#294 EL MODELO ECONÓMICO VIGENTE

¿Cómo se crece con el actual modelo económico isleño? Con turismo y zona franca, esto es, inversión en pesos y venta en dólares. Se crece con el consumo que genera el empleo que se incorpora a la demanda efectiva de fuerza de trabajo dominicana. Empero, es un crecimiento espurio, una expansión económica chelera. Mientras que insólitamente el rendimiento en divisas, en casi su totalidad, no pisa el territorio de la isla.
El papel del Estado es crucial. Los gobiernos de los últimos cincuenta años no han asumido su rol de inducir la industrialización, asumiendo políticas económicas dubitativas, tendentes a resolver el gasto clientelista que deriva del ejercicio político, convirtiendo el eje económico en la dicotomía fisco-empréstito. Es ahí en donde se ha alineado la praxis gubernamental. Entonces no hay que ser adivino para darse cuenta que el mínimo esfuerzo consiste en que produzca otro, y se induzca la venta, el consumo. ¿No quieren crecimiento? Ahí está el modelo en cuestión: simple, inmediatista y dependiente.
¿Las estadísticas? Bueno, no cabe duda, se alinean con pasmosa perversidad, números que satisfacen a cabalidad al FMI, porque esta entidad no busca que las naciones en apuros resuelvan sus problemas económicos progresando, es decir, desarrollándose, eso no; su negocio –ocupación- es aupar la importación de sus clientes, consolidando así el desarrollo industrial de sus socios principales, a la vez que fortalece la dependencias en las naciones consumistas, a la postre, la fuente de recursos frescos con que cuenta permanentemente. Así, la pobreza, el llamado tercer mundo, se prolonga indefinidamente en beneficio de la industria dominante.

#293 ECONOMÍA DIVINIZADA

Solemos ser fatalistas; como pueblo, deterministas de los señalamientos de las instancias superiores, un papel forzosamente escrito, ajustado a la dependencia, donde sobre todo prima la pobreza de espíritu. “Sea lo que Dios quiera” pregona la gente ante el mar de calamidades que deriva de una economía al servicio de unos cuantos industriales foráneos, sostenida a la vez por comerciantes locales que definitivamente tienen más que confuso su rol empresarial.
Requerimos urgente de un sistema bancario de divisas que interactúen con el potencial empresario exportador isleño, no existe, por tanto es inexistente la exportación nacional. De ese flujo local de divisas se beneficiarían los diversos agentes económicos, tanto el consumidor como el gobierno, y sobre todo el empresario fabricante.
“Lo primero es lo primero” reza el antiguo adagio cuando se trata de redefinir los roles de un conglomerado social interactuante. Y, ¿qué es lo primero en una economía? Quien no ordene su casa primero, quien tenga escaso o ningún valor por lo propio, lo suyo que es esta isla, a eso me refiero, difícilmente pueda llegar a producir, a ser un fabricante, no cualquier fabricante, que de eso los hay en todas partes, me refiero al sentimiento nativo, a querer lo nuestro por encima de todas las limitaciones que desde ya existen, no sólo aquí, esta barrera es un común denominador en el planeta. El próximo paso es plantearse qué requerimos para desarrollarnos; ¿crecer? No, no, no; el crecimiento es una ficción; tal como se concibe actualmente sólo beneficia a las entidades internacionales de crédito, a esos monstruos de la política monetaria mundial: FMI, Banco Mundial, las naciones del primer mundo que viven de la usura porque son prestamistas internacionales, y por supuesto se suma al endemoniado sistema las no menos disonantes bolsas de valores, toda una parafernalia de especulación financiera que tiene a la civilización maniatada.
Para salir del marasmo económico que nos ahoga debemos dar paso al orgullo con sentido individualista, el rechazo a la imposición de cualquier norma que no derive de nuestro propio criterio. Amén.

#292 EL LADO HUMANO DE LA ECONOMÍA

El hilvane del discurso del lado humano de la economía parte, sin discusión, de la actividad económica real de la isla, de lo que en forma usual, aunque equívoca, denominan PNB. La medición en cuestión es caracterizada de manera aislada, derivando en situación de libre interpretación; ejercicio propicio de demagogia política, en abierta transgresión a la delimitación de contenido, cuya naturaleza mensurable apunta a un mensaje específico y conciso.
Si añadimos algunas mensuras conexas al aspecto humano de la economía, recuperamos inmediatamente el terreno perdido de la realidad socioeconómica del segmento humano, objeto de descripción e interpretación. ¿Cuál es el mensaje del índice ponderado del PNB? ¿En la realidad, qué pretende comunicar? El PNB es una medida estadística de conjunto, del todo sin distingo alguno de las partes. Entonces, mal haríamos en aplicar lectura donde no la hay; me refiero a las partes.
¿Tiene importancia el PNB, tal como nos los presentan hasta ahora, tanto local como internacional? En primer lugar, no refleja la naturaleza económica de la realidad de un conglomerado social, pues sólo contiene información parcial del conjunto evaluado.
Para incursionar en el lado humano de la economía nos auxiliamos de una batería de medidas sociales que esboza la realidad económica, tal cual es. ¿Cuál es ese faltante de información? Se ubica en: la composición de los sectores productivos, el PEA y el nivel de desempleo, la tasa de mortalidad, entre otros de no menos importancia. Así construimos un perfil económico particular, sin confusión alguna cuando lo comparamos con economías de perfiles distintos. La comparación es dable si observamos las salvedades de cada grupo humano económico.

#291 POLUCIÓN

La polución existe en economía, ¡como no! ¿Dónde está? La pregunta no deja de ser interesante; quizá la intuitiva sea la respuesta más idónea. Veamos. América, lo mismo que África y Asia han sido regiones sojuzgadas por la Europa de vanguardia. La historia es muy elocuente al respecto. De ingente se adjetiva el volumen de riqueza que sostuvieron reyes e imperios europeos, prolongando su decadencia a costa del ostensible empobrecimiento de sociedades emergentes, desgastadas prematuramente por la opresión tributaria del sistema regio imperante, por demás goloso. Este modelo económico existe aún, pero bajo el dominio de una forma distinta.
Hoy, en el curso de las primeras décadas del siglo veintiuno, la República Dominicana se encuentra anquilosada en el modelo importador; un grupo de intermediarios aupados por el esquema político predominante operan como distribuidores de fabricantes foráneos; ese es el modus operandis rentista del empresario isleño. Éstos no producen nada; sus esfuerzos se orientan al sostenimiento de almacenes, transporte y superficies de ventas; es el trípode fatalista de la actividad económica isleña.
A la vez se estimula el gasto de la población en bienes importados, cuyo resultado es el ostentoso PBI que difundimos al mundo como un gran logro, un PBI contaminado por el consumismo, sin pisca alguna de actividad fabril nacional, y por ende sin ninguna creatividad ni mucho menos la incubación de valor agregado.
La vigente política económica fiscalista castiga inmisericordemente a la población. Quieren más y más ingresos para las arcas del gobierno, obviando en franco desatino el estimulo a los procesos productivos.
La polución de la base económica dominicana está en ciernes, esta vez bajo el vicio financiero del empréstito. Para nadie es un secreto que la República Dominicana se desenvuelve sobre la base del endeudamiento externo, esa es la vía económica que se está transitando, un facilismo semejante al embudo, con facilidades que van convirtiéndose poco a poco en una vía estrecha y tortuosa.

#290 ECONOMÍA LAROUCHISTA

Afirmamos, ahora con ciertas y bien fundadas dudas, que la economía es en esencia escasez. Pues miren que creíamos a pie juntillas tal aseveración, hasta que me topé –y casi me caí- con el personaje de Lyndon Larouche. Parte el concepto de la Economía de Larouche, del hombre y sus posibilidades innatas. El alcance de éstas configura la economía y no otra. Entonces, el precio, el mercado, el producto, la inflación, entre algunas categorías económicas comunes, convencionales, ¿qué? A la luz de la economía larouchista, el conjunto de variables aludidas es un desquicio malintencionado, de intereses espurios, incubados a través de la historia.
Es otro paradigma esto de la economía Larouchista, se sale de lo común, de lo habitual. Lo interesante de la Economía Física –así se refiere Lyndon Larouche al tipo de economía que inventó- es el relativo al eje central, en este caso el ser humano, pero todo el humano, integrado, sin disección alguna.
Cuando intentamos comprender la economía habitual, circundante, bajo la óptica de la Economía Física, se nos presenta como una amalgama enrevesada, en la que el humano se encuentra enmarañado de caprichosas lanzas, dispuestas a reducirlo a la miseria, a cambio de mensuras insensibles a sus perentorias necesidades. Entonces, los pueblos pobres como el dominicano, por decir uno de ellos –la lista es abultada- ¿qué hacer?
La economía larouchista es ambiciosa. Para un poblador de la economía de Larouche, antes de pensar en sentirse realizado con la acumulación de riquezas, pretendería enfocarse en la producción, pero no en cualquier producción, sino aquella que derive de la creatividad, potenciando –multiplicando- la capacidad humana. A continuación emerge la tecnología como una prolongación de las posibilidades humanas. Entiéndase por tecnología al conjunto de técnicas, de instrumentos y procedimientos transformadores y amplificadores.
En definitiva, es válido afirmarlo, la economía de Larouche redefine el valor del hombre, descubriendo un mundo inimaginable e ignoto.

#289 UHM, SÍ PERO…

¿Cuál es el problema central de la economía de exportación? ¿Es el gobierno y sus políticas económicas? Uhm, sí pero… ¿serán las mercancías que destinemos a los mercado externos? Uhm, sí pero… ¿será el mercado de consumo al cual van dirigidos nuestros esfuerzos comerciales? Uhm, sí pero…Ah, bueno, aquí si pego: ¿serán entonces las facilidades que nos proporcionan los TLC, que posibilitan el acceso a los mercados extranjeros? Uhm, sí pero… Ah, ¿el capital, nos referimos al capital liquido, el dinero que requerimos para adquirir lo necesario y así producir? Uhm, sí pero… ¿El marketing? Uhm, sí pero…Bueno, ¿el recurso humano tan importante para llevar a cabo cualquier proyecto? Uhm, sí pero… o, ¿las facilidades que nos proporcione el gobierno? Uhm, sí pero… Ya, ¿los aranceles, exenciones fiscales que bien caen en el costo de producción? Uhm, sí pero… ¿los canales de distribución, locales y externos, de los cuales tenemos mucha experiencia porque persiste en la práctica de la economía isleña al acumular ingente cantidad de tiempo en afanes de importación, que no es otra cosa que pura y simple distribución? Uhm, sí pero… Ah, bueno, ¿las marcas, sí, disponer de marcas reconocidas a fin de garantizar la aceptación de nuestras mercancías en los consumidores externos? Uhm, sí pero… Ah, ya, ¿menos competidores, que no es lo mismo que bajo nivel competitivo, ubicando nuestros productos como la única opción frente a la libre elección de los consumidores foráneos? Uhm, sí pero… Esta sí: ¿insertar nuestra dominicanidad en los bienes a exportar, así diferenciaremos los productos isleños del resto de la oferta?
Uhm, sí, todas las inquietudes son válidas, pero….No obstante, la economía de exportación requiere de un empresario con mentalidad exportadora, eje primordial del modelo en cuestión, no cualquier empresario, ojo a esto. En otro momento nos referiremos con mayor detalle a ese peculiar tipo de industrial.

#288 DESPENSEROS DEL FMI

Los países pobres de este lado del planeta, restringidos por el peso agobiante de la deuda externa, operan con voluminosos presupuestos, aunque de éstos solo accedan a una parte muy pequeña, pues a decir verdad la despensa es ajena; dicho a lo crudo, el oficio de los gobiernos de turno no es otro que el de despenseros del Fondo Monetario Internacional.
Cuesta pensar a quién se le ocurrió ensartar por ley la asignación de naturaleza presupuestaria de una cartera oficial como la de Educación, que muy bien pudo ser otra, inspirada -¡qué tal crueldad!- en la pretendida crecida del movimiento económico isleño. A veces pienso que fue una manera de acallar a los agoreros monetaristas, en cuyo ejercicio de resta periódica, se muestran como el único grupo optimista que subsiste en esta parte de la isla. El 4% para Educación –cliché por demás pegajoso- dibuja una aspiradora insaciable de fondos inexistentes, un sofisma financiero de marca mayor que nos recuerda el profundo enraizamiento en que se encuentra la demagogia política dominicana.
Para compensar en algo al alicaído presupuesto –dudo que el acceso a la disponibilidad de caja llegue a la cuarta parte de las existencias- de algún ingenioso partió el artificio de entreverar fondos crediticios a la pieza proyectiva en cuestión. Es un As sacado de la manga; me explico, resuelve sí, y con creces, las necesidades agobiantes de recursos líquidos de corto plazo, empero, enroña las escasas posibilidades que le queda a la República Dominicana del largo plazo, convirtiendo el presente en un desdeñoso recuerdo. Resignados dirán algunos, bueno amigo esto es asunto de supervivencia; otros, con algún remanente de escrúpulos, respirarán un profundo: ¡qué le vamos a hacer, la fe en el futuro no da para tanto!
Queda la esperanza a las futuras generaciones de sentar las bases de una nueva economía, sacudirnos pronto de la fatalidad de la economía afincada en la importación como modelo económico vigente; abrir mercados a nuestra inventiva, traducida en productos de significativo valor agregado. En lo adelante, no hay otra salida viable.

#287 VERDAD DE PEROGRULLO

El comercio de combustibles, actividad rebobinada de medidas alcabaleras, está intervenido por el Estado, pues no es fiel reflejo de lo que ocurre en la industria de la energía, sino que responde a intereses de un sector económico, en este caso el gobierno, el agente económico más grande. ¿Una perogrullada? Cierto, a pesar de que persiste aún los escrúpulos de aquella moza que con marcado desparpajo da muestras de los remiendos de sus bregas.
La contradicción está vigente. Por un lado, haciendo esfuerzos inhumanos, Adam Smith y John M. Keynes se enseñorean; orondos dibujan la libertad económica ligada a la emancipación de la formación de los precios. El otro lado, en la parte oscura de la economía isleña, se colectivizan las decisiones económicas, maniatando el precio de la energía.
La isla cobija una nación prospera. Nuestra prosperidad aumenta cada año –ver el PBI de la última década-, abundancia actual que ha salido de las entrañas productivas de generaciones pasadas. Sin embargo, la calidad de la vida económica decrece abruptamente, empuñada en la fantasmagórica hebra del crecimiento cuantitativo.
No sabemos realmente cuál sería el precio de un galón de combustible. El asunto no es tan simple, hay a todas luces un nudo gordiano en permanente formación. La energía es una mercancía importada –de confección foránea en su totalidad- que está en crisis continua, mezcla de intereses comerciales y políticos de esfera local y mundial. El problema- nos referimos al problema energético local- requiere de distintos puntos de vistas para encontrar nuevas e ingeniosas respuestas al comercio energético isleño.

Requerimos una economía de costos a la baja, de ahí la importancia de las exportaciones como el nuevo modelo económico proponente en la isla, aunado al desarrollo de nuestras capacidades, al margen de las preferencias y antipatías. La energía debe estar al servicio de los fines planteados.

#286 ¿IMPUESTO A LA MICROEMPRESA?

¿Por qué el chiripero no debe tributar? Hay varios motivos: la proliferación de la delincuencia, y la indetenible expansión de la droga.
René Descartes, uno de los pocos sabios en la razón, afirmaba que "...no basta, ciertamente, tener buen entendimiento: lo principal es aplicarlo bien". El “negocito” es un buen ejemplo de trabajo. Visto así, el trabajo deviene en la mejor herramienta educativa, ¡y a qué costo! ¡Nada! No le cuesta nada en gasto presupuestario al gobierno; la promoción de empleos, como el milagro de la multiplicación de los panes. Olvídense de la taxonomía perversa que hace énfasis en la diferencia del empleo formal e informal, satanizando a los llamados “busca-vidas”. ¿Por qué? Se percibe como algo malo que la gente busque el sustento de la vida con pocos o casi nada de recursos. Fatalmente aún impera esta forma de pensar, enquistada en la idiosincrasia del isleño, convertida en la terrible realidad de los desamparados. La informalidad está creciendo en el planeta de manera pasmosa, es indetenible, busca sus vías; lejos de obstaculizarla, hay que darle paso.
Es más que obvio, la universidad ha fracasado. Divorciada del medio productivo, anquilosada en el siglo diecisiete cuando la academia era incólume, pura y libre del pecado del negocio. ¿El resultado? La universidad está aislada, sin objetivos sociales; luce actualmente como el quijote, enfrentada a los molinos de vientos. Urge la modificación de la ley de educación superior, a fin de provocar un cambio de mentalidad en los empresarios académicos actuales, que deben poseer en su calidad formativa credenciales de tipo empresarial y organizacional, no hay otra forma de superar el virtual anquilosamiento de los recursos humanos, población económicamente activa desperdiciada, durmiendo el sueño de los justos, en alusión a la inmensa cantidad de energía laboral perdida por falta de la orientación adecuada.

#285 TRES PASOS Y UN RESULTADO

Se afirma recurrentemente que la vida fuese más barata, antaño que hogaño. “En mis tiempos la libra de arroz costaba sesenta cheles, hoy está a veinticinco pesos”, paráfrasis indicativa que las condiciones económicas fueron muy superiores a las que vivimos actualmente, como si por arte de magia el avance del tiempo nos llevara a estadios más simples de desarrollo humano, cuando probablemente ocurra lo contrario. ¿Realmente es así?
Primer paso
Para averiguarlo debemos deflactar –depurar- los precios de las distintas épocas, convirtiéndolos en precios comparables.
Segundo paso
Bien; tomemos la renta, el salario mínimo, fácilmente identificable, entre otras cosas porque caracteriza periodos económicos, en suma la referencia del costo de la vida de una época. Para ser más precisos, el salario mínimo maquilla de alguna manera el periodo de un gobierno.
Tercer paso
La canasta básica de consumo, respecto su valor, ¿cuánto cuesta? ¿Qué productos la componen? ¿Cuál es la calidad de los bienes? Se trata de verificar, por ejemplo, si consumimos lo mismo o si ha variado el nivel nutricional, si acaso ingerimos más o menos químicos. Así podemos evaluar la calidad del referido agregado de bienes. El costo de la canasta básica varía con el tiempo; con la deflactación esos cambios resultan manejables.
Resultado: ¿Ha aumentado el costo de la vida desde tiempo atrás a la fecha, o se ha abaratado? ¿Cuál ha sido el nivel de variación? La economía es un cuerpo social constituido por variables complejas, sería peregrino suponer que la estabilidad, el equilibrio, delinee un comportamiento similar en el transcurso del tiempo; espejismo de inmensas proporciones, tal como irrumpe irreflexivamente en la perorata demagógica del ejercicio político isleño.

#284 AL FILO DE LA DEUDA

A Grecia le ocurrió: trescientos ochenta y dos millardos de dólares en deuda externa, una barbaridad sin precedentes. República dominicana está en el mismo sendero conocido como de muerte súbita. Nos referimos a la pérdida brusca de conciencia, la parálisis inesperada de la economía, en el tiempo y en su forma de presentación. Sabemos, empero, que va a llegar indefectiblemente. ¿En qué consiste la muerte súbita de una economía?
Actuamos con un optimismo histriónico, como si nada estuviera pasando; afirmamos que hay crecimiento económico, las entidades como el FMI refiere que somos el país con el endeudamiento más bajo; en suma, la economía está sana. ¿El ahorro? ¡Que va! El endeudamiento es mejor. La soberbia invade a los políticos, los ciega, los embrutece.
Pues, estamos en el periodo de los síntomas, derivado del padecimiento crónico del anquilosado modelo económico importador, succionador impenitente de las exiguas divisas; proclive a los voraces subsidios; con un sistema energético desfigurado por los intereses espurios; un sector turístico, negocio del "capa perro".
Caminamos hacia la recidiva. Que, ¿qué es eso? La reparación de un desorden endémico, como la recesión, la hiperinflación, la falta de liquidez, entre otras patologías económicas. Entonces, ¿somos una economía recidivante? O bien, ¿puede un muerto volver a la vida? ¿Podría una economía restablecerse después de encontrarse en un estado comatoso? ¿A qué costo? ¿En que tiempo?
El colapso de la economía griega trajo la ruina de los negocios, la desesperación y los suicidios por deudas, producto de medidas extremas de austeridad para superar en algo la cesación de pagos.

#283 EL BANCO DE PENSIONES

Son inmensos, miles de millones de pesos acumulados por la fuerza laboral isleña. Que, cuántos son. Vaya usted a saber, por ahí anda la estadística. Lo que nos llama la atención, detalle aparentemente intrascendente no tomado en cuenta por el gobierno -entidad acumuladora, acopiadora de los fondos de pensiones- es la creciente expectativa que se viene armando, conformándose en diversos sectores sociales y productivos. Por un lado el cuotahabiente, el empleado, cualquiera que sea. La expectativa del obrero y del empleado por su futuro, a su manera de entender, garantizado por la figura jurídica de la pensión: el sustento de la etapa cesante después de los sesenta años.
Mal manejada la expectativa de la pensión, se confunde irremediablemente con la frustración. ¿El resultado? Un cataclismo social de consecuencias impredecibles. Lo lamentable, es así, la insensibilidad crónica de nuestros políticos en cuanto al manejo de este núcleo social-financiero.
Los fondos de pensiones, al momento, han estado fluyendo en la estructura establecida del mercado financiero isleño, llámese la parafernalia bancaria, si acaso otros destinos financieros de cierto riesgo. Pues, de un fondo de status financiero, pasaría a convertirse en recursos productivos, es decir un ahorro especializado con vocación de capital en terceros cuyo objetivo es la rentabilidad privada. En el sector en cuestión desaparece por completo la sensibilidad social que origina los fondos de pensiones.
Sugiero la reforma de la ley de pensiones, fondos que se traducirían en la creación de un banco, el Banco de Pensiones, de administración tripartita: gobierno, empresa y empleados. En el escenario planteado el uso de los fondos se diversificarían para garantizar el retorno y su correspondiente rentabilidad, sin perder el carácter social que dio su origen.

#282 MERCADO DE EXCEDENTES

Cuando almacenamos no hacemos otra cosa que guardar, acumular volúmenes de mercancías con fines diversos. El almacenamiento es muy común en el ámbito de la previsión. Ahí está el caso de los ganaderos de la isla, supuestamente descapitalizados, en la ostensible indigencia; bueno, pretenden almacenar pasto para tiempos de sequía. Eso está bien, pero, ¿la economía isleña requiere solamente de este tipo de previsión? Lógica y racionalmente que no. ¿Qué pretenden los empresarios pecuarios? Contar con el comercio de mercancías, el ganado pues, todo el año. En definitiva, ser competitivos; el insumo, en este caso el forraje resultaría de carácter estratégico para el mercado de consumo de la carne de res, y la leche, rubros en régimen de libre competencia con los productos del resto de las economías, las que cuentan con acuerdos de TLC con la isla. ¿El significado? Bueno, que el abastecimiento de la isla no es el problema central; el problema se centra en la competencia de productores locales y foráneos.
El almacenaje requiere de inversión. Para eso los ganaderos cuentan con los fondos del alicaído gobierno. La importación es la otra opción que se ha utilizado en negocios privados de intermediación. Lejos de contribuir al equilibrio de los precios, siempre ha sido el reflejo de un oportunismo insensato. ¿Qué más puede aportar la agropecuaria a la deprimida hacienda de la economía insular? La observación enfoca al endémico endeudamiento externo, coyuntura en que subyace la política fiscalista vigente.
El replanteamiento del comercio de productos perecederos, cuyos excedentes apuntarían a los mercados externos, esto es, saltar del negocio en pesos al negocio en divisas.

#281 SPAM ECONÓMICO

El spam es información indeseable, su presencia se hizo popular en la internet, se le conoce como el “correo basura”. Siete de cada diez personas detesta el spam. Ocurre que esta forma ha incursionado en el quehacer social, así aparece el “spam económico”. Este se caracteriza por esconder una opinión interesada detrás de una opinión económica. Se ha vuelto muy popular en la República Dominicana, raya en lo subliminal. Los recibimos por la prensa escrita, radio y tv, se ha vuelto una de las tantas formas de desahogar el descontento del momento. Casi siempre aparece cargado de información estadística que se entiende con una pasmosa facilidad, a pesar de que los receptores, en este caso el público, está consciente de su falta de formación en economía académica, empero el sueño no deja de tener su encanto. El spam no sirve sino sensibiliza a un determinado segmento de la opinión pública. Como dato curioso, la vía interactiva popularizada en esta época en los medios de comunicación, es el mecanismo de control para medir el impacto del spam económico.
El que hace ejercicio del spam económico es un mercenario de la economía y puede llegar al extremo de convertirse en un hacker –experto- económico. Confeccionarlo no es tan fácil como se percibe. Detrás de todo esto -la parte que no se ve del iceberg- hay un trabajo intenso de un grupo de economistas de una solida formación académica y una práctica en los medios de comunicación. Casi siempre se manipula la realidad social a favor de intereses particulares, nunca, porque no renta, a favor de las grandes mayorías. El histrionismo que envuelve el spam en quienes los practican, equivale al hábito monacal de la búsqueda de la justicia e igualdad para todos.

#280 INFLACIÓN O RECESIÓN

Queremos recordar a la ortodoxia moralista de la isla que el gasto no trasgrede principio económico de importancia para la economía. Contrario a lo que se pueda decir, el gasto es el sustento del crecimiento. El “librito” manda a reactivar la economía, sacudirla del marasmo financiero en que se encuentra, apelando al gasto.
El gasto tiene dos vertientes: el consumo y la inversión. Si existen otras, son el resultado de estas variantes. Las economías atrasadas –obviamos la carga peyorativa del término- requieren de urgencia del rol de mercado, ahora como nunca, lo más definido posible. Un agente económico integrado a la economía a través del gasto, opera fortaleciendo el alicaído sector productivo dominicano.
¿Ahorro? ¿Para qué? Con los créditos desacreditados, los flujos financieros derivados del empleo engrosarían el sueño de los muertos, convertirían el salario en una moneda de acecho, en manos inescrupulosas cuya deidad pura y simple es la ganancia.
La sombrilla del gasto del cual nadie quiere prescindir, en cambio, todos quisieran verlos aumentados; ese gasto impulsa el empleo. Recordemos el más de 30% de desempleo actual con visos a que siga aumentando, además de menos del 3% del incremento del PIB –mediciones recientes-, que pone en serios aprietos al empresariado local, prestos a hacer lo que sea para reducir el volumen de mercancías de sus almacenes.
El aumento del gasto es conforme a la moral y las buenas costumbres de la ciencia de la escasez, es decir dentro de la ética económica. ¿Qué no la hay? Existe desde que se definió el homo economicus hace algunos cientos de años.
Evocando la frase atemporal “ser o no ser” de la obra cumbre de Shakespeare, Hamlet, ¿qué debe optar más dignamente el alma noble?: “inflación o recesión”.

#279 RAZONES PARA NO USAR TARJETA DE CRÉDITO

Lo leí y me pareció de interés público, así que hice uso de mi desgastada responsabilidad y tomé la urticante transcripción. Conozca algunas sinrazones del dinero plástico, decía el sugestivo título. La primera sinrazón que muestra al desnudo es el blof (embeleco) de los beneficios a los tarjetabientes, ocurre que son cada vez menos. Otra, la sustracción de identidad. Otra, la facturación de las deudas. Otra, la sensación de que se tiene dinero ilimitado para gastar, un verdadero gancho que está haciendo ricos a unos cuantos engañabobos. Otra, las compras impulsivas, el deseo incontrolable de gastar. Otra, la privacidad. A continuación cito la colección de opiniones del público respecto de la transcripción, una joya que debemos espachurrarla a este marketing perverso que le da vida a un sinnúmero de call center que están acabando con los desamparados ciudadanos de la isla.
“Por eso cada vez que me llaman a ofrecerme tarjeta de crédito, pese a toda la cháchara, los mando bien lejos…; aprendan a ser libre del sistema bancario que sólo lucra a unos cuantos insensibles…; realmente me metieron la mano al bolsillo impunemente…; definitivamente es la manera de robarle el dinero al usuario que a fin de mes sólo te facturan el mínimo del interés del consumo, pero la deuda total va incrementándose mes a mes, al final no sabes cómo pagar, y si llegas a pagar por fracciones es incalculable porque te aplican el cien por ciento del total…; a mi la tarjeta de crédito me sigue cobrando un seguro de protección que nunca pedí, a pesar de que he cancelado la tarjeta que saqué inocentemente…; tengan cuidado pues le dicen que no les van a cobrar nada…; me tienen hastiado, me han llamado más de siete veces ofreciéndome la tarjeta, les he dicho que no pero siguen insistiendo a tal punto que se está volviendo una molestia.” Que Dios en su inmensa benevolencia nos coja confesados.

#278 LA INDUSTRIA DEL TIGUERAJE

El tigueraje no es propio del dominicano, pues se encuentra en cualquier parte del mundo, ahora bien, en la isla se hace ejercicio proactivo del tigueraje, es decir, los sujetos promueven con esa deleznable actitud el pleno control de su conducta. El tiguere en el sentido lato (amplio) es alguien que tiene mucha labia, es pícaro, audaz, hábil; libertino, se la busca sin reparo alguno en la calle. Lo peligroso es que se intente invadir de tigueraje la potencial manufactura dominicana, que de hecho no predomina actualmente como cultura empresarial en la isla.
Quien esté pensando en el juego perverso de las estadísticas construyendo figuras asindéticas, o quienes estén detrás de exenciones fiscales para iniciarse como productor, no conocen ni una pisca de la naturaleza paradigmática del fabricante.
Siempre nos hemos referido al modelo fabril como una cultura, que no tiene nada que ver con las oportunidades. Este referente es un sucedáneo coyuntural de carácter aleatorio en los procesos fabriles.
El dominicano ha ido perdiendo con el tiempo la cultura fabril que fue formándose en Quisqueya desde el siglo diecisiete con la aparición de los primeros trapiches en América. Posteriormente, fue sepultado vivo con el desmonte inmisericorde de la industria azucarera, un hecho sin precedentes que no merece el perdón de Dios, a cambio del servicio turístico, un negocio de inversión foránea, resultado del insumo básico dominicano, esto es, playas y gente, del cual se extrae magros ingresos para las arcas oficiales. Complementa el perverso modelo económico vigente el zona franquismo, que nos deja la irremediable frustración en la masa de trabajadores explotados.
Parafraseando a Faulkner afirmamos que aquel que tiene vocación de obraje (fabricante) nunca recurre a la subvención, está demasiado ocupado fabricando (creando). Si cuenta realmente con un espíritu fabril, se engañaría diciéndose que carece de tiempo y dinero para producir.

#277 EL CRECIMIENTO ACREDITADO

Los países que crecieron de forma sostenida, sin que el apuro los perturbara; enfocados, serenos e inmutables, se dedicaron a fabricar, sí, a producir por medios mecánicos, a construir, elaborar, inventar algo material o no material, a manufacturar, confeccionar, industrializar, transformar, a fraguar, a moldear, ¿a componer antojadizamente el crecimiento de la economía? ¡No señor! A incentivar y por ende desarrollar la creatividad. No hay nación en el mundo que no lo pueda hacer; los ejemplos abundan a borbotones en todas las épocas. Tenemos una ventaja, ¿cuál? Somos isleños. Nacimos definidos, no hay más frontera que la inmensa riqueza del mar; de clima privilegiado, somos una referencia obligada de incalculable valor comercial en el planeta. Pero no nos equivoquemos como hasta ahora, desperdiciando nuestros limitados esfuerzos al dedicarnos a explotar el exiguo mercado interno, obviando cual obstinado ciego la ventaja estratégica que como palanca nos llevaría a crecer significativamente en los mercados vecinos, el extenso mercado externo. República Dominicana se encuentra en la ruta del comercio internacional, los únicos que no lo ven son los empresarios dominicanos y los gobiernos de turno, fraguados en las exenciones y en la política atosigante de endeudamiento. ¿Qué pasó de un tiempo a esta parte con la economía isleña? No lo sabemos. En la actualidad estamos sumidos en los servicios, donde el turismo es el espejismo del despegue. La economía de los antiguos isleños era muy diferente; se aprovechaban, para fabricar, los recursos naturales que brindaba el entorno; utilizaban la recolección para elaborar productos alimenticios; la pesca no era desconocida, la practicaban en las proximidades de la costa; la agricultura se conoció, aunque desempeñó una actividad secundaria.

#276 LA LÓGICA DEL BOLSILLO

Tanto se ha relajado el precio del combustible vehicular en la isla, que se percibe confuso y perturbador, un componente inflamable en la insulana psicología social .
Estamos en desacuerdo con la rebaja del precio del combustible. Esto podría resultar ilógico, si acaso poco razonable, ahora que el precio del barril del petróleo, insumo gráfico de la energía refinada, está en el punto de desplome.
Si seguimos la lógica del bolsillo, la alegría durara poco, porque en menos tiempo de lo que canta un gallo el precio del barril remontará el vuelo cual ave fénix. La reivindicación de marras es tan perniciosa como el exiguo aprecio que le tenemos al ahorro. ¿Dónde ira a parar el diferencial de la rebaja? No hay que ser adivino: más y más consumo de combustible.
Tengo la siguiente propuesta, ésta consiste en incentivar el consumo dirigido, con la intención de evitar el aumento del precio de combustible en el corto plazo. ¿En qué consiste el consumo dirigido? El gobierno resarciría con un bono el diferencial percibido y dejado de descontar a través del precio del combustible vehicular. El bono se liberaría contra los productos básicos de la canasta familiar. El bono sería negociable entre sus beneficiarios dueños de vehículos; redimibles al portador, nos referimos a la figura del bono liquido.
Existe tal insensibilidad social en el consumo que lo hemos satanizado con el celebre cliché: “el cliente siempre tiene la razón”, que conlleva alegremente la burbuja del consumismo, penosa coyuntura que tiene acogotado a los países con insuficiencia de ingresos, pero sobre todo con una pasmosa carencia de creatividad.

#275 ¿LA INFLACIÓN ES MALA?

De antemano quiero aclarar que todos, sin excepción, creemos que la inflación es “mala”, una situación adversa de consumo, por demás mordaz a nuestros bolsillos. Pocos creen que un incremento de precios es síntoma de que la economía está creciendo y en consecuencia es favorable.
¿Cuál es la idea primaria de la inflación? ¿Basta con alterar del valor de una mercancía para que aparezca la inflación? ¿Qué ocurre con los precios en la isla? A cualquier expresión que conlleve la deformación de los precios hemos venido, en forma equivocada, en llamarle Inflación. La infeliz generalización ha ocasionado un “pan demonio”, oscureciendo la percepción del fenómeno económico en referencia, sobre todo al momento de analizar los hechos, dejándonos en un mar de confusiones teóricas.
¿Por qué afirmamos que la economía tiene vida? Una transacción económica de las miles y miles de transacciones económicas que se realizan en el comercio local insuflan de movimiento al cuerpo económico, se mueve más o menos, de acuerdo al grado de intensidad de los sectores económicos que conforman el sistema productivo del país.
¿Cuál sector de la economía le da vida a la isla? Tomen en cuenta que la economía gira alrededor del precio. El volumen de transacciones económicas que acusa el sector importador en la isla es de tal magnitud que el movimiento de la economía depende en gran proporción de ese sector. Ahora bien, no es óbice recordar que el impacto de las exportaciones –sector marginado de la República Dominicana- dentro de la economía que las originó es cien veces más intenso que lo que podría impactar las importaciones. ¿Cómo podemos traducir esta afirmación? La dinámica de las exportaciones en una economía parte de la demanda de los mercados de consumo externo. Esto es muy distinto a la dinámica de las importaciones de una economía, porque la transacción y el efecto del movimiento económico ocurren dentro de los límites de un país, que para nuestro caso no pasan de cuarenta y ocho mil kilómetros cuadrados.

#274 EL GAS NATURAL

Se constituye actualmente en la energía de transición, mientras eliminamos la energía más escasa y contaminante, el petróleo. El gas natural proviene de tres grandes zonas: Noruega, Rusia y Argelia.
En Rusia, tras la caída del muro de Berlín, la situación política es inestable, y aunque formalmente haya democracia, ha utilizado el gas natural como arma política. Su economía vive en crisis permanente, con intervención cada vez mayor de las mafias.
Argelia ha vivido en los últimos años en violenta guerra civil, con la influencia del Islam más radical. Tenemos así una fuerte dependencia de zonas inestables en pos de reemplazo con nuevos proveedores: Nigeria, Asia central en función de un futuro gaseoducto por Turquía, Qatar y Omán.
El gas natural se formó hace millones de años, cuando plantas y pequeños animales marinos fueron enterrados por arena y piedra. Capas de lodo, arena, piedra, plantas y materia animal continuaron acumulándose hasta que la presión y el calor de la tierra los convirtió en gas natural y petróleo.
¿Desventajas? No es una fuente de energía renovable y produce gases de efecto invernadero, es altamente inflamable. Es incoloro, inodoro e insípido, esto dificulta la detección de su fuga.
¿Ventajas? Por ahora hay mucho gas natural en el mercado, la extracción es de bajo costo y es flexible en su utilización, dispone de un alto valor de calefacción, produce ínfimas cantidades de smog. Su combustión es muy eficiente, se mezcla rápidamente con el aire.

#273 LA CASA DEL TERROR

Con este sugestivo titulo resumimos la economía dominicana. La actividad productiva convertida en estómago por el hado, una bolsa donde se transforman los alimentos por medio de los fermentos contenidos en el jugo gástrico, se expresa tal cual es, tan peculiar que se engulle el fruto del trabajo social.
Para el caso resulta que al estomagar el producto isleño nos encontramos con una caterva de parásitos que se embuchan impúdicamente el trabajo patrio, resultado de la dinámica inherente de la actividad económica nuestra. En tanto que gradualmente la distribución se enrarece, configura un cuerpo humano raquítico y ventrudo -esto explica la existencia de parásitos- mostrenco, moribundo y abatido. ¿Esto es el crecimiento económico? Si nos referimos a la forma como opera actualmente la economía dominicana, no lo dudamos.
Por ahora el consumo se está manteniendo, la gente está comprando, los intermediaros –importadores- agotan sus stocks. Aunque hay mercancías con tendencia a disminuir su demanda se prevé, no obstante, que mejorarán a fin de año. Los responsables de política económica endilgan al mundo mediático la socavada intención de asustar a la población con el asunto de la crisis; se inventan cursos de periodismo económico. El rebato repica la pérdida de empleo, contracción de la demanda, en suma la precepción de un enorme crac. Lo deseable sería que exista más trabajo, inversión, estabilidad económica, y ausencia de inflación.
Traducida en sentencia lo que pudiera confundirse con una metáfora, no es más que la síntesis de la casa del terror.

#272 DESPLOME DE LA DEMANDA EXTRANJERA

El empleo, fenómeno de mercado, al configurar las múltiples esferas de subsistencia que operan en los grupos sociales, ostenta categoría económica porque impacta en el devenir de los pueblos. ¿Cuándo se ligan el crecimiento económico y el empleo? Con la expansión de los mercados, objetivo real de la actividad productiva. ¿La demanda interna garantiza el desarrollo de los mercados? Es limitativo, nos referimos al lento crecimiento de la población dominicana, 1.64% anual, y en general del movimiento mundial de la espiral demográfica. Si sólo contamos con los consumidores dominicanos para el esbozo de un programa de crecimiento sostenido, ralentizamos ostensiblemente la creación de empleos, y en consecuencia se agudiza la crisis social en todas sus manifestaciones.
Hoy cobra sentido y vigencia el aforismo de que “la fiebre no está en la sábana”, así se explica el por qué de la incidencia del dinero plástico como síntoma del sobre financiamiento del gasto del dominicano común, en vez de la inversión a la microempresa; o la distracción anodina que representa los móviles en la isla, ambos eventos como soporte básico de la dinámica económica dominicana.
Pese al desplome vigente de la demanda foránea, pasa inadvertida la crisis, seguimos priorizando la estabilidad económica con endeudamiento externo, burbuja en crecimiento acelerado, fino velamen con vocación a explosionar por el lugar y el momento menos esperado. ¿Serán los síntomas de los nuevos aires políticos que están por llegar? Aún no lo sabemos.

#271 TEMAS ECONÓMICOS POLITIZADOS

No siempre ocurre en tiempos de campaña electoral, algunos temas son más efectistas que otros, duran más tiempo y tienen mayor impacto en la población. El sólo hecho de mencionar alguna acción dirigida –uno- a la promoción de inversiones justifica cualquier esfuerzo. Los precios de los alimentos –dos- es un tema económico sensible en la población, el abaratamiento es lo deseable, en tal sentido sin ninguna lógica se convierte en un tema apetecible para la práctica demagógica. Los tratados de libre comercio –tres- se manejan como un tema de equidad, es muy apetecible, tiene tela por donde cortar, la situación de los precios para la población, y la simpatía con el empresariado. Lo cierto es que los TLC han devenido con el tiempo en equidad de acceso y de amplia desigualdad en la praxis. La crisis eléctrica –cuatro- es uno de los temas más manoseados, de hecho ha perdido credibilidad, empero se utiliza con asiduidad, emerge el derivado de la energía alterna, quizá se visualice pronto en el campo de la promoción de la inversión. El desempleo –cinco- el fomento de nuevos puestos de trabajo, la reducción drástica del desempleo es uno de los temas favoritos, sobre todo asociado con el segmento de jóvenes. El crecimiento de las exportaciones –seis- tiene buena imagen, pero es difícil de justificar, ocurre lo contrario: el crecimiento de las importaciones. El emprendedurismo –siete- que no es otra cosa que el fomento del cuentapropismo va tomando forma sin un argumento viable aún. El crecimiento del PIB –ocho- no es otra cosa que la referencia a la calidad de la actividad económica, tema que ha perdido mucho impacto. El 4% del PIB a la educación -nueve- es uno de los temas favoritos de campaña electoral que aún no aterriza, no deja de ser sensible en la isla.

#270 POR QUÉ HAY TANTO DESEMPLEO

Elsa Aguirre, presidenta de la comunidad de Madrid no tuvo reparos al referirse a la crisis actual que atraviesa España, endilgándola al desempleo, componente humano, el más sensible y estratégico de la canasta económica.
“Para mi modo de ver en España no se puede contratar, no hay libertad de contratación. Cómo puede admitirse que en un país con cinco millones de parados nos preocupamos más de los que tienen empleo que de los que no lo tienen. A mi me encantaría pensar que el presidente zapatero, que anunció que no se presentaría a la reelección, iba a agotar la legislatura para afrontar las reformas que España tiene pendiente. La reforma educativa que es muy importante, y la reforma energética que aquí tampoco se quiere afrontar, y tenemos ese coste para todas las empresas, muy superior al de otros países. Mire, para mi como presidenta de la comunidad de Madrid es un orgullo enorme que tantísimos latinoamericanos pudiendo haber elegido otras ciudades europeas, hallan elegido Madrid un millón de ciudadanos, y ese millón es gente venidas de todo el mundo, y para nosotros ha sido de enorme ayuda. Todos los grandes países que en el mundo lo son: los Estados Unidos, Inglaterra, todos porque han sido capaces de atraer primero, acoger después, asimilar e integrar a gente venida de distinta parte del mundo. Los inmigrantes en Madrid tienen un índice de paro inferior al del resto de los españoles. Es gente que ha venido a trabajar, y en general nos han ayudado muchísimo a convertirnos en la primera comunidad de España. Respecto a la falta de empresarios y emprendedores para atenuar el desempleo, yo tengo un amigo que escribió un ensayo en donde afirma que los libros de texto en España los ven con la chistera, el puro y poco menos que con el látigo castigando a sus empleados”.

#269 REFLEXION ECONÓMICA

Citamos a continuación las observaciones del economista peruano Carlos Lombardi, que explican el movimiento del PIB y la calidad de vida, que la hallamos oportunas, ajustadas a los pueblos de Latinoamérica, particularmente a la República Dominicana.
“Simon Kuznets fue un Economista ruso-norteamericano graduado de la Universidad de Columbia, profesor de la Universidad de Harvard y Premio Nobel de Economía en el año 1971 que trabajo en una investigación que relaciona el crecimiento económico con la distribución del ingreso, siendo muy crítico con la pretensión de medir el bienestar de una nación exclusivamente sobre la base del ingreso per cápita. Así en un discurso ante el congreso norteamericano en el año 1934 advirtió lo siguiente: ‘…es muy difícil deducir el bienestar de una nación a partir de su renta nacional per cápita’. Un importante principio que en la actualidad cobra vigencia, especialmente para aquellos políticos y economistas que se entercan en pensar que existe una correlación directa y sine qua non entre el crecimiento del PBI per cápita y la prosperidad de una nación. Es importante como ciudadanos peruanos a las puertas de un nuevo gobierno, no perdamos la óptica de este gran economista en el sentido de que hay que tener en cuenta las diferencias entre cantidad y calidad del crecimiento, entre sus costos y sus beneficios y entre el corto y el largo plazo, así los objetivos de más crecimiento deberían especificar de qué y para qué”.
El tipo PIB en la isla –es nuestra observación- se asienta en la intermediación, en la comisión, que no es otra cosa que la importación, y en muy mínima proporción, la producción local de mercancías de fabricación dominicana.

#268 EFECTO SICOLÓGICO DE LA ECONOMÍA

Se subestima hasta la saciedad el componente psicológico, las apreciaciones valiosas sobre psicología social aplicadas a la economía de Vernon Smith y David Kahneman, especialistas en psicología económica, Premio Nobel de Economía año 1999, la carga emocional de las medidas económicas a implementar dentro del paquete de reformas económicas, insertando promesas optimistas controvertibles por demás, sobretodo porque el gobierno está en un punto del declive en su credibilidad, y cualquier desliz que deteriore su imagen crearía una crisis de consecuencias no deseables.
Por otro lado el cuestionamiento del comportamiento de las versiones recientes del PIB por parte de los diversos sectores económicos ha sido incisivo, punzante, reflejando debilidades en las mediciones económicas del gobierno, situación por demás delicada, sujeta a un sinnúmero de interpretaciones que conllevan a la confusión. Lo cierto es que hemos estado presenciando la apreciación del PIB a través del incremento sostenido en las últimas mediciones, y no precisamente el aumento de la oferta de bienes y servicios que conlleva el volumen de las transacciones presentadas, cálculos que partieron de la reducción del circulante para apreciar también la paridad cambiaria. La apreciación del PIB surge cuando la economía opera con niveles más altos de precios de bienes y servicios, producto de la reducción drástica de la masa monetaria.
Algunos aducen, no con poca razón, que el gobierno puede mejorar sustancialmente la administración del presupuesto público, particularmente reorientando algunas partidas que tienen que ver con el gasto corriente programable y la supresión de los gastos no programables, innecesarios para el buen funcionamiento del Estado, excepción evidente en las partidas que inciden sensiblemente en el desarrollo social.

#267 EL CUENTAPROPISTA DOMINICANO

¿Quiénes son los cuentapropistas? Tenemos la fuente de cuentapropistas en los ciento veintidós mil cesantes potenciales del parque dominicano de zonas francas, además del flujo neto de parados provenientes del sector público, al cambio de gobierno, un compromiso proselitista de ineludible valor político. El cuentapropista dominicano es un caso especial de informal. Tipifica un obrero calificado enganchado en actividades de servicios.
Bien; observamos dos fuentes de empleo formal –asalariados- asilados, ¿marginados?, en la vena económica informal. Pues este tipo de informal es transitorio –debería serlo-, asalariarse seguirá siendo la aspiración suprema, son definitivamente seudo-informales, contaminados, eso sí, por la idiosincrasia organizacional. ¿Cuál sería el destino final de los cuentapropistas dominicanos? Decía –quiero referirme a la masa de empleo gubernamental- tácitamente más arriba lo relativo a los flujos laborales. Pues miren que Cuba los está reduciendo drásticamente, lo mismo ocurre con Argentina. El FMI interfiere en esta vía, una enzima que acelera el volumen de cuentapropistas.
Sugeriría al gobierno que tome en cuenta a lo cuentapropistas dominicanos, incorporando la unidad de fomento al microempresario cuentapropista. La idea no es mala, si observamos la buena marcha de la sociedad productiva, las oportunidades de subsistencia que resuelve el sector informal, a todo esto, sin ánimo de formalizarlos, soterrado interés de fiscalizar los necesarios ingresos que devengaría el sector en cuestión. Sí, desficalizarlos implicaría el incentivo idóneo, un dique conveniente para la regulación del empleo público.

#266 LA ECONOMÍA DE HUMALA

Es una economía cuestionadora, presumo que flotará en aguas turbulentas en lo que encuentra las circunstancias predominantes que sirven de norte a los países empobrecidos. No obstante, se presume la economía la andina – se sumaría a la boliviana- en referencia obligada, no dejaremos de observarla.
¿Cuándo el TLC –Tratado de Libre Comercio- es lesivo para una economía? El principio primario de gestión comercial se identifica decididamente con el desarrollo de los mercados, condición sine qua non si deseamos participar exitosamente en el esquema de comercio progresista. Ahí está el caso de Taiwán.
Vista la experiencia en el Caribe, aún predomina la alergia a la figura del TLC, que no es otra cosa que la protección de las debilidades de los empresarios locales. Poco aporta el TLC a las economías interactuantes si éstas no están en disposición de aupar el libre flujo de mercancías. No nos engañemos. El problema esencial radica en la falta de empresarios exportadores, no me refiero a la ficción empresarial que representa el funesto modelo de zona franca. Empecemos por desarrollar la industria de exportación, integrando la economía dominicana al desarrollo y luego al crecimiento, no al revés.
Aún nos cuesta entender que la economía en esencia configura un agregado social de carácter multisectorial, experiencia de la realidad de un pueblo en particular. Si actuamos con sentido individualista, que es en esencia el limitado alcance del enfoque comercial, intermedista o importador, sólo incidiremos parcialmente, un discreto impacto que no se merecen los dominicanos.
El TLC es el escenario donde operan flujos de mercancías, es predominantemente un esquema fabril, manufacturero e industrial. Mal haríamos si lo enfocamos solamente desde la óptica comercial.

#265 SIGUE SIENDO CARA

La economía dominicana lleva sobre sus hombros el cliché de ser una de las más grandes de la región del Caribe, cuya característica básica son los servicios. Las economías del Caribe tienen la impronta del turismo, aún no han dado el salto al desarrollo de la industria de la manufactura, a pesar de sus condiciones inmejorables.
A menos que cambien en el corto plazo las condiciones económicas internacionales, la economía dominicana vigente es inviable, sigue siendo cara.
¿Cuál es el camino a seguir? La respuesta es sencilla y no deja de ser paradigmática: el camino del ahorro. El modelo económico viable debe sostenerse en el ahorro, en la frugalidad con tacañería y sin ruindad, en otras palabras, la decidida inclinación a realizar los menores gastos posibles. Lo que queremos significar es que el tamaño actual de la economía dominicana escapa a nuestras posibilidades, tanto en la disponibilidad de liquidez domestica como a la gubernamental. El incremento sostenido de los préstamos nos da la razón. Percibimos con preocupación que se piense y opine con suntuosidad en todos los ámbitos de la vida nacional, con muy poca o casi nada creatividad en el gasto, construyendo de esa manera un país de alto estándar de vida. La idiosincrasia que nos gastamos ayuda poco o casi nada. No duden que al respecto haya conexiones implícitas con el aumento en el índice de suicidio, multiplicación en accidentes de transito, agudización en la ansiedad social, desenfreno en el comercio ilegal en general, y sobre todo la arraigada proclividad a la vida fácil.
Lo que pretendemos argüir con la reducción de la economía dominicana apunta a la aplicación de una política de incentivos de bienes utilitarios de bajo consumo de energía, é incentivo al consumo de bienes suplementarios con el fin de quebrar la actual inelasticidad del gasto. Abundan los ejemplos en la generalidad de los países europeos.
Reaccionemos a tiempo, no nos quejemos ni busquemos el culpable al cabo de cuatro años cuando lo contemplamos reflejado todos los días en el espejo de nuestro cuarto de baño.

#264 EXPORTACIONES DOMINICANAS

Reza el adagio que…no hay peor ciego que el que no quiere ver. Si deseamos saber cuál es la situación real de las exportaciones dominicanas, mal haríamos en destacar el volumen de las exportaciones locales, así aisladas e insufladas artificialmente por las empresas de zona franca, además de un sector turístico blindado de exenciones, incentivos que en nada reflejan su potencial de ingresos en divisas a favor del ansiado desarrollo de la isla. En suma, dos sectores que redundan en el espejismo de una supuesta economía boyante, la economía mediática, la economía de las estadísticas.
Para darnos cuenta de la realidad de las exportaciones dominicanas debemos partir del potencial de consumo de nuestro mercado externo inmediato. Me refiero al de Centro América y el Caribe.
Entonces, ¿cuál es el potencial del mercado de consumo caribeño y centroamericano? Además, ¿qué inversiones nuevas o mejoras se han realizado en el aparato productivo dominicano para orientarlo a los mercados de consumo externo? Sería entusiasta y significativo saber, ¿qué mercancías dominicanas de valor agregado (característica principal) han aparecido en la industria dominicana para la exportación? ¿Cuáles son los efectos en la cuenta corriente de la balanza de pagos con la nueva situación de exportación, cuando existe hace tiempo un déficit crónico? ¿Cuáles son las alianzas estratégicas de empresarios dominicanos en mercados externos de consumo? ¿Cuáles son los incentivos a la exportación que apalanquen el desarrollo de esta nueva economía? ¿Qué aporta la exigua exportación actual a los acuciantes problemas financieros de la isla?
Debemos aclarar que ni los Estados Unidos ni Haití son referencias estimulantes para el desarrollo y posterior crecimiento de la economía de exportación que insinuamos. Aquel porque es un mercado consumista de alto valor agregado, y éste, el mercado haitiano, porque es un mercado de excedentes.

#263 LA NUEVA ECONOMÍA CUBANA

Marx en la obra El Capital introducía su análisis abstrayendo los componentes formales de carácter social para centrarse en el concepto, particularmente en el concepto económico. Siguiendo esta línea de raciocinio quisiéramos hacer abstracción del componente político, ámbito propio del ciudadano cubano, para emitir un juicio de valor sobre el devenir de la economía cubana.
El eje central hoy en día, para ser más precisos, la parte estratégica de la economía cubana, se enfoca en la microempresa–la autogestión es la expresión tácita- como reacción a los despidos oficiales, la inmensa cantidad de cesantes del gobierno.
La inversión de grandes capitales traducidos en empresas de cierta complejidad, desarrollado en un amplio lapso de tiempo no estaría en el orden práctico, ni responde al drama social cubano actual.
¿Cabría el modelo de zona franca? Estoy convencido que esa expresión empresarial de usura al empleo no tendría cabida en esa realidad económica caribeña.
Ventaja, por demás ostensible, es el factor social de la educación. Cuba ha dado demostración de avances notables en la formación educativa. Lo que en un contexto es desventaja, en otro ocurre que no, que es todo lo contrario. Cuba que ha estado, con el asunto de las sanciones económicas norteamericanas, desenvolviéndose en la medida de sus posibilidades, hoy en día esa restricción pasa a constituirse en ejercicio de campo para el desarrollo de la microempresa.

#262 SUBDESARROLLO

Si partimos, en el análisis, que la región del Caribe es un abanico de países subdesarrollados, esta circunstancia, aparentemente, no es obstáculo para la concreción del bienestar y prosperidad del mosaico antillano. Desde ya algunos países están obteniendo ventajas comparativas considerables que desvirtúan ostensiblemente la indeseada atadura fatalista del subdesarrollo.
¿La ventaja más llamativa? los costos bajos; ¿cuál más? La inserción en una economía no regulada, distinta a la “desregulada”; ¿la diferencia? Esta mudó el desmonte de restricciones, mientras en aquella predomina la relativa limitación negociada que se traduce en un esquema de flexibilidad para los nuevos capitales a invertir, tierra virgen para los inversionistas que no gustan de condicionamientos. ¿Otra? El reducido grado de competencia frente a la perspectiva de un voraz incremento del consumo, el escenario excelente de comercialización. ¿Resta algo? La oportunidad de disponer de ingresos, me refiero al empleo como sustentación obvia de la actividad económica, con crecimiento y sin artificios.
El siglo XXI desvela el despeñamiento de algunos prejuicios económicos, ora el desgrane de la máxima “el subdesarrollo va de la mano de la pobreza”, transformada en imperdonable anacronismo. El nuevo concepto expresa que la riqueza de una Nación reside en la configuración potencial empleo-consumo de los agentes económicos. ¿Cuál es la riqueza con que cuentan los pobres? Reside en la capacidad potencial de empleo-consumo y la posibilidad de desarrollo de estas variables. ¿Qué significado tiene el desarrollo para los países subdesarrollados? El factor distintivo es la inversión.
Los países en estado de subdesarrollo que compiten por inversiones se sitúan en el Asia meridional y oriental, parte del África, Centroamérica y gran parte de la región insular de las Antillas de la cual forma parte la Republica Dominicana. A pesar de la corriente de integración mundial, nuestras posibilidades están segmentadas por condiciones evolutivas, algunas de muy lento movimiento como el factor cultural y la idiosincrasia, la más sintomática.

#261 ALGUNAS CIFRAS DE LA OFERTA LABORAL

La oferta laboral, según el banco central, es de relativa importancia por los aspectos vinculados, me refiero a la microempresa y la educación local. Sin embargo, la población querría saber algunas cifras que expliquen de otra manera el crecimiento extraordinario del PIB dominicano.
La oferta laboral mide la población ocupada de los sectores productivos del país, esto es, agropecuaria, manufactrura y servicios, particularmente la contratación de mano de obra de zonas francas y turismo. La población ocupada se estima en 40% de la población del país -diez millones de habitantes-, mientras que los dominicanos favorecidos con empleo rondan el 3% de la población ocupada actual. R
esulta interesante y hasta curioso, además refleja un matiz favorable en la recomposición del espectro laboral del país, que los nuevos ocupados provenientes en su gran mayoría de las empresas de zonas francas rehiladas frente a la expectativa de beneficios deprimidos, pasaran a engrosar las filas de la mano de obra informal que nutre la economía informal o la llamada economía paralela, y en algunos países europeos la identifican como economía subterránea, el economista peruano Hernando de Soto la bautizó con el nombre de El Otro Sendero.
La dinámica de los factores de producción –capital y trabajo- que impactan en los sectores productivos y se traduce en una variación del PIB, configuran un cuadro lógico en la situación del empleo actual en República Dominicana. El argumento es sencillo, si crecen los factores de producción, por tanto crece el PIB, fiel reflejo de los movimientos favorables de los sectores económicos.
El año 2005 el PIB dominicano creció un 9.3%, para asombro del mundo y de las entidades internacionales como el FMI y el Banco Mundial, y para lo que va del año 2011 se persiste en el crecimiento asimétrico, en consecuencia no es óbice que se muestre un incremento de la población ocupada, no hacerlo sería una contradicción imperdonable, un lapsus estadístico de proporciones, una ojeriza bien ganada por parte de los organismos internacionales.

#260 SECUESTRO DEL PODER ADQUISITIVO

Dos brazos estrangulan el empleo. Por un lado la presión tributaria en el sentido lato; ¿el otro? El bajo –ínfimo- nivel salarial que persiste en la isla, un coctel explosivo compuesto por la baja productividad del contratante, intermedista o comisionista operando en un mercado de consumo restringido. ¿El resultado? El reflejo del escuincle y raquítico valor de la fuerza laboral en la clase empresarial isleña. ¿La situación del empleo efectivo puede mejorar en República Dominicana? Requerimos de otro modelo económico que relance el empleo, que integre definitivamente la fase formativa con el sector productivo, divorciados, sin visos de reconciliación. Incidiríamos en el salario con resultados insospechados si redimensionamos el mercado de consumo. Debido a la estrechez del empresario local, sólo nos limitamos al consumidor que habita los cuarenta y ocho mil kilómetros cuadrados, expresado en un volumen de tres millones de consumidores reales. El ejemplo es elocuente, en países de mayores volúmenes de consumidores o en su defecto en naciones exportadoras, el nivel salarial es mayor, resultado de un incremento en la productividad. En nuestro caso, a pesar del alto crecimiento de la actividad económica expresado en el PBI en más de un cinco por ciento, se colegiría que el empresario nativo está generando mayores ingresos, empero el reflejo de ese hecho es nulo en la remuneración de la fuerza laboral. Si queremos una sociedad donde la prosperidad se comparta, la educación no es la única salida, debemos construir esa sociedad directamente, instaurando el poder de negociación en los trabajadores.

#259 ESTIMACIÓN DEL TLC

¿Cuándo el TLC –Tratado de Libre Comercio- es lesivo para una economía? El principio primario de gestión comercial ventajosa se identifica decididamente con el desarrollo de la exportación, condición sine qua non si deseamos participar exitosamente en el esquema de comercio internacional. Diez Cabral del AIRD coincide desafortunadamente con el peruano Omar Chehade, segundo del probable gobierno nacionalista de Ollanta Humala. Vista la experiencia acumulada, ambos manifiestan alergia a la figura del TLC, favoreciendo replanteamientos que no es otra cosa que la protección de las debilidades de los empresarios locales. Poco aporta el TLC a las economías interactuantes si éstas no están en disposición de aupar el libre flujo de mercancías. No nos engañemos. El problema esencial radica en la falta de empresarios exportadores, no me refiero a la ficción empresarial que representa el funesto modelo de zona franca. Empecemos por desarrollar la industria de exportación, integrando la economía dominicana al desarrollo y luego al crecimiento, no al revés. El ejercicio exportador de un pueblo debe ser el reflejo del fenómeno de la escasez para que pueda operar con sentido, enfocado prioritariamente al desarrollo social. Cuesta entender que la economía en esencia configura un agregado social de carácter multisectorial, experiencia de la realidad de un pueblo en particular. Si actuamos con sentido individualista, que es en esencia el limitado alcance del enfoque comercial, intermedista o importador, sólo incidiremos parcialmente, un discreto impacto que no se merecen los dominicanos. El TLC es el escenario donde operan flujos de mercancías, es predominantemente un esquema fabril, manufacturero e industrial. Mal haríamos si lo enfocamos solamente desde la óptica comercial.

#258 CRECIMIENTO INDUCIDO

El modelo económico dominicano se caracteriza por la influencia, sugestión en la población para asumir un comportamiento de consumo, se ajusta en la figura de la instigación. Obviamente el recurso mediático es el eje básico del modelo en cuestión. No se explica de otra manera lo que el banco central manifiesta que la economía dominicana “…está creciendo a una velocidad por encima de su capacidad potencial”, y es cierto, un modelo económico mediático que tiene sus bases en la psicosociología de la población isleña, lejos del potencial productivo. Lamentablemente, esa es la realidad. Es un PBI especulativo. Se crece porque no hay controles de precios, la liberación de los precios ha llegado a nivel del agiotismo, del libertinaje. Esa es la oportunidad comercial que existe en la isla, oportunidad comercial espuria. El modelo económico dominicano es identificado como de crecimiento inducido, el mal keynesiano, sustentado en la promoción del gasto irracional, de esta manera se garantiza el crecimiento. Las economías europeas incentivan el modelo económico del gasto por debajo del ingreso, reduciendo o expandiendo así el tamaño de la economía, en donde los agentes productivos parten de la premisa de las oportunidades de los mercados, es decir, liberan las líneas comerciales, hoy cautivas en el territorio dominicano, ajustándose a otros mercados, sean regionales o internacionales. ¿Por qué se busca a cualquier precio el crecimiento? Es la manera más fácil de financiamiento de la parafernalia gubernamental, parasitaria en esencia. El modelo económico basado en los mercados implica inversión, una mentalidad de desarrollo. El rol del recurso humano variaría considerándolo un recurso productivo y creativo, en vez del tradicional rol consumista, incauto, victima de un marketing engañoso.

#257 ZONAS FRANCAS, EMPRESAS AHISTÓRICAS

Las empresas en régimen de zonas francas no se han diseñado para producir riqueza en los países donde operan sino en las economías que la originan. Eso de promover las exportaciones en Republica Dominicana a través de los parques industriales de zona franca es una ficción de marca mayor, porque en lugar de promover la industria, se instala y promueven áreas de comercio internacional. Riqueza, que es a lo que aspiramos con el desarrollo de las exportaciones, implica abundancia, prosperidad, caudal y fortuna. ¿Qué nos deja las zonas francas? Una recua de obreros mal pagados, frustrados por la explotación. Este modelo también llamado “zona de procesamiento de exportación” tiene su origen en las antiguas colonias que se instalaron en el nuevo mundo. Son para nosotros los dominicanos empresas del sector servicios, teniendo como origen algún país de ultramar bajo el denominativo de industria. ¿Por qué no forman parte del sector industrial dominicano, fabril o manufacturero? Porque no responden a la curva de experiencia de la clase social empresarial dominicana. Sencillamente porque son ahistóricas. Lo que la historia empresarial dominicana define en la curva de experiencia es un empresario intermedista, un empresario distribuidor –aquí le llamamos importador que es lo mismo- que es muy distinto al empresario fabril o industrial. Entonces, ¿y la fabricación de bienes dominicanos? Se encuentra en una fase primaria, no tiene desarrollo significativo, salvo una que otra empresa local aupada por una alianza estratégica con empresas foráneas, y que actúan como división de una matriz de otra economía que no es la nuestra. “Con la desaparición de las colonias, que nutrían sus metrópolis con productos agrícolas y metales producidos por una mano de obra esclava en un comercio internacional de una sola vía hoy los estados emergentes, como los antiguos, con un criterio social de la creación de fuentes de trabajo para sus crecientes poblaciones, así como el interés de integrarse al comercio internacional en algo más que el suministro de materias primas, determinara en nuevo modelo de Zona Franca: La Zona Franca Manufacturera de Exportación”, afirma la pagina web El Rincón del Vago, con singular propiedad.

#256 CAÍDA DE LA DEMANDA

La solución a la vista es la reducción del volumen del gasto; si nos expresamos con propiedad, estaríamos reduciendo el tamaño de la economía dominicana. Se suma con vigor la vocación decidida en inversiones tangibles. ¿A qué me refiero? La especulación financiera dejó de ser un negocio de riesgo calculado, sencillamente porque están en picada en el planeta, y ostentan mala fama muy bien ganada. Este es un tema que se analizará en demasía.
De la producción, este renglón sería un buen negocio, la demanda de bienes tangibles. El negocio se traslada a la boca. Satisfacer el hambre, será el gran negocio en las próximas décadas.
La caída de la demanda trae ahorros, en obvia disminución del gasto. Se espera en el mediano plazo cambios sustanciales en la economía dominicana.
Otro aspecto a incidir corresponde a los controles del negocio financiero, pues el modelo actual basado en el consumismo, deja la secuela de un peligroso facilismo en el estilo de vida del dominicano común. Es el encumbramiento del consumo ficticio, el artificio perverso del dinero plástico. ¿Su slogan? “Consuma ahora, qué interesa el soporte de la actividad productiva”.
Recomendamos la lectura de la teoría económica que promueve Lyndon Larouche, para aquella gente que no sabe qué hacer con capitales ociosos, visto el alto riesgo de perderlos en negocios financieros especulativos. Con Larouche abrimos el vademécum de la Economía Física, fuente económica que nos ilustra el por qué la China, de una nación muy pobre, pasó a ser el pueblo más desarrollado del mundo actual. Así también nos refiere con propiedad y elocuencia el modelo económico que adoptó USA el siglo XIX, para salir de la dependencia, y convertirse en lo que es hoy.

#255 DESIGUALDAD SOCIAL

Si oteamos la desigualdad social a partir de la economía, inmediatamente se configura la situación del desempleo. ¿18%? Rebasa sin dificultad el 30%. Nos referimos a la proporción de desempleados de la isla. Habría que reducir la parte ocupada por la población haitiana, un drama de otra magnitud.
Pues sí, es el 30% de desempleados y no el 18%; que de cada cien dominicanos en edad laboral -16 a 60 años es el tramo de edad, excluyendo el volumen de infantes y las personas de tercera edad- sólo contamos con setenta dominicanos que disponen de ingresos. Es válido observar que esos setenta no son asalariados. Ahí están incluidos los informales que se estiman en 70% de la fuerza humana productiva, en suma, dos millones de informales y un millón de asalariados. El resto de la población es dependiente.
¿En qué consiste la desigualdad social? Son burbujas de miseria apiñadas en la isla, que desbordan el espacio geográfico habitable, en contraste con el abolsamiento rentista, reducido, socialmente atípico, el síntoma de la enfermedad social expresada en el dominio del PIB.
La desigualdad social tiene profundas implicaciones que han ido tomando cuerpo en el sentimiento de los dominicanos. La inversión en educación es la más sensible. Si no hay recursos destinados a la formación de la población, no hay planes viables. Realmente, es muy cuesta arriba hacer demagogia con algo tan evidente, no solamente lo vemos en el acuciante desempleo, también lo presenciamos en las calles, en el transito, y sobre todo en nuestros políticos que desdicen del medio que representan.
Sino obtemperamos por la reducción de la brecha de la desigualdad social, no hay crecimiento real, antes sí, una economía empinada, tratando de erguirse denodadamente, de mantener el equilibrio sobre la punta de los pies.

#254 VIRUS ECONÓMICO

La economía dominicana está amenazada por la descompensación, un virus que provoca desequilibrios, virus enquistado en el organismo económico, vive allí y tiene capacidad de autorreplicarse utilizando para ello los propios recursos de la economía. A todas luces es un virus patógeno, puede producir daños irreparables en todos los componentes de la economía, desde la estructura productiva, pasando por los agentes económicos, hasta distorsionar el ensamblaje financiero del país.
¿Cómo adquiere la economía el virus de la descompensación? Cuando comenzamos a contrabalancear o neutralizar distorsiones económicas con medidas artificiales, fantasiosas, sin apelar al desarrollo y fortalecimiento del organismo económico.
El virus económico desafiante se manifiesta como sombra al acecho en todas las actividades de la economía, debilitándola en el confrontamiento. La lógica indica que la economía autocompense las necesidades financieras originadas en el consumo sin recurrir a los fondos domésticos de previsión, esas reservas internacionales cuya opción es de situación extrema.
La descompensación es dolorosa y provoca ciclos de desequilibrio endémico. Observamos proclividad a la descompensación económica en periodos de campaña electoral. Bien o mal, se aboga por cambios drásticos en la configuración económica que enunciado provoca simpatía, pero que en la práctica resultaría en oscilaciones con perjuicio de las grandes mayorías. Se hace ejercicio de descompensación reduciendo o aumentando sin causa aparente impuestos o incentivos. Lo que se olvidan los proponentes es el efecto que provocaría en la economía dichas medidas y las condiciones de reequilibrio que se necesitarían para que operen con las expectativas planteadas.
La economía dominicana como cualquier otra tiene sus propias y peculiares estribaciones. Desconocerlas es jugar al virus de la descompensación.

#253 SENDA DEL ENDEUDAMIENTO

¿Qué es endeudamiento? Es el camino más estrecho para financiar cualquier actividad. Cuando se opta por la alternativa del préstamo transitamos la parte más cómoda, la más comprometedora de las opciones que pudiéramos elegir. A la vez obviamos la posibilidad de generar los recursos, de producirlos. Esto me recuerda pueblos como Taiwán o Chile, el caso Cuba con el bloqueo. ¿La deuda estuvo presente en el desarrollo de estos pueblos? Probablemente sí, empero, pasaba a ser el recurso complementario. Lo estratégico partía del compromiso del empresario de la producción, ese recurso económico sentía el compromiso con el destino, el dedo acusador de la historia ¿De cuántos empresarios estamos considerando en el comentario? El INE estima en noventa mil empresas PYMES, y cerca de un millón y medio de empleados. Usted puede sacar sus conclusiones. En casos extremos en situación de recesión, los países desarrollados sostienen una política de estímulo basadas en el aumento del gasto público como política de endeudamiento. La deuda pública de las naciones del G20 alcanzó el 120% del PIB, inspiración consuetudinaria, en clara alusión al personaje económico del siglo pasado, John Maynard Keynes. ¿Es malo o bueno endeudarse? No es malo endeudarse, si lo hacemos para fines específicos, particularmente a proyectos de desarrollo. Lo malo es incorporar la deuda como parte de una práctica consumista, sin más resultados que el sostenimiento de un modelo inmediatista, por demás proselitista. Cabría observar el periodo de vigencia de la deuda para naciones como la nuestra, cuyo reembolso en promedio bordea los tres años a la fecha de emisión.

#252 PETROLEO, CRISIS EN EL INGRESO

El incremento del precio del petróleo es sorprendente. Pudiera colegirse que el aumento desproporcionado obedece al agigantamiento del consumo. No es así. Obedece más que todo al control, al acezo mostrado por los intereses internacionales envueltos.
Sin embargo tenemos la sospecha que el problema es transitorio, que la inestabilidad terminará cuando concluyan las pugnas de poder en el escenario mundial. Fíjense bien que el problema del precio del petróleo deja de ser de consumo para extrapolarse en una cuestión de carácter político.
En lo que respecta a nuestro país el petróleo se reduce a la erogación de divisas, crisis planteada desde hace tiempo y que en esencia no tiene su origen en el gasto sino en el ingreso. Ahora es el petróleo, mañana puede ser la importación de otro rublo como la harina de trigo para la elaboración del pan, o la reducción del flujo turístico, por mencionar dos casos.
El problema de insuficiencia de ingresos de divisas deriva lamentablemente en endeudamiento externo con el consabido baqueteo a las futuras generaciones. En lo inmediato no hay otra manera de agenciarse dólares para sostener nuestros vínculos internacionales. Es el precio que debemos pagar por el mundo interdependiente que nos ha tocado vivir, otros con desdén le llaman globalización, no obstante es una condición indisoluble en esta época.
De ahí la importancia de los TLC como herramienta para la generación de divisas, orientado hasta ahora en la distorsión de facilidades para consumir, es decir, en insuflar mayor creatividad al gasto de la población.
En lo que respecta al petróleo nos resta observarlo, poco podemos hacer. Algunos, no se inspirados en qué, han abogado por explorar las posibilidades de explotación petrolera en el país. ¿Hay petróleo en República Dominicana? Recordemos el petróleo de Charco Largo que el Presidente Antonio Guzmán a finales de los setenta anunció con bombos y platillos. No pasó de ser la expresión de un entusiasmo desaforado de aquel momento.

#251 LIBERTAD O CAUTIVIDAD

No hay fenómeno financiero en gestación que necesite tanto de la concurrencia de un amplio grupo de factores como el dólar.
Si una economía quiere generar dólares debe autoevaluarse, examinar si está en capacidad de provocar una corriente de oferta hacia fuera. Esto no basta; además debemos analizar las posibilidades de demanda de las economías con las cuales nos interesa hilvanar un tejido comercial. No hay una sola economía en el mundo que no tenga capacidad de oferta internacional. Los que opinen lo contrario están sugestionados por el mito del asombro, influenciados por la sobredimensión de los mercados internacionales, escondidos en la estrechez del comercio local.
La República Dominicana, independientemente de los TLC y las facilidades que pueda conseguir, aún luce medrosa: el empresario local muestra temor, fobia al Comercio Internacional. Esto no tiene nada que ver con el potencial económico del país, ¿qué ocurre entonces? Que no contamos con el actor adecuado para el momento oportuno. Si este fenómeno económico ocurriera, la República Dominicana través del Comercio Internacional podría salir airosa de los compromisos internacionales, me refiero al pago de la deuda externa y la realización de proyectos de desarrollo como el Metro, impulsado actualmente con deuda externa, a cuenta de la incertidumbre del alto costo que tendría para las generaciones futuras.
Nuestra economía es cerrada, no hay mentalidad exportadora a pesar que los recursos existen; es lamentable afirmarlo, pero los hechos están allí, no se pueden ocultar. El resto se torna en una sarta de objeciones, en su gran mayoría coyunturales. El adagio,¨el ave que se acostumbra a la cautividad, rechaza la libertad¨aparece de momento infranqueable.

#250 DEUDA EXTERNA

La deuda externa dominicana ha incursionado en una acelerada espiral de abultadas obligaciones que conlleva el compromiso forzoso del reintegro y compensación periódica de dinero. ¿De dónde brota el reembolso? ¿Con quién cuenta el gobierno de turno? De los ingresos de la población. La espiral de pasivos induce a la espiral de amortización. ¿El resultado? Inflación endémica, una amenaza al equilibrio macroeconómico.
Reza la creencia que el que no debe no es gente, incorporando la visión suspicaz ante la falta de historial de crédito. Se colige el principio incongruente que el país no está en bancarrota si accede al crédito internacional o al mercado de valores.
La deuda del país hasta el año 1999 era de cinco mil millones de dólares, hoy ronda los doce mil. Aún así el Banco Mundial califica la República Dominicana un país de deuda sostenible, con índice deuda/exportación del 50% del ratio. El parámetro de insostenibilidad de la deuda es para las economías que superan el 150% del ratio en cuestión.
En esta época se mira con recelo aquel que a nadie debe. En el lenguaje de hoy el crédito habla de la solvencia moral y material y engendra confianza, aunque en ocasiones la codicia y la imprudencia de algunos gobernantes de turno induzcan a un aumento desproporcionado de la deuda, sumiendo a la sociedad al abandono, la deshonestidad y hasta al mismo suicidio.
Se dan casos interesantes en nuestra región, por ejemplo Nicaragua, considerado un país altamente endeudado, con el ingreso bajo e índice deuda/exportación de 2,579%, cifra trece veces mayor para ser un país sostenible. Otro caso es Guatemala, a pesar de que históricamente su deuda ha sido más grande al volumen de sus exportaciones, se considera un país poco endeudado. No diríamos lo mismo de Honduras, endeudado en cinco mil quinientos millones de dólares, ha entrado a formar parte del HIPC ó “Iniciativa para Países Pobres altamente Endeudados”, con el 40% de su población por debajo del umbral de la pobreza y el 25% adulta analfabeta.
La máxima cristiana: “Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra. No debáis a nadie nada” es moralmente ansiada pero en todo caso de muy cuesta arriba en nuestro sistema económico actual.

#249 POBLACIÓN ECONOMATIZADA

República Dominicana está politizada. Sin discusión alguna podemos afirmar que también está “economatizada”. Todos, sin excepción, reducen sus opiniones en datos estadísticos sin advertir, en la mayoría de los casos, el efecto que pudiera insuflar un dato porcentual en la dimensión de un hecho. Otros incursionan en rarezas técnicas de carácter económico, sin advertir que la gente común no es necesariamente, lejos de la realidad, un auditorio académico. Esta deformación de opinión pública es una secuela de la economatización de los dominicanos.
Balzac dispone del titulo sugestivo “Ilusiones perdidas”, que tipifica sin menoscabo de la realidad lo que ocurrirá en Quisqueya con la actividad económica: sencillamente no habrá crecimiento. La burbuja desproporcionada del endeudamiento público estrecha cada vez más los ingresos reales de la población, una ansiedad social In Crescendo.
No nos vamos a morir por eso. Pienso que habrá un valor agregado inestimable: acercarnos a la realidad, alejándonos definitivamente de la imagen enfermiza del espejismo de bienestar sugerida por los economistas de ficción.
Como pocas veces en muchos años dejaremos de pensar en los contrastes socioeconómicos del crecimiento y bienestar, que definitivamente han demostrado hasta la saciedad que no guardan ninguna correlación.
Dejemos que la realidad fluya como el flujo de agua, que nos invada, que gane en consonancia con nuestra manera de actuar, de ver, de vivir en la cotidianidad. Balzac en su obra La Comedia Humana argumenta que las diferentes presiones sociales dan como resultado distintos tipos de seres humanos. Yo le agregaría, además, distintas expresiones de juicios económicos.

#248 LA DEPENDENCIA, UNA FORMA DE POBREZA

El principio en cuestión reza que, ningún sector económico reduce la pobreza por más que aporte al crecimiento del PIB, a menos que genere empleos.
La situación es dramática, puede ser el 80% de la población que ocupa el territorio dominicano, incluyendo la horda de inmigrantes haitianos que pululan por nuestras calles en oficios diversos; pero repito, son muchos los desamparados en la isla. Entonces, ¿cuál sería el valor agregado de esos infelices? Si admitimos que el Valor Agregado es la diferencia del Ingreso y el Producto social –corriente de bienes y servicios- obtenido de la población de una demarcación geográfica, equivalente a salarios y rentas en general que se destinan al gasto de la población, entonces caemos en la cuenta que el Valor Agregado del malhadado es relativamente ínfimo. Nuestra economía no se orienta a los pobres del país, éstos caen en el status de dependientes, de gente marginada y no integrada a la sociedad. ¿Un cargo de conciencia?, ¿una carga socioeconómica?, no está muy lejos de eso.
Digamos que la dependencia es una forma de pobreza estructurada que reditúa buenos dividendos. Los capitales y empresarios de cualquier origen requieren de ejércitos de dependientes para sostener su riqueza y no compartirla, porque lo que pagan son cheles.
Empero, los gobiernos siguen insistiendo en políticas económicas de desarrollo con impacto social, asumiendo sus logros dentro de este contexto. Se afirma que si no es así, no hay nada bueno que destacar en una economía por más que crezca. Los sectores con amplia generación de empleo son los que se identifican con mayor Valor Agregado. Experiencias recientes en la economía global orientan nuestra atención en los modelos económicos basados en la microempresa, considerándolos un fenómeno socioeconómico inusual, de gran impacto en el empleo, de baja inversión y de un particular significado estratégico. El caso reciente de Cuba es el más elocuente.

#247 CARIZ DE LA INVERSIÓN REAL

La inversión, sobre todo si es extranjera, significa exportación, generación de divisas. Como mercado de consumo, el mercado dominicano es poco atractivo. Las mercancías que ingresan al territorio dominicano a titulo de importación corresponden a inversiones de nativos en su país de origen, o inversionistas foráneos establecidos en otras latitudes.
La inversión nativa con vocación exportadora es una casta con visos de idiosincrasia asentada en el desarrollo. Es escasa. En Republica Dominicana prácticamente no existe; lo que si existen son comerciantes, que no serían nunca exportadores a partir de esa plataforma. ¿Por qué? El comerciante es cortoplacista, opera –no necesariamente trabaja- sobre la base del mínimo esfuerzo, aspira a vivir de las facilidades, no tiene mística empresarial, y su mercado –no le interesa otro- es el nativo. Se desuella por las comodidades plus-burguesas, justificación más que suficiente para sentirse un ser realizado; aporta poco a la economía dominicana: pide, no da.
¿Cuál es el atractivo de Republica Dominicana para la inversión? Obviando el mercado de consumo por exiguo, reducido al 50% de su potencial actual por el esquema fiscalista vigente, además de las sobrecargas en gastos fijos en consumo energético, nos resta, lo reitero nuevamente, la ubicación geopolítica, pívot de gran alcance construido por la naturaleza, con acceso privilegiado en mercados como el americano (USA), Centro y Sur América, el Caribe y los mercados de Europa.
¿Habría otros atractivos para la inversión? Si apoyamos el desarrollo de la Educación a partir de la óptica exportadora, el futuro sería prometedor para la calidad de vida del dominicano. De lo contrario la frustración puede ser inminente porque el empresario nativo y zona franquista se desenvuelven a partir del empleo espurio.

#246 INELASTICIDAD DEL PODER ADQUISITIVO

Los precios de los productos de consumo masivo han ido en aumento reciente. Estimamos que la causa básica es que hay más circulante en la calle y la misma producción, más pesos que antes persiguiendo el mismo volumen de mercancías. Esto produce inflación y viene a ser el problema central de la economía en estos momentos. Más pesos con vocación de consumo mientras la industria produce lo mismo. A esto se añade otros factores que coadyuvan esa tendencia, la sostienen, la fortalecen en otras palabras. También es válida la figura del “consumo artificial”. La banca personal tiene que ver con este concepto, sino observen los beneficios astronómicos de la banca, sencillamente descomunal: el dinero plástico, la gallina de los huevos de oro.
Si no me equivoco hay en el ambiente nacional una deuda social, un reajuste de precios al alza en la canasta básica de consumo. No se hasta qué punto las variaciones en los precios locales de combustible puede llevar al alza sostenida en la industria. Esto merece un análisis desapasionado. Recuerden que en República Dominicana los precios que suben no bajan, entonces la economía dominicana se torna insensible, inelástica al poder adquisitivo, mientras tanto el peso dominicano lo persigue la sombra de la depreciación real.
La presunción de la inflación de costos focalizado en la contribución fiscal, ¿la inflación fiscal?, no deja de tener cierto asidero, sobre todo si advertimos los hábitos consuetudinarios del empresario al reducir las cargas al capital transfiriéndola al gasto de la población.
¿Esperamos algún efecto en los precios a través de la tasa de cambio vigente? Todo indica que el sector exportador no tiene inconvenientes de costos. No creo en la tesis del incremento de los precios internacionales para explicar el alza de los precios locales. Allí hay otros rejuegos basado en volúmenes de compra.

#245 ECONOMÍA REAL DE LA ISLA

El FMI no ha cambiado, es el mismo FMI de siempre, el FMI de las restricciones y condicionamientos, el FMI de las políticas fiscalistas, también el FMI de medidas reaccionarias, en definitiva el FMI que adolece de políticas sociales a favor de la convivencia humana.
Cuando una Nación opta por acudir al FMI lo hace esencialmente por asistencia financiera, ante la dificultad con acreedores internacionales por el incumplimiento de la amortización de la deuda externa. En tal sentido el FMI es una especie de interventor-garante a favor de las entidades acreedoras, particularmente los reconocidos organismos internacionales crediticios como el Banco Mundial y el BID, además de naciones desarrolladas como los Estados Unidos y la Comunidad Económica Europea, a esto se añaden los acreedores orientales y los compromisos que surgen de los capitales secundarios, bonos y otros.
Si un país demuestra que puede manejarse con relativo éxito frente a sus compromisos internos y externos, además de realizar inversiones públicas tendentes a garantizar un nivel de desarrollo económico en beneficio de agregados sociales presentes y futuros, es muy cuesta arriba que esté solicitando asistencia al FMI, que se reducen en controles y supervisión, la llamada figura de la economía intervenida.
La BBC, organismo de servicio de información internacional afirma al respecto: “Las políticas financieras del FMI están sujetas a que los países con necesidad de ayuda hayan ‘hecho esfuerzos razonables por superar sus dificultades de balanza de pagos’. La cooperación con el FMI y sus recomendaciones de política económica es un factor decisivo en la concesión de ayuda. El compromiso de las autoridades nacionales respecto de medidas como reforma institucional, estabilidad macroeconómica y compromiso a una economía abierta, son considerados por el FMI como elementos clave para la implementación fructífera de la asistencia técnica que ofrece”, marco real de la República Dominicana.

#243 ACENTUANDO LA CRISIS

Es sano revisar la economía isleña al empezar el año. Esto ayuda a volver a la realidad después de las fiestas navideñas. Anotemos:
Rebaja sustancial de impuestos. La expectativa es hacia el incremento, ¿habrá reforma en el futuro inmediato?
Reducción de los precios de combustibles. Esto y una veleta es lo mismo, en suma, el neto siempre es hacia el alza.
Aumento de la producción. Si hay un PIB en crecimiento sostenido, pero la duda se lo traga.
Aumento de las importaciones. Aquí es que está la fiesta de la economía. ¡Que Dios nos coja confesados!
Reducción de la prima del dólar. Ya hay algunos optimistas que afirman que el turismo es el motor de la economía.
Aumento de salarios. Somos pesimistas, nuestros empresarios siempre encuentran el argumento atinado para castigar el empleo.
Nos restaría la reducción del costo de transporte, abaratamiento del costo de la vida, aumento de la oferta de empleo, reducción de la deuda externa, reducción sustancial de la factura eléctrica, y otros por el estilo.
Todo es posible. Observemos por ejemplo la reducción del costo de la vida. Particularmente nos referimos al costo de la canasta de consumo familiar; ¿realmente puede ir a la baja en nuestro país? Sería infeliz de nuestra parte admitir que frente a un consumo intensivo, el comercio local no se vea tentado a nivelar con alzas los precios de las mercancías y las expectativas de gastos de la población. Esto así, visto los nuevos ingredientes de gasto que surgirían, sobre todo el aumento de consumo de los combustibles de uso diario. Sería obtuso negar que la población dominicana está embotada de medidas económicas adversas que dificultan el diario vivir, pero todavía se requiere de muchas voluntades para superarlas.