#47 EL EMPRESARIO TLCEISTA

Venimos del sector académico y por ende conocemos el campo conceptual, siempre lo he visto como un mundo apasionante, pero no nos ilusionemos mucho con las soluciones que podamos conseguir de ahí, es un terreno cargado de normativas genéricas. Mientras tanto la industria local espera por soluciones puntuales, en su mayoría de corte técnico, con planteamientos logísticos que nos lleven a soluciones tangibles. Lejos de manejar procesos de aprendizaje de tipo teórico, de lo que se trata es de actuar.
He escuchado con inusual interés las premisas relativas a la competitividad expuestas por el Presidente Fernández, el llamado plan sistémico. Pienso que los empresarios deben estar ahora más confusos, sobre todo el empresario que practica la gerencia del día a día, que requiere de planteamientos viables en el corto plazo, que conlleve al asumirlos, posiciones de fortaleza.
¿Nuestros empresarios están preparados para llevar a cabo el plan sistémico en cuestión? ¿Con qué tipo de empresario contamos si tomamos en cuenta el nivel de exigencia del referido plan? ¿Cuántos empresarios están dispuestos a reajustarse? Estos cuestionamientos y otros afines determinan el punto de partida del empresario dominicano al insertarse en los TLC.
Salvo raras excepciones el empresario local nunca se ha interesado por la universidad, de ahí que el sistema educativo superior luce totalmente aislado de los esquemas productivos vigentes. Plantearle entonces al empresario vías conceptuales que no utiliza ni sabe como manejarlas es intentar arar en el mar.
Sugiero realizar un levantamiento de información sobre lo que tenemos y disponemos en infraestructura productiva, antes de hablar de reconversión industrial, clusters o algo parecido. Si el tipo de traje encontrado encaja con estas propuestas, pues ¡adelante!, pero permítanme dudarlo, no seamos tan optimistas.
Sugiero que se abran ventanillas de oportunidades comerciales de exportación por renglones. Resulta más práctico presentar propuestas de oportunidades puntuales que en estos momentos existen y muchas en los mercados del TLC.El problema básico es de metas, si intentamos insertarnos en los mercados telecistas. De todas maneras quedan algunos cuestionamientos, por ejemplo el acceso al financiamiento que debe ir combinado con objetivos vinculados al comercio internacional. En conclusión, solo a partir de nuestras necesidades podemos aspirar a objetivos viables.

#46 GUATEMALA EN EL TLC

Esta nación exhibe una ventaja comparativa excepcional del resto de la península centroamericana, hace frontera con los territorios donde opera el TLCAN o NAFTA: México, Estados Unidos y Canadá; mercado de 500 millones de habitantes de alto poder de consumo. ¿Qué significa esto? Bueno, que el comercio insular con los Estados Unidos cruzará por territorio guatemalteco, representando el empleo de un gran cúmulo de mano de obra nativa, además de la importancia estratégica del trasiego de mercancías, valor agregado que conlleva compensaciones intangibles.
Por ahora el largo plazo es el lapso real del impacto favorable del TLC en Guatemala; en el corto plazo enfrenta rigideces que lucen insuperables, sobre todo la falta de infraestructura en los sectores de transporte, telecomunicaciones y electricidad, a pesar del margen de holgura disponible en la industria para el desarrollo de la competitividad. Asimilar el TLC en Guatemala en gran medida es desmantelar las vallas proteccionistas reflejadas en las tarifas aduanales. La gran amenaza sería la inundación de mercancías a bajo precio en los actuales mercados cautivos que nutren la sostenibilidad de industrias locales, poco competitivas cuando no obsoletas, afectando la sensible epidermis de sindicatos y grupos industriales y agrícolas, constituidos en grupos apocalípticos.
La discusión mediática del TLC en Guatemala se centra en la capacidad de generar oferta exportable considerando la asimetría existente en producción y mercado, en franca alusión a los Estados unidos. Guatemala, no obstante contar con la industria manufacturera más grande de Centroamérica -textiles, procesamiento de alimentos, papel y productos farmacéuticos- recibe un tercio de sus ingresos en divisas a través del comercio del café, principal renglón agrícola que conforma, además del azúcar y plátano, un cuarto del PIB y la mitad de la fuerza laboral.
Experiencias recientes, a partir de la puesta en vigencia del TLC RD-CAFTA, muestra un mayor ritmo de crecimiento de las importaciones con respecto a las exportaciones. Otro factor que llama la atención es el aumento del índice de precio al consumidor, precedido de la expectativa de rebajas de precios.
Guatemala, faceta desconocida, es una sociedad multicultural, 22 culturas indígenas mayas, sumado a grupos étnicos árabes, chinos, judíos y alemanes tiene una superficie de 109 mil kms cuadrados y 15 millones de habitantes, con un PIB estimado en sesenta mil millones de dólares.

#45 EL SALVADOR Y EL TLC

El 88% de las exportaciones salvadoreñas a USA devienen de las maquiladoras. Esto es mucho decir de la situación de la economía salvadoreña y las reales posibilidades de internacionalización bajo el actual TLC, RD-CAFTA. El otro renglón de exportación, los llamados productos étnicos o nostálgicos están dirigidos a la diáspora; son dos millones y medio de salvadoreños que consumen opcionalmente: tamales, frijoles, pan y horchata; obviamente son mercancías sin ningún valor competitivo en el comercio internacional, de ahí que tienen un discreto significado en términos de desarrollo de exportación.
A excepción de las maquiladoras en régimen de zona franca, El Salvador dispone de una estructura industrial para el mercado local, y muy pocas empresas orientadas hacia fuera. El año que transcurrió, el 2006, las exportaciones se incrementaron en 3.5%, variación atribuida a la mejora del precio internacional del café, rubro agrícola de exportación.
Entonces, ¿cuál es la perspectiva de la economía salvadoreña en el TLC? El gobierno está abocado al mejoramiento de la competitividad a través de una nueva visión empresarial, además de promover: inversiones, asociatividad empresarial, calidad, productividad y desarrollo de capacidades tecnológicas, propuesta industrial en obvia orientación al comercio internacional. No obstante, la perspectiva es poco alentadora: el proteccionismo estatal está enraizado en la cultura empresarial salvadoreña, los programas de competitividad en ejecución resultan lentos, de hecho el TLC conlleva una fuerte dinámica de cambios y adaptaciones.
La industria salvadoreña enfrenta de inmediato la competencia de los productos norteamericanos. Muchas pequeñas y medianas industrias que producen para el mercado interno quebrarán. De acuerdo a la Asociación de Pequeños y Medianos Empresarios de El Salvador (AMPES), las más afectadas son las textiles, de calzado, plásticos, artes gráficas, mueblerías e imprentas. AMPES aseguró que "El problema es el costo de la tecnología. Es más barato importar esos productos que manufacturarlos aquí". Si no hay cambios significativos en la mentalidad comercial del empresario salvadoreño, a los 10 años del TLC, cuando no haya aranceles, la competencia será total y la producción industrial del país estará muy erosionada. El Salvador es el país más pequeño de Centroamérica, y el más poblado de América, 21 mil Km. cuadrados y siete millones de habitantes respectivamente, fue el primero que firmó el TLC, en Marzo del 2006.

#44 UNA ADVERTENCIA

Lo que define esencialmente al ciudadano común en el rol de empresario es su actitud y disposición, la adecuación necesaria para avocarse al ejercicio empresarial. Todo lo que está fuera de este factor de carácter humano corresponde a aspectos de contexto, algunos en situación ventajosa y otros, que siempre existen, adversos. Apelar a los altos costos de energía eléctrica, por ejemplo, y a otros costos locales, como objeción relevante para no participar con éxito en el nuevo escenario comercial DR-CAFTA, es desconocer las inmensas posibilidades existentes de la empresa en general, pero sobre todo su nuevo rol. Ahí están los ejemplos de producir en situaciones adversas que han existido en todas las épocas, el caso del pueblo israelí produciendo en el desierto y el desarrollo en las laderas de las montañas del pueblo inca.
¿Cuál es el nuevo rol del empresario dominicano? El viejo rol, ahora desplazado, era el de abastecedor de mercancías en el mercado local; el nuevo rol corresponde al de abastecedor de divisas para el consumo de la economía dominicana. ¿Quién es el nuevo abastecedor del mercado de consumo dominicano? En primer lugar las MyPe, las micro y pequeñas empresas, y en segundo lugar el empresario-productor foráneo, particularmente los que provienen de los países que participan en los TLC con República Dominicana. ¿Y por qué ahora es así? Bueno, porque ese empresario-productor foráneo acostumbra a comercializar sus productos en mercados que consuman marcas y alto valor agregado. Para este tipo de empresario industrial de alta inversión en capital fijo, la República Dominicana es un mercado de consumo pequeño al que hay que atender, de un techo de no más de tres millones de consumidores, de bajo nivel salarial, que compra precios y descuentos, ni calidad ni marcas, que es lo que ellos producen, ofrecen y comercializan. ¿Y dónde van a encontrar las mercancías que usufructuarán la mayoría de los consumidores dominicanos y los siete millones de compradores restantes? Pues en las micro y pequeñas empresas locales, de baja inversión en capital, no operan con marcas así cuenten con estas, y muy bien pueden subsistir comercializando precios y descuentos.Si el empresario local pretende rivalizar a costa de facilidades de los gobiernos de turno está llamado a la desaparición. Ese tipo de empresario sigue pensando que el mercado de consumo dominicano es una herencia y que por lo tanto le pertenece, y no está dispuesto a compartir ni mucho menos renunciar. Pues yo les digo que pueden ir cerrando sus empresas porque la realidad, que es otra muy distinta, se los va tragar.