#27 TODOS LOS PESOS NO SON IGUALES

Esta aseveración es válida al referirnos a los tributos, lo que conocemos como impuestos, y lo que hemos venido escuchando a diario en los medios de comunicación con el nuevo paquete de reforma fiscal, a la que se avocará el gobierno, estrenando el congreso recientemente elegido. Bueno, afirmamos que hay pesos que trabajan más que otros, están en un sector más dinámico de la economía y tienen mayor proclividad al tributo fiscal. Resta analizar el tipo de elasticidad del sector, es decir, el grado de sensibilidad de ese peso ante una carga tributaria particular. Así también debemos observar la incidencia de dicha actividad económica en el consumo de la población, de manera que cuando se decida aplicar cierta presión tributaria, se haga tomando en cuenta el impacto favorable o no en las grandes mayorías. Con estas observaciones podemos afirmar que el gobierno, a través de la acción fiscal, opta por el tamaño de un sector económico particular. Esto viene a ser interesante porque nos referimos a medidas de política económica, y con esto al desarrollo económico esperado en un lapso de tiempo.
Cuando nos referimos a estructura fiscal inmediatamente debemos asociarlo con la redistribución de esa riqueza que se identifica como ingreso fiscal. Este es el rol del Estado. También afirmamos que puede aumentarse las recaudaciones fiscales sin desmedro al salario real, que está vinculado directamente a la canasta familiar.
El país pasa en estos momentos por algunas decisiones que afectaran ostensiblemente la estructura fiscal. Me refiero a todo el paquete arancelario que se origina en las recaudaciones fiscales a través de las aduanas. Hay un gran componente de ingresos que el gobierno percibe por importaciones, y cuenta con estos ingresos para ejecutar el presupuesto vigente. Si el Presidente Leonel Fernández se refirió a una rectificación y no a una reforma fiscal, posiblemente esté pensando en otras vías tributarias que suplanten a algunas de las vigentes, que a la luz del RD-CAFTA no operarán, observación que la hacemos con la más sana interpretación.
La confusión aparece cuando estos temas tan técnicos caen en manos de quienes hacen ejercicio de comunicación de masas, y tiene más vocación política que económica, distorsionando y desinformando a cuenta de una seudo ética, por demás inescrupulosa, detrás del cual el objetivo no es otro que incidir directamente en los 250 mil millones de pesos que maneja el gobierno de turno.

#26 LAPSUS ECONOMICO

Un crecimiento económico sin metas está muy cerca al estado de lapsus económico. Tal aseveración se explica en la relación apropiada que hay entre crecimiento económico y desarrollo económico, y si esta no es la situación de la República Dominicana, preguntémonos entonces, crecer para qué, qué estamos buscando con crecer al 11%. Si no hay respuestas a estas inquietudes, entonces caemos en la sombría situación de politizar la economía, de hacer ejercicio de demagogia económica, esto es, la oposición y el partido del gobierno pulseando a ser el más fuerte en el escenario económico del país en el cual, con seguridad, los actores son otros.
El fundamento real del crecimiento económico parte de la productividad empresarial, y no del juego de variables macroeconómicas como la tasa de interés y el tipo de cambio. Estas solo son condiciones de estrategia económica que operan en un determinado periodo de tiempo. De ahí que debemos ser concientes de las características particulares de los agentes económicos que motivan el crecimiento en el país. Cabe preguntarse entonces, ¿dentro de que rango de crecimiento económico opera realmente el sector empresarial de la República Dominicana? Me atrevo a decir que, a pesar de las estadísticas oficiales, no lo sabemos aunque podemos intuirlo tentativamente. Para hacer este ejercicio de sentido común, debemos considerar que un país en franco crecimiento necesita de empresas con buenas ideas, lo que implica la mezcla de tecnología, recursos nativos y una regulación moderna con mínimos permisos y trabas, y con un máximo respeto por los derechos a la propiedad intelectual.
En RD estamos todavía en el estadio de la productividad fácil, es decir, aquella productividad que corresponde a reglas de competencia básica, elemental. Sin embargo, es válido decir que los niveles más desarrollados de competencia están caracterizados por la presencia de aspectos como la investigación científico-tecnológica, la cooperación empresa-universidad, la creación de un parque empresarial de infraestructura de primer nivel y la desregulación integérrima.
Chile, nación que sirve de referencia, de modelo de desarrollo para los países de la región, un modelo más útil que el de los Estados Unidos por causas obvias, se debate entre el crecimiento económico del 5% o más del 7% para arribar al desarrollo económico en el año 2010, pero saben que no lo lograrán con formas empresariales de productividad fácil, representado por esquemas de inversión de fusiones y adquisiciones, donde el término mercado de revalorizarse.

#25 EL CREDITO SOCIAL

El sentir general de la población expresa que la banca privada local debe sufrir una transformación sustancial. De nada sirve seguir estimulando el gasto y el derroche a través de la banca personal, cuyo reflejo es un crecimiento frívolo, hueco, un sinsentido para el desarrollo económico del país. Con la cartera de préstamos de la banca comercial dominicana, que ronda los doscientos mil millones de pesos, equivalente a un 20% del PIB, se puede hacer mucho si hay una clara orientación hacia las necesidades financieras de nuestra economía, particularmente al gran grueso de la microempresa, que lo compone la mayoría de las empresas del país.
Un ejemplo de extraordinaria trascendencia está ocurriendo en Bangladesh, uno de los países más pobres del planeta, de 148 mil kms cuadrados y 142 millones de habitantes, al sur del Asia y al lado de la India, considerado el octavo país más poblado del mundo. Pues ocurre que está operando con notable éxito una banca para los condenados a la miseria. Se trata de una entidad financiera de nombre Banco del Pueblo, que presta dinero en 36 mil aldeas caracterizadas por el analfabetismo, la desnutrición y la mortalidad infantil, con el principal objetivo de promover el autoempleo.
El promedio del monto prestado es de tres mil pesos a una tasa del 16% anual, con un periodo de gracia de tres meses, el pago del préstamo se realiza en cuotas semanales. El solicitante de crédito deberá formar un grupo de cinco miembros, donde el banco financiará a un miembro a la vez. Si alguno no paga, los cuatro restantes pierden su capacidad crediticia, por tanto entre ellos se cuidan de la viabilidad del negocio de cada miembro y del pago a tiempo, desarrollando inclusive entre éstos, la capacidad de análisis de crédito y cobro. De esta manera más de seis millones de bengladesies han recibido crédito, formando una cartera de dos mil millones de dólares. Estudios realizados al respecto revelan que cada año el 5% de los participantes de crédito, bajo esta modalidad, dejan la pobreza extrema.Hay una filosofía económica en el trasfondo de este paradigmático modelo bancario que afirma que, únicamente podemos suprimir la miseria dando a los desposeídos los medios de controlar por sí mismo su destino, y por tanto el trabajo en si mismo no elimina la pobreza, sino el capital derivado de ese trabajo. El microfinanciamiento va avanzando a pasos agigantados, existiendo casi cien países con esta modalidad bancaria.

#24 LA ORIENTACION DEL FISCO DOMINICANO

La recaudación del gobierno dominicano, lo que popularmente se conoce como fisco, se basa predominantemente en un modelo de economía orientada hacia adentro. Detrás del fisco está el interés del gobierno por recaudar impuestos para cubrir sus necesidades, la mayor proporción en gastos, que se justifican en un presupuesto compuesto por un glosario de partidas que se nutren de los ingresos de los sectores productivos de la economía.
¿Saben qué modelo económico existe en la República Dominicana? Hay tres modelos económicos, al decir, uno orientado hacia adentro, otro orientado hacia fuera, y un tercero mezcla de los dos anteriores. Si hacemos una evaluación de los componentes del modelo económico dominicano a partir de la incidencia de éstos en la recaudación del gobierno, fácilmente notamos un modelo económico orientado hacia adentro, impregnado obviamente de las peculiaridades de nuestra cultura e idiosincrasia, esto es, la particular forma de ser del pueblo dominicano y sus instituciones.
Estos modelos económicos ponderados a partir del fisco, esto es, la recaudación del gobierno, se definen a través de la orientación de la actividad comercial de sus agentes económicos, cuyo destino es el mercado de consumo dominicano, en casi un cien por ciento para el caso de nuestro país. El mercado dominicano, visto en retrospectiva hasta el momento, es la inspiración y justificación de la existencia vital del empresario dominicano. Para realizar la actividad de comercio compran materia prima e insumos en otras economías, otros países, es decir, realizan ejercicio intensivo de importación. En última instancia compran mercancías terminadas para comercializarlas en territorio dominicano, mercancías que ingresan a nuestra economía con todo su valor agregado, en donde poco o casi nada aporta nuestro aparato productivo nacional, y en consecuencia no produce riqueza, es un gasto, no hay activos. Como se podrá apreciar, este modelo económico, el modelo económico orientado hacia adentro, opera con énfasis en el mercado del consumo interno.
El gobierno estimula la actividad de este modelo económico, y no es para menos, pues la cantidad de ingresos que obtiene son generados desde ahí, de la dinámica que muestren estos agentes económicos, caracterizados por la dependencia del dólar y del euro que gastan y no lo producen. Como se notará, el cambio de la economía dominicana hacia un modelo económico orientado hacia fuera, requisito de los TLC, requerirá de otros esquemas de recaudación.

#23 PSICOLOGIA DE PRECIOS

Vivimos, sin darnos cuenta, en un eterno festival de promociones y seudo promociones. Los negocios locales han aprendido a manipular los precios de las mercancías presentándolas con cuantiosas rebajas, es la manera más efectiva de atraer al comprador dominicano, al consumidor de esta media isla que es sensiblemente receptivo a los argumentos de rebaja de precios, les atrae de forma irresistible la compra de mercancías por debajo de su valor, redimiéndose con el descuento, del complejo de culpa de llevar una vida por encima de sus expectativas económicas. La reacción a la promoción con descuento en precios es inmediata, se venden los productos a borbotones, se aduce de forma equivocada, claro, es la magia del marketing, y digo esto porque el marketing bajo ningún concepto es una herramienta de engaño, y quienes así piensan no conocen este valioso recurso, útil para manejar de manera más efectiva la función comercial de la empresa.
Donde se encuentre el dominicano, aquí o en New York, se ubica inmediatamente en establecimientos comerciales de baratillos y promociones, los populares descuentos de temporada, es su modus conficio. Obviamente, fruto de la experiencia, el sector empresarial ha ido mejorando este esquema comercial, así se puede encontrar mercancías de marca a mitad de precio, que en algunos casos obedece a una oferta real, pero en muchos de estos casos la promoción encubre defectos de mercancías, falsificaciones o productos vencidos. Todo este festival de promociones obedece a diversas estrategias de ventas diseñadas para un mercado que compra descuentos y rebajas, y no precisamente mercancías. Inclusive hay un convencimiento tácito, y no menos evidente, que para vender hay que alterar los precios nominales, y lógicamente esta forma de actuar da pie a que aparezcan algunos avivatos que venden las mercancías a su justo precio como precio de descuento, entendiendo así que funciona ese modo seudo comercial. Bueno, se aducirá el alto costo de la vida, que tal como están los salarios actuales no alcanzan para vivir, que todo está caro y que si no se buscan maneras de consumir gastando poco, sería imposible vivir dignamente. Lo cierto es que tenemos referencias muy definidas de mercancías caras en nuestra idiosincrasia de consumo, en contraste con las posibilidades reales de compra, ¿a qué se debe esta aparente incoherencia en nuestro patrón de consumo? Es un hecho digno de estudio que no es común en otros mercados de consumo.