No es un caso de deslealtad porque no existe un acuerdo explicito entre las cementeras, si es un caso de tacto, de falta de tacto comercial el reducir artificialmente el precio de la funda de cemento, sobretodo frente al inicio inminente del tratado de Libre Comercio que exige regulaciones claras y transparencia en la actividad comercial para las empresas establecidas y las nuevas por establecerse en el país, prohibiendo el uso del dumping, aplicando penas severas a las empresas que incurran en la distorsión de precios como mecanismo de competencia. Pero la falta de tacto comercial no solo es de Domicen, que fue la que inicio la guerra de precios, sino las empresas cementeras restantes que actuando como empresas cartelizadas, participaron en este juego peligroso. El problema creado ahora compromete la estructura de precios del sector de la construcción que se ha establecido a partir de un componente de costo ficticio para un insumo básico, al establecer en RD$85.00 pesos el precio de la funda de cemento, distorsionado a causa de un factor de naturaleza competitiva que no iba a perdurar por mucho tiempo, y esto lo saben empresarios del sector como el presidente de ACOPROVI, José Rodríguez Cáceres. Es sabido que el alza de precio de un insumo tan importante como el cemento impacta negativamente en el costo de las viviendas y en la operacionalidad de las empresas constructoras. Es obvio también el efecto dominó como sesgo resultante de la delicada situación del sector que provocará aumentos significativos en los precios de los otros productos de la construcción, sino observemos la reacción del incremento del 25% en el precio del quintal de varilla. Otros productos fabricados localmente como es el caso de los bloques, además de los productos importados de la construcción, deben estar considerando reajustes de precios, reacción propia de una demanda inusual que trae consigo la reposición de inventario a nuevos precios. Toda estrategia comercial basada en artificios mercadotécnicos o ficciones en los atributos de las mercancías, como es el caso de una reducción de precios sin una sustentación real en la demanda del bien en cuestión, tiende a perder fuerza debido al corto tiempo de duración del impacto de tal medida. La alternativa más duradera en términos de estrategia comercial es la que parte de un diseño de servicios al mercado, con énfasis en incentivos por consumo. Otras estrategias no menos eficientes e impactantes parten de las fortalezas que contiene el producto. Un buen ejemplo de esto lo vemos en el sector empresarial que comercializa con gasolina al detalle, destacando cualidades beneficiosas para el consumidor y el motor de su vehiculo, producto que no hace mucho tiempo se vendía como un genérico.
Literatura social publicada semanalmente desde Mayo de 2006 para el diario matutino Hoy de República Dominicana.
#05 LAS FRANQUICIAS EN EL PAIS
Desde hace algún tiempo las franquicias de “comidas rápidas”, instaladas en su momento con bombos y platillos, pasan por ciertos inconvenientes para seguir operando en el país. Tenemos varios casos: Subway, caracterizada por ofrecer sándwiches fríos, fue una de las primeras que cerró; Wendy, cerró; Mc Donald ha reducido su escala de operaciones, Burger King sigue operando sin el flujo de público esperado y hay, estimo, un replanteamiento de costos, sumándose otras franquicias locales y foráneas con problemas semejantes. En su oportunidad, a través de la prensa, CFC que son las siglas del fast food americana Church’s Freid Chicken, franquicia exitosa en USA, decidió suspender sus operaciones de comercialización de pollos tipo roast –asado- en República Dominicana. Afirmaba la nota que dicho cierre obedecía al aumento en los costos de operación, particularmente los costos de energía eléctrica, gravamen de un 10% adicional a la importación de bienes no esenciales combinado con una tasa de cambio del dólar incrementado, costos recientes en seguridad social y aumento de los costos financieros en más de un 100%. Además la gente, según la nota, no frecuentaba el establecimiento como se había previsto, sobretodo los jóvenes, proclives al consumismo del “sueño americano”. Esta franquicia, como otras a los que he aludido, representa un caso típico relativo a problemas de economía de escala, causado por ingresos insuficientes en el mercadeo masivo de la empresa, frente a un cambio significativo en la estructura de costos. Además se suman los modelos empresariales vigentes cuyo componente cortoplacista resulta asfixiante. De hecho existen algunas condiciones básicas para el desarrollo de un proyecto comercial en una economía como la de República Dominicana. El potencial de mercado es uno de los más importantes. Operando de forma peculiar hay factores económicos, políticos, legales e impositivos, que han ido adoptando lentamente normas internacionales, fruto de la globalización de las economías. Sin embargo, una franquicia no puede competir en un medio como el nuestro sólo inspirada en oportunidades de mercado, obviando el paquete de soporte que amortice el ambiente sensible de costos. El mercado de pollos en el país por ejemplo, consume en una economía que crece a un ritmo de un 3% anual. Dispone de un colchón demográfico de nueve millones de consumidores, de los cuales el 65% corresponde a la población urbana, con una perspectiva del 2% crecimiento anual. Es fácil observar el éxito de Pollos Victorina, Kentucky Freid Chicken y otros fast food que tienen en su menú presentaciones diversas de pollo. El dominicano gusta del pollo y lo incluye como parte de su dieta alimenticia diaria. El pollo es la opción cárnica suplementaria más idónea en la República Dominicana, mostrando amplia variedad en la forma de consumo. De ahí la aceptación de las diversas versiones en recetas culinarias de pollo, ingrediente principal en el menú de los negocios de comida rápida. Si el deseo es seguir operando franquicias en nuestro país, la adopción de estrategias en esa dirección deben sustentarse en la gestión eficiente de recursos financieros, áreas funcionales adecuadamente ideadas, desarrollo de economías de escala, aumento significativo de la red de distribución, acciones agresivas de imagen y publicidad, habilidades en la innovación del producto en el contexto de un buen servicio y sobretodo un enfoque de gestión empresarial de mayor espectro. Pero si la decisión es cerrar, no hay argumento válido que valga; hasta los buenos negocios cierran.
#04 EL SUBSIDIO AL REVES
Las empresas de herrera, hoy establecidas con una operatividad aceptable, son fruto de una asistencia expresada en una ley maquiavélica. Y no es para menos porque se desarrollaron artificialmente a costa del consumo de la población. Si, así es, con precios artificiales y no bajos por ciertos sino todo lo contrario, con precios altos en donde la competencia era una caricatura más. La ley 179, hoy superada, fue nefasta, y con ello el concepto del subsidio. Las empresas de Herrera no se pueden defender; hacerlo sería una ironía que el país no se lo merece. Todo a costa del subsidio, y diremos que el concepto de marras no es malo en sí. Los malos son los que han acostumbrado a manipular estos mecanismos económicos. El subsidio a la inversión por ejemplo promueve el desarrollo. Este tipo de asistencia funciona con una forma distinta de pensar por parte del empresario dominicano. No con la mentalidad actual, que es atrasada y obsoleta. Sino observen que es lo que piensa el empresario dominicano sobre la competencia: que desaparezca….esto es inconcebible. La garantía del flujo de consumo, señores, es la oferta; no es una sola empresa, sino el conjunto de empresa que forman la oferta. La oferta es un concepto cuya expresión es de carácter colectiva. Este es un principio que no lo inventó alguien en particular, sino la forma en que opera la economía en general.
La economía dominicana esta subsidiada, pero ¿saben por quién? Por la población dominicana que es la que consume a ese nivel de precios. Se entiende entonces porque una corriente de liberación de la competencia llamada globalización se convierta en un motivo de terror. Porque la globalización, vista así, sincera los precios, y con esta sinceración de precios los costos se comerán a las empresas subsidiadas y con esto la globalización recibirá el apoyo de la población dominicana.
Si el país está mal ahora, se debe a una distorsión económica, a costa de una falsa aplicación del subsidio. ¿Qué se debió hacer realmente con las empresas de Herrera? Bueno, desarrollar un sector empresarial con un concepto más amplio de la capacidad competitiva. Hoy ese empresario tiene un reto por delante: cerrar o desarrollarse.
El concepto empresarial de Herrera fue creado para el consumo interno, y aunque disponen de principios fabriles en contraposición con los principios esenciales de la importación, se comportan en contraste como si fueran importadoras, siendo fabriles. Actualmente, la condición fabril de una empresa es contradictoria con la comercialización localista. El fabricante, si lo es, se justifica en las oportunidades de mercado de la economía internacional. El solo hecho de ser empresas fabriles las habilita para operar en mercados externos. Disponen de un producto propio y de un marketing propio; el resto es competir y ajustarse a los requerimientos de calidad exigidos por los mercados regulados de consumo, donde República Dominicana no es el ejemplo.
David Ogilvy expresa sobre el desarrollo de mercancías que “los fabricantes que no someten sus productos a las pruebas de mercado incurren en el enorme costo, y en la desgracia, que representa el que sus productos fracasen a escala nacional en lugar de desaparecer discreta y económicamente en Ias pruebas de mercado”. Estas pruebas parten de la generación de las ideas hasta llegar a la innovación, sometiendo el concepto a las necesidades y expectativas del mercado.
Herrera no exporta porque no quiere competir. Se siente en inferioridad de condiciones para competir. No exporta porque mal interpreta el criterio del mínimo esfuerzo. El nivel de precios, además, no responde a los existentes en el mercado internacional, con lo cual debe prepararse, ajustando sus costos. Este criterio aplica a las acciones que, garantizando el mejor resultado, corresponde a la línea recta que une dos puntos, donde la sinuosidad es despreciable. La línea más sinuosa que provoca pérdidas de mercados se identifican con procesos fabriles para el consumo, motivados solo en el mercado local.
La economía dominicana esta subsidiada, pero ¿saben por quién? Por la población dominicana que es la que consume a ese nivel de precios. Se entiende entonces porque una corriente de liberación de la competencia llamada globalización se convierta en un motivo de terror. Porque la globalización, vista así, sincera los precios, y con esta sinceración de precios los costos se comerán a las empresas subsidiadas y con esto la globalización recibirá el apoyo de la población dominicana.
Si el país está mal ahora, se debe a una distorsión económica, a costa de una falsa aplicación del subsidio. ¿Qué se debió hacer realmente con las empresas de Herrera? Bueno, desarrollar un sector empresarial con un concepto más amplio de la capacidad competitiva. Hoy ese empresario tiene un reto por delante: cerrar o desarrollarse.
El concepto empresarial de Herrera fue creado para el consumo interno, y aunque disponen de principios fabriles en contraposición con los principios esenciales de la importación, se comportan en contraste como si fueran importadoras, siendo fabriles. Actualmente, la condición fabril de una empresa es contradictoria con la comercialización localista. El fabricante, si lo es, se justifica en las oportunidades de mercado de la economía internacional. El solo hecho de ser empresas fabriles las habilita para operar en mercados externos. Disponen de un producto propio y de un marketing propio; el resto es competir y ajustarse a los requerimientos de calidad exigidos por los mercados regulados de consumo, donde República Dominicana no es el ejemplo.
David Ogilvy expresa sobre el desarrollo de mercancías que “los fabricantes que no someten sus productos a las pruebas de mercado incurren en el enorme costo, y en la desgracia, que representa el que sus productos fracasen a escala nacional en lugar de desaparecer discreta y económicamente en Ias pruebas de mercado”. Estas pruebas parten de la generación de las ideas hasta llegar a la innovación, sometiendo el concepto a las necesidades y expectativas del mercado.
Herrera no exporta porque no quiere competir. Se siente en inferioridad de condiciones para competir. No exporta porque mal interpreta el criterio del mínimo esfuerzo. El nivel de precios, además, no responde a los existentes en el mercado internacional, con lo cual debe prepararse, ajustando sus costos. Este criterio aplica a las acciones que, garantizando el mejor resultado, corresponde a la línea recta que une dos puntos, donde la sinuosidad es despreciable. La línea más sinuosa que provoca pérdidas de mercados se identifican con procesos fabriles para el consumo, motivados solo en el mercado local.
#03 COMO AGILIZAR LOS NEGOCIOS
El problema de las empresas del país, en la época actual, es cómo agilizar la actividad mercadotécnica, bajo las condiciones de operacionalidad de los sistemas de estandarización, vigentes en la mayoría de las naciones. La respuesta está en el E-Commerce, que no es otra cosa que el estándar global de compra-venta, a través de transacciones vía electrónica, que incluye a empresas pequeñas y medianas, las PyMe, proveedoras en muchos casos de las empresas grandes. En esto influyen, obviamente, las capacidades y experiencia acumuladas, frente al rezago tecnológico latente, cosa muy común en nuestra querida quisqueya. La situación de marras se manifiesta en la pérdida de la capacidad de exportar y se refleja en la potenciación de comprar y comprar, en únicamente actuar como un país importador, porque no hemos preparado la plataforma idónea para vender nuestros productos al exterior. El concepto E-Commerce, se centra en el comercio electrónico, ya sea entre empresas o hacia el consumidor final, ampliándose en acciones promociónales, la implantación de intranets, automatización de flujos de trabajo e intercambio de información con proveedores y clientes a través de extranets, todas dirigidas a equipos personales, servidores, sistemas móviles y red de cómputos. En el mercado existen diversos proyectos virtuales de E-Commerce. Uno de ellos es el E-Bussines que aporta soluciones para la implantación de negocios electrónicos. El E-Bussines comprende un conjunto de herramientas que opera en un sistema de Red, interna y externa, local e internacional que mejora sustancialmente el sistema de comunicación, con ahorro de tiempo y recursos. El punto de partida es enfocar nuestra atención a la Web, y la Internet donde actúa.
Para entender el accionar de la tecnología de Internet, debemos evaluar las necesidades de comunicación propias de cada empresa además de explorar las posibilidades que ofrecen al momento la mensajería, la transacción y el comercio en el nicho comercial de interés. La evaluación incluye cuestiones de seguridad, costos, riesgos y beneficios; definición de prioridades del negocio y aspectos necesarios de planificación estratégica dirigidas a agilizar procesos, ahorrar tiempo y ofrecer mejor servicio a los clientes. Nos hemos familiarizado tanto con la Internet y la Web que, en contraste, poco indagamos de sus posibilidades. Su uso principal se da en la investigación, esparcimiento, aprendizaje, publicidad, comercialización y negocios a escala local e internacional. Su popularidad obedece a la pasmosa facilidad, con solo hacer clic, de consultar cualquier aspecto que nos interese o, en su defecto, publicar datos en formato electrónico, a disposición de lectores inimaginables.
“Somos pequeños para eso”, es el pretexto más común encontrado en las PyMe; “no hemos querido incursionar en transacciones vía electrónica porque nos causaría problemas administrativos”; “solo utilizamos Internet para hacer publicidad”; “preferimos que nuestra información sea confidencial”, entre otros pretextos obviamente prejuiciados que revelan la falta de orientación correcta, en desmedro de las posibilidades enormes de las empresas que no cuentan con el recurso electrónico.
El problema de las empresas del país, en la época actual, es cómo agilizar la actividad mercadotécnica, bajo las condiciones de operacionalidad de los sistemas de estandarización, vigentes en la mayoría de las naciones. La respuesta está en el E-Commerce, que no es otra cosa que el estándar global de compra-venta, a través de transacciones vía electrónica, que incluye a empresas pequeñas y medianas, las PyMe, proveedoras en muchos casos de las empresas grandes. En esto influyen, obviamente, las capacidades y experiencia acumuladas, frente al rezago tecnológico latente, cosa muy común en nuestra querida quisqueya. La situación de marras se manifiesta en la pérdida de la capacidad de exportar y se refleja en la potenciación de comprar y comprar, en únicamente actuar como un país importador, porque no hemos preparado la plataforma idónea para vender nuestros productos al exterior. El concepto E-Commerce, se centra en el comercio electrónico, ya sea entre empresas o hacia el consumidor final, ampliándose en acciones promociónales, la implantación de intranets, automatización de flujos de trabajo e intercambio de información con proveedores y clientes a través de extranets, todas dirigidas a equipos personales, servidores, sistemas móviles y red de cómputos. En el mercado existen diversos proyectos virtuales de E-Commerce. Uno de ellos es el E-Bussines que aporta soluciones para la implantación de negocios electrónicos. El E-Bussines comprende un conjunto de herramientas que opera en un sistema de Red, interna y externa, local e internacional que mejora sustancialmente el sistema de comunicación, con ahorro de tiempo y recursos. El punto de partida es enfocar nuestra atención a la Web, y la Internet donde actúa.
Para entender el accionar de la tecnología de Internet, debemos evaluar las necesidades de comunicación propias de cada empresa además de explorar las posibilidades que ofrecen al momento la mensajería, la transacción y el comercio en el nicho comercial de interés. La evaluación incluye cuestiones de seguridad, costos, riesgos y beneficios; definición de prioridades del negocio y aspectos necesarios de planificación estratégica dirigidas a agilizar procesos, ahorrar tiempo y ofrecer mejor servicio a los clientes. Nos hemos familiarizado tanto con la Internet y la Web que, en contraste, poco indagamos de sus posibilidades. Su uso principal se da en la investigación, esparcimiento, aprendizaje, publicidad, comercialización y negocios a escala local e internacional. Su popularidad obedece a la pasmosa facilidad, con solo hacer clic, de consultar cualquier aspecto que nos interese o, en su defecto, publicar datos en formato electrónico, a disposición de lectores inimaginables.
“Somos pequeños para eso”, es el pretexto más común encontrado en las PyMe; “no hemos querido incursionar en transacciones vía electrónica porque nos causaría problemas administrativos”; “solo utilizamos Internet para hacer publicidad”; “preferimos que nuestra información sea confidencial”, entre otros pretextos obviamente prejuiciados que revelan la falta de orientación correcta, en desmedro de las posibilidades enormes de las empresas que no cuentan con el recurso electrónico.
Para entender el accionar de la tecnología de Internet, debemos evaluar las necesidades de comunicación propias de cada empresa además de explorar las posibilidades que ofrecen al momento la mensajería, la transacción y el comercio en el nicho comercial de interés. La evaluación incluye cuestiones de seguridad, costos, riesgos y beneficios; definición de prioridades del negocio y aspectos necesarios de planificación estratégica dirigidas a agilizar procesos, ahorrar tiempo y ofrecer mejor servicio a los clientes. Nos hemos familiarizado tanto con la Internet y la Web que, en contraste, poco indagamos de sus posibilidades. Su uso principal se da en la investigación, esparcimiento, aprendizaje, publicidad, comercialización y negocios a escala local e internacional. Su popularidad obedece a la pasmosa facilidad, con solo hacer clic, de consultar cualquier aspecto que nos interese o, en su defecto, publicar datos en formato electrónico, a disposición de lectores inimaginables.
“Somos pequeños para eso”, es el pretexto más común encontrado en las PyMe; “no hemos querido incursionar en transacciones vía electrónica porque nos causaría problemas administrativos”; “solo utilizamos Internet para hacer publicidad”; “preferimos que nuestra información sea confidencial”, entre otros pretextos obviamente prejuiciados que revelan la falta de orientación correcta, en desmedro de las posibilidades enormes de las empresas que no cuentan con el recurso electrónico.
El problema de las empresas del país, en la época actual, es cómo agilizar la actividad mercadotécnica, bajo las condiciones de operacionalidad de los sistemas de estandarización, vigentes en la mayoría de las naciones. La respuesta está en el E-Commerce, que no es otra cosa que el estándar global de compra-venta, a través de transacciones vía electrónica, que incluye a empresas pequeñas y medianas, las PyMe, proveedoras en muchos casos de las empresas grandes. En esto influyen, obviamente, las capacidades y experiencia acumuladas, frente al rezago tecnológico latente, cosa muy común en nuestra querida quisqueya. La situación de marras se manifiesta en la pérdida de la capacidad de exportar y se refleja en la potenciación de comprar y comprar, en únicamente actuar como un país importador, porque no hemos preparado la plataforma idónea para vender nuestros productos al exterior. El concepto E-Commerce, se centra en el comercio electrónico, ya sea entre empresas o hacia el consumidor final, ampliándose en acciones promociónales, la implantación de intranets, automatización de flujos de trabajo e intercambio de información con proveedores y clientes a través de extranets, todas dirigidas a equipos personales, servidores, sistemas móviles y red de cómputos. En el mercado existen diversos proyectos virtuales de E-Commerce. Uno de ellos es el E-Bussines que aporta soluciones para la implantación de negocios electrónicos. El E-Bussines comprende un conjunto de herramientas que opera en un sistema de Red, interna y externa, local e internacional que mejora sustancialmente el sistema de comunicación, con ahorro de tiempo y recursos. El punto de partida es enfocar nuestra atención a la Web, y la Internet donde actúa.
Para entender el accionar de la tecnología de Internet, debemos evaluar las necesidades de comunicación propias de cada empresa además de explorar las posibilidades que ofrecen al momento la mensajería, la transacción y el comercio en el nicho comercial de interés. La evaluación incluye cuestiones de seguridad, costos, riesgos y beneficios; definición de prioridades del negocio y aspectos necesarios de planificación estratégica dirigidas a agilizar procesos, ahorrar tiempo y ofrecer mejor servicio a los clientes. Nos hemos familiarizado tanto con la Internet y la Web que, en contraste, poco indagamos de sus posibilidades. Su uso principal se da en la investigación, esparcimiento, aprendizaje, publicidad, comercialización y negocios a escala local e internacional. Su popularidad obedece a la pasmosa facilidad, con solo hacer clic, de consultar cualquier aspecto que nos interese o, en su defecto, publicar datos en formato electrónico, a disposición de lectores inimaginables.
“Somos pequeños para eso”, es el pretexto más común encontrado en las PyMe; “no hemos querido incursionar en transacciones vía electrónica porque nos causaría problemas administrativos”; “solo utilizamos Internet para hacer publicidad”; “preferimos que nuestra información sea confidencial”, entre otros pretextos obviamente prejuiciados que revelan la falta de orientación correcta, en desmedro de las posibilidades enormes de las empresas que no cuentan con el recurso electrónico.
#02 ECONOMIA Y EDUCACION
El planteamiento básico al que nos queremos referir es la vinculación, si existe, entre la Economía y la Educación, dos ciencias sociales. Nos interesa comentar la visión que los economistas tienen de la educación y el papel de la economía en la investigación y estudio de la educación.
Partimos nuestros comentarios sobre las sociedades humanas, cuya obviedad no menos interesante, conjugan ambas ciencias sociales al estudiar una misma realidad. Desde los tiempos de Adam Smith se ha reconocido el papel crucial de la Educación en la Economía. No obstante, recientemente, en la década de los sesenta los trabajos sobre Capital Humano de Gary Becker, premio Nóbel de Economía en 1992, inicia un tratamiento riguroso y sistemático del problema. Becker postula que la gente acumula durante su ciclo de vida un cierto nivel de capital humano que consiste en conocimientos, experiencias y habilidades, particularmente con sistemas formales de educación. Para ilustrar este presupuesto Becker refiere la productividad de los agentes económicos y la producción de bienes y servicios de una economía determinada, vinculadas éstas al capital humano acumulado con que cuenta un país en el lapso de un periodo de tiempo determinado. Dos regularidades estadísticas ilustran las observaciones de Becker: la relación positiva entre salario y nivel educativo, y nivel educativo y crecimiento económico. La conclusión ineludible afirma que el crecimiento y bienestar de los individuos no son posibles sin alcanzar un considerable nivel educativo. De ahí que la educación es un elemento de fundamental importancia para la comprensión de los procesos económicos.
Hay evidencia que la educación es un factor central, un eje para el crecimiento y desarrollo económico y social, además del desenvolvimiento de niveles de equidad más aceptables y compatibles con la convivencia democrática. De ahí que en círculos académicos y organizaciones internacionales existe la convicción, para los países que pretenden desarrollarse y crecer económica y socialmente como son los casos de África, Centroamérica y el Caribe, la de invertir fuertemente en educación como una condición ineludible de crecimiento y desarrollo, garantizando la universalidad de la educación básica.
Es válido decir que el dialogo entre cientistas sociales de la Economía y la Educación se ve matizada por divergencias basadas en prejuicios y preconcepciones erróneas. El primer factor perturbador es el rápido avance de la formalización matemática en la Economía. Hoy en día el idioma preferido por los economistas es la matemáticas, beneficiándolos con poderosas herramientas analíticas y un mayor grado de precisión y especificidad en sus resultados, en contraste con cientistas sociales de la Educación, con una tradición menos formalizada y más verbal. Otro factor no menos importante es la identificación por parte de la Economía de su paradigma central, que se refiere a la racionalidad de los agentes económicos que resuelve el núcleo central de la discusión metodológica. Mientras que otras ciencias sociales como es el caso de la Educación, se observa una intensa y extensa discusión metodológica, con enfoques más amplios, que con frecuencia reflejan opiniones e hipótesis sobre toda la sociedad.
En conclusión, la interacción entre Educación y Economía es mutuamente fructuosa y beneficiosa. La educación ocupa un papel central en el enfoque teórico dominante en la economía. Por otra parte, la economía puede hacer contribuciones al estudio y análisis del sistema educativo.
Partimos nuestros comentarios sobre las sociedades humanas, cuya obviedad no menos interesante, conjugan ambas ciencias sociales al estudiar una misma realidad. Desde los tiempos de Adam Smith se ha reconocido el papel crucial de la Educación en la Economía. No obstante, recientemente, en la década de los sesenta los trabajos sobre Capital Humano de Gary Becker, premio Nóbel de Economía en 1992, inicia un tratamiento riguroso y sistemático del problema. Becker postula que la gente acumula durante su ciclo de vida un cierto nivel de capital humano que consiste en conocimientos, experiencias y habilidades, particularmente con sistemas formales de educación. Para ilustrar este presupuesto Becker refiere la productividad de los agentes económicos y la producción de bienes y servicios de una economía determinada, vinculadas éstas al capital humano acumulado con que cuenta un país en el lapso de un periodo de tiempo determinado. Dos regularidades estadísticas ilustran las observaciones de Becker: la relación positiva entre salario y nivel educativo, y nivel educativo y crecimiento económico. La conclusión ineludible afirma que el crecimiento y bienestar de los individuos no son posibles sin alcanzar un considerable nivel educativo. De ahí que la educación es un elemento de fundamental importancia para la comprensión de los procesos económicos.
Hay evidencia que la educación es un factor central, un eje para el crecimiento y desarrollo económico y social, además del desenvolvimiento de niveles de equidad más aceptables y compatibles con la convivencia democrática. De ahí que en círculos académicos y organizaciones internacionales existe la convicción, para los países que pretenden desarrollarse y crecer económica y socialmente como son los casos de África, Centroamérica y el Caribe, la de invertir fuertemente en educación como una condición ineludible de crecimiento y desarrollo, garantizando la universalidad de la educación básica.
Es válido decir que el dialogo entre cientistas sociales de la Economía y la Educación se ve matizada por divergencias basadas en prejuicios y preconcepciones erróneas. El primer factor perturbador es el rápido avance de la formalización matemática en la Economía. Hoy en día el idioma preferido por los economistas es la matemáticas, beneficiándolos con poderosas herramientas analíticas y un mayor grado de precisión y especificidad en sus resultados, en contraste con cientistas sociales de la Educación, con una tradición menos formalizada y más verbal. Otro factor no menos importante es la identificación por parte de la Economía de su paradigma central, que se refiere a la racionalidad de los agentes económicos que resuelve el núcleo central de la discusión metodológica. Mientras que otras ciencias sociales como es el caso de la Educación, se observa una intensa y extensa discusión metodológica, con enfoques más amplios, que con frecuencia reflejan opiniones e hipótesis sobre toda la sociedad.
En conclusión, la interacción entre Educación y Economía es mutuamente fructuosa y beneficiosa. La educación ocupa un papel central en el enfoque teórico dominante en la economía. Por otra parte, la economía puede hacer contribuciones al estudio y análisis del sistema educativo.
#01 LA ORACION DEL TARJETAHABIENTE
Se afirma con frecuencia que la disciplina, hija de la sabiduría, es adversa a la tentación; sin embargo ambas se conjugan en el dinero plástico; es la antinomia –disciplina y tentación- que le da vigencia a la tarjeta de crédito. A partir de la década de los sesenta del siglo XX, siglo que pasó recientemente, los bancos descubren la banca personal, un segmento de mercado al cual nunca le habían visto futuro financiero por lo masificado y trabajoso, además por la sombra del principio bancario de que “un préstamo grande requiere el mismo esfuerzo que un préstamo pequeño”. La tarjeta de crédito tiene la magia de la felicidad al consumir o el stress del repago de la cuota mensual de una deuda acumulada. Algunos asesores de grandes bancos afirman que la tarjeta de crédito no es el enemigo sino el “gasto no planificado”. Pero es difícil llevar a cuestas este principio en una sociedad como la nuestra, en la que nos insuflan el consumismo por boca y nariz. Claro, tenemos recomendaciones para la población usuaria del dinero plástico, pero solo es eso, medios de prevención. En absoluto eliminan la tentación del gasto a través de este medio de pago, ni mucho menos el desastre de una quiebra financiera familiar por su uso indiscriminado. El comercio quiera ventas a como de lugar; ofrece facilidades, ofertas, garantías, un “lléveselo ahora pague después”, los bancos no se excluyen de esta vorágine. Para los que piensan que el paraíso se llama USA, aquí le tenemos algunas estadísticas del gasto del Tío Sam a través del uso del dinero plástico. Hay por lo menos dos tarjetas de crédito en cada hogar estadounidense, manteniendo una deuda pendiente de 4,200 dólares. Hay un monto de 360,000 millones de dólares contraídos por tarjeta de crédito, cifra que es más del doble del déficit presupuestal del gobierno americano. En otras palabras, el ciudadano americano está consumiendo su salario para pagar sus deudas en tarjetas de crédito cada mes. El paraíso financiero que representa la tarjeta de crédito para los bancos, es que resulta ser un vehículo de préstamo al consumidor para cualquier propósito, una especie de droga, ofreciendo placer a corto plazo y dolor a largo plazo, el espejismo de tener más dinero del que realmente uno tiene. A continuación le sugerimos que haga “la oración diaria del tarjeta habiente” ante de asistir, diariamente, a la fiesta de consumo de las tiendas y supermercados.
“Ayúdame a evitar Señor el consumo si estoy deprimido,
Si estoy endeudado ayúdame a no gastar con la tarjeta de crédito,
Ayúdame a verificar los cargos, guardando los comprobantes de consumo,
Protege señor mi tarjeta de crédito firmándola al reverso,
Recuérdame Señor tachar las líneas en blanco sobre el monto total,
Señor asegúrame que el vendedor me devuelva mi tarjeta
y no la de otra persona,
Señor cuídame de los consumos falsos
y de cualquier cargo desconocido o incorrecto
en mi comprobante de pago,
Amen”
“Ayúdame a evitar Señor el consumo si estoy deprimido,
Si estoy endeudado ayúdame a no gastar con la tarjeta de crédito,
Ayúdame a verificar los cargos, guardando los comprobantes de consumo,
Protege señor mi tarjeta de crédito firmándola al reverso,
Recuérdame Señor tachar las líneas en blanco sobre el monto total,
Señor asegúrame que el vendedor me devuelva mi tarjeta
y no la de otra persona,
Señor cuídame de los consumos falsos
y de cualquier cargo desconocido o incorrecto
en mi comprobante de pago,
Amen”
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