#217 LA CULTURA DE LAS FORMAS

El programa de subsidio que bajo la forma de plan social implementa el gobierno del presidente Fernández, a través del programa Solidaridad, aupado por el PNUD, oculta uno de los más ambiciosos planes de proselitismo político del partido de gobierno de turno. ¿Por qué lo afirmamos?
CEPAL afirma que “para ser eficaces, los programas de política social deben partir de una estrategia generadora de empleo, vinculo fundamental entre desarrollo económico y el desarrollo social”.
El banco central, muy orondo, informó recientemente que la tasa de desocupación varió medio punto porcentual, manteniéndose prácticamente estática. Empero, parece contradictorio el dato estadístico porque en el país se insiste en subsidios directos a la población, desincentivando la colocación de la fuerza laboral. La política social de subsidio no genera empleo. Esto hay que recordárselo al banco central.
CEPAL afirma que “el capital humano es el elemento clave para el crecimiento de la economía y la productividad”. Desde el punto de vista social es el empleo y no el subsidio, la principal fuente de ingreso de la mayoría de los hogares.
El sector empresarial cuestiona el crecimiento del empleo informal. Aducen que es improductivo, que no genera riqueza. Queremos aclarar que el 20% de la presión tributaria que se canaliza a través del consumo, también lo soportan los pobres, porque comen, es una demanda muy dinámica. Lo que está detrás de esta crítica es el temor espantoso de ver crecer la competencia por la demanda interna, tanto desde adentro, el empleo informal, como desde afuera con el beligerante TLC en vigencia.
Las ventajas comparativas en República Dominicana descansan en la mano de obra no calificada, cuya salida es el empleo informal. Otro aspecto que refuerza el empleo informal es el exiguo salario, el salario de miseria que ofrece el empresariado tradicional.

#216 ¿CUÁNTOS POBRES HAY EN REPUBLICA DOMINICANA?

Indistintamente donde estén, la densa capa social de gente pobre es el atributo esencial con que cuenta la Emprenduría. Englobamos a los pobres del planeta, los pobres de USA como a los pobres del África; los dominicanos representan uno de los tantos casos.
Hay un hilo conductor entre la Emprenduría y las carencias humanas de tipo material. La Emprenduría se vislumbra como la alternancia al empleo convencional. A partir de un modelo de desarrollo productivo independiente e interactuante, básicamente con personal no calificado, la Emprenduría se ha convertido en el proyecto social más ambicioso del siglo XXI.
Cuando nos referimos a la implementación de la Emprenduría hay lugares donde el tema se entiende mejor, pero no son necesariamente los más propicios para ponerlo en práctica. A diferencia de las universidades, los barrios plantean condiciones idóneas para desarrollar Emprenduría, ¿la razón? Los universitarios aspiran a un salario, a un cargo ejecutivo de las empresas grandes del país, son preparados y predispuestos para esto; mientras que en los barrios pobres se respira subsistencia, la necesidad de producir para comer y cubrir las necesidades básicas, las más perentorias para no morirse de inanición.
¿Por qué no hay desarrollo de Emprenduría en algunos lugares del mundo? Resulta impreciso en República Dominicana por desconocimiento y la confusión predominante. Son muchos que a cuenta de la actitud proactiva de los negocios transponen livianamente la Emprenduría ó emprendimiento con una simple disposición a favor de un objetivo. No resulta así en otras latitudes; disímiles proyectos productivos han adquirido una actividad inusitada a través de la absorción del modelo paradigmático en cuestión.

#215 LA PARTE MÁS OSCURA DE LA EDUCACIÓN FORMAL

Si hay un tema que me es difícil escribir, llevarlo al esfuerzo intelectual de la redacción de un texto, es el vericueto que representa la disfunción del modelo universitario dominicano, estimado en estos momentos y sin elucubración alguna, la parte más oscura de la educación formal.
Iniciemos la perorata con la situación del profesor universitario, fuerza laboral mal pagada, por debajo del status de un obrero. Lo cierto es que la situación de la docencia universitaria ha llegado a tal deterioro que solo quedan resquicios de lo que otrora fuera, un prestigio para cualquier profesional. La situación es tan grave que hoy en día el ejercicio de la docencia universitaria es para el “buscavida”, para aquel graduado que no tiene otra cosa que hacer que el levante de una retribución de miseria.
No exageramos al afirmar que el obsecuente profesor universitario es el que lleva a la práctica el rol fundamental de la universidad en la economía. ¿Cuál es ese rol? El de servir de sostén al conjunto productivo del país a través de la formación de la fuerza laboral en las diversas especialidades que demanda la empresa.
El deterioro de la universidad ha llegado a los hogares dominicanos. Los padres de familia palpan crudamente el divorcio tácito que existe entre la empresa y la universidad. La queja recurrente es lo poco que trae el “muchacho” de la universidad, que no le sirve a la empresa de gran cosa.
Nos faltan empresarios educativos, no existen. Sólo es visible -se notan con cierta arrogancia- aquellos educadores enganchados a empresarios de la educación, que han fracasado de modo ostensible.
Ni que hablar de la función de Investigación en la educación superior, que no es vista ni con el rabillo de los ojos por parte de los responsables pertinentes. La cifra es aterradora, únicamente se destina el 0,001 %, esto es, una milésima del presupuesto con que opera el sistema universitario dominicano, que no sirve ni para presentar un planteamiento serio de investigación.

#214 MODELO ECONÓMICO INSOSTENIBLE

Percibimos con preocupación que se piense y opine con suntuosidad en todos los ámbitos de la vida nacional, con muy poca o casi nada de creatividad en el gasto, construyendo sin darnos cuenta, un país de alto estándar de vida.
A menos que cambien en el corto plazo las condiciones económicas internacionales, la economía dominicana vigente es inviable.
¿Cuál es el camino a seguir? El modelo económico dominicano viable parte de la decidida inclinación a realizar los menores gastos posibles. En otras palabras, debe sostenerse en la frugalidad con tacañería y sin ruindad.
Lo que queremos significar es que el tamaño actual de la economía dominicana escapa a nuestras posibilidades, tanto en la disponibilidad de liquidez domestica como la gubernamental.
Veamos el caso más ruidoso del momento, la grave crisis económica de Grecia. Un excesivo gasto público equivalente al 14% del PIB, deuda externa de 400 millones de euros, similar al 115% del PIB, caracteriza el acoso asfixiante de un modelo económico insostenible.
El propincuo objetivo pretendería reducir la escala de la economía en 15% del PIB, reconvirtiendo la burbuja actual a un tamaño de 63 mil millones de dólares, sin menoscabo del crecimiento.
“La solución a la crisis financiera mal diseñada dejó secuelas en países como Grecia que buscaron progreso a través de altos déficits fiscales sin medir su impacto”, apunta con crudeza el prestigioso analista colombiano Eduardo Sarmiento, autor de numerosas publicaciones sobre temas económicos.
Reaccionemos a tiempo, no nos quejemos ni busquemos el culpable al cabo de cuatro años cuando lo contemplamos reflejado todos los días en el espejo de nuestro cuarto de baño.