planificado”. Pero es difícil llevar a cuestas este principio en una sociedad como la nuestra, en la que nos insuflan el consumismo por boca y nariz.
El comercio quiera ventas a como dé lugar; ofrece facilidades, ofertas, garantías, un “lléveselo ahora pague después”, los bancos no se excluyen gustosos a esta vorágine. El paraíso financiero que representa la tarjeta de crédito para los bancos, es que resulta ser un vehículo de préstamo al consumidor para cualquier propósito, una especie de droga que ofrece placer a corto plazo y dolor a largo plazo; el espejismo de tener más dinero del que realmente uno tiene.

#198 ENREDO DE PRODUCTIVIDAD Y COMPETITIVIDAD

El problema es el enredo que tenemos con la productividad y la competitividad, que lejos de incentivar la actividad comercial, está ocasionando el freno ostensible, la lamentable situación de parálisis en el empresariado dominicano.
Los temas en cuestión se han tornado en objeción, ya sea por desconocimiento de la plataforma empresarial o por la subestimación de los recursos disponibles.
Los funcionarios del gobierno que tienen que ver con el TLC insisten en el esquema normativo, asumiendo que por algún lugar hay que comenzar. Lo aconsejable al momento es la praxis, actuando en dirección hacia las oportunidades, dirigiéndose tras las experiencias, familiarizándose con los mercados del TLC. La sugerencia no es nueva, ya lo habían hecho los japonenses en la década de los cincuenta cuando en hordas se establecieron en los EEUU.
¿Cuánto representaría para República Dominicana el incremento del 10% en las exportaciones a Centroamérica? La conquista de posiciones comerciales de esta naturaleza sincerezaría una parte significativa de la maquillada apreciación de la moneda dominicana. El impacto significativo en la economía dominicana costaría pesos y no dólares, es decir los pesos que se necesitarían para la producción local, además de los pesos que se liberarían del fisco como incentivo al sector exportador, restituyendo en ingresos los impuestos pagados en su oportunidad por el empresario exportador. ¿Una locura? En absoluto, todo lo contrario, ese peso impositivo liberado se convertiría en una herramienta financiera cuya función sería estimular el flujo de divisas provenientes de mercados externos.
Olvidémonos por el momento de poner la carreta delante de los bueyes priorizando las discusiones de productividad y competitividad por encima de la dinámica comercial de los nuevos mercados. El consumidor teleceísta espera impacientemente por nosotros.

#197 ¿QUÉ CUESTA PRODUCIR UN DÓLAR?

No hay un fenómeno financiero en gestación que necesite tanto de la concurrencia de un amplio grupo de factores que el dólar.
El dólar es la expresión financiera del comercio internacional que ocurre por la interacción de dos o más economías, cualquiera que sean y con los bienes que sean. La República Dominicana tiene establecido por tradición el comercio con la vecina República de Haití que reditúa pingues volúmenes de divisas, ¿cuál es el balance comercial de las dos naciones? Lo cierto es que para que ocurra este trasiego de mercancías debe haber condiciones excepcionales de comercio internacional. Quizás sea favorable un TLC con Haití para un mayor rendimiento de divisas. Actualmente Cuba quiere insertarse en el plano comercial con República Dominicana. ¿Se ha evaluado el potencial financiero, me refiero a la generación de divisas, de este posible TLC?
Si una economía quiere generar dólares tiene que autoevaluarse, haber si está en capacidad de provocar una corriente de oferta hacia afuera. Esto no basta; además debemos analizar las posibilidades de demanda de las economías con las cuales nos interesa hilvanar un tejido comercial. No hay una sola economía en el mundo que no tenga capacidad de oferta internacional. Los que opinen lo contrario están sugestionados por el mito del asombro, influenciados por la sobredimensión de los mercados internacionales, escondidos en la estrechez del comercio local. La República Dominicana, independientemente de los TLC y las facilidades que pueda conseguir, aun luce medrosa: el empresario local muestra temor al Comercio Internacional; ojalá y no se convierta en fobia. Esto no tiene nada que ver con el potencial económico del país, ¿qué ocurre entonces? Que no contamos con el actor adecuado para este momento tan oportuno, que a través del Comercio Internacional la República Dominicana pueda salir airosa de los compromisos internacionales, me refiero al pago de la deuda externa y la realización de proyectos de desarrollo como el Metro, impulsado con deuda externa, a cuenta de la incertidumbre del alto costo que tendría para las generaciones futuras. Los recursos existen, no hay duda; lo que no hay es la mentalidad exportadora, y es lamentable afirmarlo, pero los hechos están allí, no se pueden ocultar. El resto se torna en una sarta de objeciones, en su gran mayoría coyunturales. Por eso afirmamos que nuestra economía es cerrada. El ave que se acostumbre a la cautividad, rechaza la libertad.

#196 MEDICIÓN DEL MERCADO COMERCIAL

Nos podemos confundir a simple vista cuando tenemos frente a nosotros una serie numérica como la balanza comercial. Al observarla nos llama la atención esos números fríos que inspiran respeto de momento, cantidades cargadas de razón de ser, modos confrontados de pensar y de proceder, ¿acaso competitividad? Lo cierto es que pone de manifiesto el cotejo de estados de flujos financieros de distinto origen: la República Dominicana frente al resto del mundo, o si se quiere frente a una región, y de manera más simple con respecto a otra Nación en particular. De hecho no es cualquier estado financiero como estamos acostumbrados a ver, a pesar de que intuimos su composición.
La balanza comercial manifiesta los planteamientos numéricos de las relaciones económicas internacionales bilaterales y/o multilaterales de nuestro país.
¿Cuál es el punto de partida de estos registros? Es obvio, el mercado; otros afirmarán las mercancías y el trasiego, esto es la muda de mercancías de un lugar a otro; y a cuenta de mercancías, ¿cuál es la mercancía última que se pretende? Las divisas, que no es un fin en si mismo, más no se puede obviar tan fácilmente como principal efecto del comercio internacional. Es este aspecto, la captación de divisas, que refleja la parte delicada de la balanza comercial, la sentencia de una sociedad indisoluble, Empresario y Estado, empalmados por una doctrina y una moralidad.
El empresario dominicano no se puede equivocar: la balanza comercial gira alrededor de los mercados. Hay quienes pretenden insertarse en las relaciones comerciales a partir de lo que quiere ofrecer. Cruda realidad que les espera, pues no siempre el mercado muestra coincidencias con el particular interés que mueve al empresario. ¿Conocemos los nuevos mercados habilitados para el empresario dominicano? Demás está afirmar que en los nuevos mercados hay un sin número de oportunidades de generar negocios, independientemente de si somos competitivos o no. Sostenemos que hay mercado para todo tipo de mercancías; es cuestión de verificar este principio comercial antiquísimo.
Para justificar su modorra, algunos empresarios locales se encubrirán con la ley de las ventajas comparativas que concibió el inglés David Ricardo en el siglo XIX. Ricardo concebía las ventajas comparativas a partir de los límites geográficos de una Nación con respecto a otra, concibiendo a un país aislado del resto del mundo. Esto ha cambiado dramáticamente con el proceso de integración, digamos globalización, y el desarrollo intensivo de las comunicaciones.

#195 ¿POR QUÉ LOS PRECIOS NO BAJAN?

Estoy convencido que el empresario dominicano tiene ideas erradas sobre el mercado de consumo. He llegado a creer que desde hace mucho tiempo permanece en un estado de confusión sobre la forma cómo opera la economía. La razón no es otra que la poca educación que ha recibido en ese aspecto, que por demás es deficiente. Se que lo que estoy expresando contienen palabras duras, pero la realidad está ahí; somos testigos todos los días, a cada momento, a través de los medios de comunicación y en los establecimientos comerciales, y lo que vemos en la actuación del empresario dominicano llora ante los ojos de Dios. Vemos con asombro que puesto en vigencia el TLC con Centroamérica y USA, nuestro empresario sigue operando como si esta economía fuera la del periodo 1950-1970, la época de la “sustitución de importaciones” que creó la zona industrial de Herrera con la nefasta ley 171, y que hizo ricos a muchos empresarios locales a costa de privilegiar el mercado de consumo local, imponiendo precios arbitrarios a mercancías de muy mala calidad, época en que no operaba una economía de competencia.
Actualmente se está llevando a cabo un proceso de reajuste de los costos fijos de los bienes comercializables, suprimiendo el gravamen transitorio del 13%, la ampliación de la tasa cero sin importar el origen de las importaciones, la reducción del selectivo al consumo y la eliminación de la factura consular. La tendencia es a desregularizar el comercio local, liberándolo de gravámenes arancelarios, y por ende estimulando el flujo de bienes que ingresan –importación- o que salen –exportación- del país, lo que ha originado una situación de precios más competitivos –precios bajos- de los que teníamos antes de las medidas tomadas por el gobierno a la luz del TLC en referencia.

#194 EL FUNDAMENTO REAL DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO

Un crecimiento económico sin metas está muy cerca al estado de lapsus económico. Tal aseveración se explica en la relación apropiada que hay entre crecimiento económico y desarrollo económico, y si esta no es la situación de la República Dominicana, preguntémonos entonces, crecer para qué, qué estamos buscando con crecer al 11%. Si no hay respuestas a estas inquietudes, entonces caemos en la sombría situación de politizar la economía, de hacer ejercicio de demagogia económica, esto es, la oposición y el partido del gobierno pulseando a ser el más fuerte en el escenario económico del país en el cual, con seguridad, los actores son otros.
El fundamento real del crecimiento económico parte de la productividad empresarial, y no del juego de variables macroeconómicas como la tasa de interés y el tipo de cambio. Estas solo son condiciones de estrategia económica que operan en un determinado periodo de tiempo. De ahí que debemos ser concientes de las características particulares de los agentes económicos que motivan el crecimiento en el país. Cabe preguntarse entonces, ¿dentro de que rango de crecimiento económico opera realmente el sector empresarial de la República Dominicana? Me atrevo a decir que, a pesar de las estadísticas oficiales, no lo sabemos aunque podemos intuirlo tentativamente. Para hacer este ejercicio de sentido común, debemos considerar que un país en franco crecimiento necesita de empresas con buenas ideas, lo que implica la mezcla de tecnología, recursos nativos y una regulación moderna con mínimos permisos y trabas, y con un máximo respeto por los derechos a la propiedad intelectual.
En RD estamos todavía en el estadio de la productividad fácil, es decir, aquella productividad que corresponde a reglas de competencia básica, elemental. Sin embargo, es válido decir que los niveles más desarrollados de competencia están caracterizados por la presencia de aspectos como la investigación científico-tecnológica, la cooperación empresa-universidad, la creación de un parque empresarial de infraestructura de primer nivel y la desregulación integérrima.
Chile, nación que sirve de referencia, de modelo de desarrollo para los países de la región, un modelo más útil que el de los Estados Unidos por causas obvias, se debate entre el crecimiento económico del 5% o más del 7% para arribar al desarrollo económico en el año 2010, pero saben que no lo lograrán con formas empresariales de productividad fácil, representado por esquemas de inversión de fusiones y adquisiciones, donde el término mercado de revalorizarse.

#193 DESARROLLO Y CRECIMIENTO

Para los países como la República Dominicana “crecimiento significa importación”. Esa es la triste realidad por la cual abogan los empresarios y los gobiernos de turno, acomodando los ingresos fiscales a este modelo perverso, no sólo para nuestra economía sino para la población.
La alternativa de la exportación no gusta. Lejos de redituar en las arcas oficiales, requiere de inversión.
“Pero es más fácil importar, y todos contentos, los consumidores, el gobierno y los empresarios”, además de los países exportadores que son los grandes victoriosos de esta mentalidad atrasada. Es que importar no tiene riesgo, es mínimo el capital para operar: un buen almacén, algo de dólares y ya.
Crecer como objetivo es atendible pero, ¿podemos dirigir el crecimiento? Ninguna política económica garantiza un volumen determinado de crecimiento. Sin ser tan sentenciosos podríamos estimar con cierto grado de certidumbre el desenvolvimiento económico al compararlo con otros periodos similares, pero no dejan de ser ejercicios estadísticos de relativo valor. ¿A dónde queremos llegar con estas disquisiciones? Bueno que el crecimiento económico no es una tabla de sumas y restas, sino que obedece a un complejo sistema de variables de resultante abocetada, no determinada.
Cuidado con las incoherencias. No esperamos que los desempleados gasten sus salarios porque no lo tienen, o que con iguales ingresos se siga consumiendo a precios inflados en un 30% o 50%.
Sobre los TLC. Es sin duda el mercado del crecimiento. Disponemos al momento del esquema jurídico para operar, empero no observamos cambios significativos hacia afuera. Nuestra economía sigue funcionando como si no hubiera TLCs.