#318 MÁS DE PAUL KRUGMAN

Recordarán los que llevan apuntes de la columna, que el doctor Paul Krugman, nobel de Economía, apuntalaba en fino estilo epistolar en misiva al doctor Leonel Fernández que "La crisis es peor de lo que había pensado. Yo pensé que íbamos a tener problemas con la caída del mercado inmobiliario, pero la escala misma de dicha crisis es una gran sorpresa. Bueno, las cosas son tan malas como se dicen, sí, esto es una depresión muy fuerte, y yo creo que va a ser la peor depresión desde la última depresión, será difícil establecer cuándo se logrará una recuperación plena”. Como se recordará al intervenir en aquella oportunidad en la Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo el Presidente Fernández conminó a los organismos financieros internacionales y a la Reserva Federal de los Estados Unidos decir la verdad sobre la profundidad de la crisis, aduciendo que no se ha dicho todo sobre la realidad de la crisis hipotecaria y financiera ocurrida en Estados Unidos.
Hoy el problema es otro, la deuda externa, ¿su pico más elevado? el endeudamiento crónico de Grecia y España. No es difícil adivinar el contenido proverbial del escrito en sobre cerrado de Krugman, dirigido al licenciado Danilo Medina, recién presidente electo, “es casi seguro –refiriéndose a la creciente deuda externa dominicana, veinte mil millones de dólares hacia la subida- que veamos más situaciones de esta índole, porque cuando se cae la casa, encuentras los esqueletos en el armario". Krugman calificó de "acertada" la decisión de recortar el gasto público superfluo hasta prácticamente cero. “La mejor forma, Presidente Medina, de evitar una depresión es responder con cierta agresividad en un momento temprano”, esto a pelo del financiamiento visible del déficit gubernamental con deuda externa, causa incontrovertible de aumento de la inflación, y disminución acelerada de la competitividad.

#317 PIB EN PESOS O CON DÓLARES

El presupuesto, ingreso público, fisco o impuesto, es un amasijo de rubros financieros – ITBIS, ISR, arancel, u otro- captados por gobiernos de la actividad económica, fuente de los ingresos fiscales.
El PIB –Producto Interno Bruto- es un agregado de transacciones comerciales medido en periodos de doce meses. ¿Quién participa en la actividad económica provocando la transacción comercial resumida en el PIB? Empresas y recurso humano, el llamado empleo.
Un bien o mercancía con vocación comercial, producida o no dentro del territorio nacional genera actividad económica. ¿Qué ocurre –caso A- si transamos solamente lo que producimos en forma de bien físico? La actividad económica se traduciría en pesos, no requeriríamos el auxilio de otra moneda ajena a la nuestra. ¿Si la transacción –caso B- es mercancía producida afuera? La isla muestra, incrustada, la infraestructura importadora cuyo dominio es ostensible.
El sector servicio cobra relevancia cuando sirve de canal de los bienes del caso A y B, actividad económica intangible que se eleva a la categoría de mercancía, cuantificándola de esa manera en el Producto Interno Bruto.
Si el sector servicios transa mercancías de producción local o alguna otra de confección foránea el resultado es el mismo, es decir, la concreción de un bien intangible de producción nativa.
¿El caso A tendría algún impacto fuera de la Republica Dominicana? En absoluto, es decididamente inocuo. ¿Y el caso B? Aquí la cosa cambia. Para disponer de mercancías importadas debemos contar con dólares o euros, divisas que tendríamos que producirlas si de acceder a éstas se trata.
Surge el caso C. ¿En qué consiste? La economía isleña produciría mercancías para ser transadas en economías de otros territorios nacionales, ajenos al nuestro. Recibiríamos dólares en lugar de pesos, modificando la concepción del gasto público, definitivamente la actividad económica, el llamado PIB sería de una calidad superior.

#316 DEUDA RECICLADA

Todos hemos pasado por la vívida experiencia de un refinanciamiento. Esto ocurre por diversos motivos que no vienen al caso, no obstante la experiencia se conoce, o por lo menos se intuye. La economía de la isla –pero no sólo ésta- pasa periódicamente por el mismo fenómeno que nos lleva a preguntarnos, qué hay detrás del refinanciamiento, particularmente el que se aplica al país con premeditada regularidad, esto a pelo al comportamiento de la deuda externa que sufre el trauma de reciclaje periódico, actualizándose con nuevas dimensiones, más y más grandes.
Los vencimientos con vocación morosa se saldan con nuevas acreencias, bajo condiciones onerosas en tiempo y costo financiero, una oportunidad recurrente que aprovechan sin ningún escrúpulo las entidades internacionales de crédito. Quisiéramos explicar el fenómeno en cuestión de otra manera. Quizá nos pueda ayudar la figura del esquema Ponzi -captación de ahorros paga intereses vencidos ahorros antiguos- que en forma similar ocurre con la vigencia que cobra el comportamiento de la deuda externa, insuflándola con nuevas deudas, en otras palabras, deuda nueva paga los intereses vencidos y capitalizados de las deudas viejas. Como se presume, este esquema se convierte en un círculo vicioso creciente e incontrolable. Ahí está el caso de Grecia, y de otras naciones europeas que van por el mismo camino, España es el caso mediático reciente.
Esto no ocurriera si produjéramos los suficientes dólares, en vez de endeudarnos –la deuda externa isleña anda por veinte mil millones de dólares con perspectiva a seguir creciendo- a pesar de los argumentos anodinos señalando que el país ostenta un nivel bajo de endeudamiento, o que la deuda externa dominicana es manejable.

#315 DIMENSIÓN ECONÓMICA DE LA EDUCACIÓN

Tal como lo utilizamos, el indicador estadístico del PIB –Producto Interno Bruto- suma las transacciones comerciales que operan en la isla, estimado en tres mil seiscientos millardos de pesos, a razón de mil millones pesos por millardo. A todas luces es un ingreso que conlleva algunas observaciones. Pues, resulta que de estos ingresos se deduce la presión fiscal, estimada en dieciocho por ciento de esos ingresos, esto es, un quinto del PIB que se destinan a las arcas del gobierno. ¿Y el resto, el ochenta por ciento? Lo componen, por un lado, el retorno de la inversión –costos y gastos- y el correspondiente beneficio de los agentes económicos productivos.
¿Cuáles compromisos tiene el gobierno como prioridades? Tenemos la deuda externa e interna, pero sobre todo la deuda externa, condicionada, vigilada y supervisada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), equivalente a veinte millardos de dólares, con tendencia a seguir creciendo, una cifra asintótica resultado del modelo económico vigente.
Veamos los valores que absorbe el actual organismo educativo, tal como está, sin las modificaciones que concretan los actuales objetivos formativos, harto cuestionados. Pues, resulta que no se han definido los nuevos objetivos educativos así como sus costos correspondientes, más el impacto que se busca en la economía. Sin estos aspectos el cuatro por ciento del PIB, equivalente a ciento cuarenta y cuatro millardos de pesos, el treinta y tres por ciento del presupuesto de la nación, luce fofo, sin sentido, aunque oportuno, el sólo planteamiento del volumen en cuestión luce una inequidad, fuente de oportunismo, revestido de sanas intenciones, como aquel pedregal que cual vía conduce a las cavernas.