#213 LA ECONOMÍA BANCENTRALIANA

¿Siete por ciento de crecimiento económico? No los culpo, veo muy propicio todo lo favorable para este desgano predominante en el pueblo dominicano, sumido en la miseria de la política, todo por un voto, aunque después nos arrope el olvido y regresemos a la realidad a la cual nos tiene acostumbrados a fuerza de rutina. Un siete por ciento de crecimiento del PIB lo mereceríamos, es el sacrificio, la redención al que debemos aspirar.
El banco central nos recuerda que hemos crecido en medio de la escasez predominante, embotados unos y otros muertos de hambre, en equilibrio insólito. Nos resignamos a optar por el mejor celular, está a nuestro alcance, ah bueno es que es el sector que más crece, tanto como la economía informal de la cual ni se mide perdida en la inmensidad de los que a nada aspiran.
Al fin y al cabo sólo es un número, no nos equivoquemos y ofendernos menos, frente al deseo desproporcionado que desborda la realidad del banco central. Algunos opinaran –les doy la razón- que es economía y no intenciones lo que estamos midiendo. Lo cierto es que hemos extrapolado sueños, viviendo ficciones de esperanzas para no caernos muertos sin futuro.
Pretendemos una economía mejor, no podemos menos que abocarnos a construirla, adelantarnos a los deseos cada día con hechos, sencillos a lo mejor y sin pretensiones aparentes. De seguro que al cabo del tiempo, sin darnos cuenta, hemos construido una nueva realidad, ésta llena de propósitos, que permiten dormir en tranquilidad, sin esos aprestos de una crítica ríspida, el desacuerdo de recordarnos que vivimos inmersos en la economía deseada del siete por ciento de crecimiento del PIB del banco central.

#212 ¿CRECIMIENTO? MAQUILLAJE MEDIATICO

No se hagan ilusiones, el crecimiento económico perdió su valor, no significa nada que no sea un ejercicio estadístico, en muchas ocasiones “mal hecho”, politizado en grado sumo, un mensaje de promoción de campaña política de cierre.
El crecimiento económico, tal cual es hoy, está divorciado de la realidad, pues no refleja ni un ápice lo que ocurre en la economía ni mucho menos en los hogares de la sociedad dominicana. Tal desproporción cuantitativa a la que estamos habituados a recibir cada cierto tiempo por el banco central, nos lleva a pensar que no conocemos nada de lo que ocurre en la economía dominicana, sino nos vinculamos directamente con el mundo real, ese fenómeno económico que se refleja en los colmados y en los supermercados de hoy, en el desempleo rampante que arropa a la juventud, en el gasto público ampuloso y no menos ostentoso del tren gubernamental actual, y sobre todo en el crecimiento exponencial de la economía informal expresado crudamente en las esquinas de los semáforos de la ciudad.
La ignorancia y falta de empatía frente los eventos esencialmente empíricos son las causas más comunes de conflictos. No es óbice afirmar que el conjunto de experiencias, fundamento del aprendizaje, conforma el mundo complejo de la economía real.
Definitivamente desconocemos nuestra economía; está oculta en el maquillaje artístico, sobredimensionado, maquillaje mediático, es la economía de la ignorancia, que no resiste la crítica rigurosa de las concepciones económicas tradicionales.

#211 MIRÉMONOS EN EL ESPEJO DE GRECIA

República Dominicana va camino a situarse, en un periodo no muy lejano, en la misma coyuntura económica de la Grecia del 2010. Un excesivo gasto público equivalente al 14% del PIB y el acoso de una asfixiante deuda externa de 400 millones de euros, similar al 115% del PIB, definen la grave crisis económica de la república helénica.
Según el prestigioso analista colombiano Eduardo Sarmiento, autor de numerosas publicaciones sobre temas económicos, “la solución a la crisis financiera mal diseñada dejó secuelas en países como Grecia que buscaron progreso a través de altos déficits fiscales sin medir su impacto”.
Grecia es insolvente, en situación de cesación de pagos, a tal punto que sus bonos soberanos están considerados bonos-basura. Grecia con la explosión de su déficit público (12,7% del Producto Interior Bruto) y su deuda (113,4% del PIB) en 2009, ambos valores muy por encima de los umbrales que impone la UE, al cuadruplicar el déficit máximo permitido y duplicar la deuda media. Grecia ha diseñado un plan para reducir el déficit a 8,7% en 2010 y a menos de 3% para 2012. Para lograrlo, el Parlamento griego aprobó un paquete de medidas de austeridad para ahorrar US$6.400 millones. Se busca congelar los sueldos de los empleados públicos y elevar los impuestos, además de anunciar una subida en los precios de combustible. También se pretende aumentar la edad de jubilación en un intento por rescatar el insolvente sistema de pensiones. Muchos trabajadores del sector público sostienen que la crisis fue creada por fuerzas externas, como especuladores internacionales y administradores de los bancos centrales de Europa.
Los dos principales sindicatos del país han tildado los recortes de austeridad de "anti populares" y "bárbaros".

#210 VADEANDO EL UMBRAL

Hace algún tiempo un banquero amigo, basado en su experiencia, me decía enfático que las decisiones financieras, por lo general, transitan la frontera de lo legal e ilegal, que no pueden tomarse si no acudimos al umbral.
¿Qué es esto del umbral? Bueno, es una línea tenue, imperceptible, que toman las decisiones trascendentales. Nos referimos al límite, lugar en donde una entidad, cualquiera que sea, deja de existir para convertirse en otra cosa; esa es la idea principal del umbral.
Hay distintas teorías sobre el umbral; la economía es una de las más activas en los conceptos umbralistas.
A falta de pasar inadvertido el fenómeno del umbral, algunos estratos sociales derivan en posturas seudo-moralistas, cuando no, tropiezan con puntos de vistas maliciosos en donde no existen.
El umbral tiene una carga enorme de enseñanzas y conocimientos a través de la historia humana; el tema se ensombrece con el gran cúmulo de hechos y vivencias que se repiten como lección no aprendida. Por ahí andan algunos hechos recientes vividos por la sociedad dominicana actual.
Creo hasta la pertinacia que el ejercicio político actual es un factor contaminante cuando se trata de ponderar con objetividad algún punto de agenda del país. Si esta observación no se toma como una advertencia, indefectiblemente caeremos en el círculo vicioso donde subyacen toda una gama de intereses creados, con nosotros en el papel de veleta.
El umbral es el límite del objeto más allá del cual no existe el objeto como tal. Habrá otros objetos pero no es el mismo objeto del cual estamos valorando el límite o margen en cuestión. La gente observa este hecho inusual aunque imperceptible. Cosa de interés es el hábitat del umbral, margen o apariencia, sujeto a interpretaciones distintas.