#242 RETORNO DEL CRECIMIENTO

¿Conoce el banco central la dramática realidad del retorno del 7.8% del crecimiento del PIB? Los 160 mil empleos nuevos sólo justifican el renglón de inversión, y ¿el resto de la economía? Distribución y redistribución de la riqueza que produce y reproduce constantemente la economía dominicana, a esa y no a otra coyuntura es que nos referimos.
Hay un sentido de oposición estructural entre el crecimiento de la economía y el correspondiente retorno de dicho incremento, traducido por supuesto en el bienestar mínimo requerido por la población. El problema básico se centra en la situación contradictoria, en la dirección del empleo y la dirección del crecimiento del PIB. Lo esperado es que transiten igual sentido, empero resulta que lo hacen en sentidos dispares. El gobierno, eje central de la redistribución, es el punto neurálgico que podría corregir las distorsiones de la estructura distributiva. Pero, ¿es manejable el sesgo social del país? El cúmulo de necesidades vigentes absorbe sin dificultad cualquier esfuerzo de asistencia oficial. El monstruo de mil cabezas es insaciable, dispuesto a tragarse todo lo que se ponga en frente, convirtiendo en impracticable cualquier plan de asistencia social. Entonces, ¿qué hacer? La idea primaria es convertir la población en agentes económicos incorporándolos a la actividad productiva. La ayuda per se es totalmente improductiva y por demás nociva, allí están los hechos. Requerimos de un enfoque proactivo centrado en la educación, asistidos de los recursos financieros y logísticos necesarios y en el horizonte de tiempo apropiado.
En la medida en que las entidades catalizadoras de la isla muestren la respuesta requerida, es posible establecer la correspondencia adecuada a las necesidades sociales, sobre todo de las masas desposeídas.
Es oportuno afirmar que el problema central corresponde al grado de elasticidad con que se maneje la variable política. Me refiero particularmente a este componente porque es el más visible de los que se definen como perturbadores del orden económico.

#241 EL CAPITAL FORANEO

¿Qué incidencia tiene la inversión extranjera en la economía dominicana? El status, es decir, el propósito empresarial, si está ligado a la producción, al mercado, o es una inversión financiera más. Ahí reside su importancia.
El mercado dominicano es clasificado como pequeño, no alcanza los cuatro millones de consumidores reales, los seis millones restantes son consumidores dependientes y por ende se reducen en agentes económicos nominales, conocidos como motivadores de consumo. En tal sentido es una categoría de consumo liviana o Light, poco atractiva para los inversionistas extranjeros, son los llamados mercados potenciales de bajo rendimiento. Sin embargo se añade un nuevo ingrediente al momento de evaluar el mercado, esto es el potencial de acceso a nuevos mercados, considerando los privilegios con que cuenta el país objeto de inversión.
Existe la práctica de evaluar el tamaño de los mercados para orientar los capitales foráneos, aquellos capitales que se dirigen a la industria, en contraposición con aquellos capitales en esencia financieros y cuyo status se desenvuelve en inversiones secundarias o derivadas, llámense inversiones en bonos, colocación de créditos, desde ya capitales especulativos, otros le llaman capitales parasitarios, cortoplacistas y de alto rendimiento.
La Inversión Extranjera lo componen capitales que tienen su sede en otras naciones, y por tanto canalizan sus beneficios fuera de la República Dominicana. Pero entonces, ¿el flujo de divisas que produce la inversión extranjera? La realidad es que si hay exportaciones las divisas no pasan por el país. La Ley 16-95 sobre inversión extranjera tiene un vacío en cuanto a que no observa la recurrencia de divisas provenientes de la comercialización internacional de mercancías que se originan en nuestro país.
Un planteamiento oportuno pondera la Inversión Extranjera no solo a una simple transferencia de capital, sino al fomento de la transformación de la estructura productiva del país receptor con el objetivo de insertarlo a los mercados internacionales.

#240 IDEAS CRUZADAS

La idea primaria de “aldea global” nos ubica en un mundo en donde la constante es la interdependencia, la dependencia mutua. Atrás, muy atrás quedaron rezagadas las relaciones de verticalidad, otrora esquema económico predominante. Significa esto que sólo el hecho de existir como Nación, por pequeña o grande que sea, nos lleva a la vinculación horizontal. Entonces el problema básico de coexistencia se reduce a la administración adecuada de la interrelación con el resto de las economías del mundo.
De ordinario el país está invadido por corrientes de opinión de elevada dosis de subjetividad. Recurrir al diagnóstico resulta laborioso, requiere de datos de diversa índole con resultados opuestos a nuestros gustos e intereses, en ocasiones de dudosa aquiescencia. Por consiguiente elaboramos juicios de eventos económicos a partir de lo que escuchamos y leemos, para luego asumir posiciones y actitudes sin percatarnos si son acordes con la realidad. Muchas de las opiniones resultan usualmente de gente enquistada en los medios, preñadas de credibilidad por el hecho de ser visto o escuchado a través de un programa de tv o radio de los tantos que pululan en República Dominicana, justificados únicamente en los pesos del sustento diario. Y los diagnósticos, ¿qué? Por norma son torpedeados con el dardo envenenado de “eso es teoría”, calando en la falsa impresión de que la teoría es basura, y en algo no dejan de tener razón, pues lo que no sabemos emplear difícilmente sirva para algo por mas provechoso que pueda ser.
Algunos analistas económicos que se han inscrito en la corriente fatalista del “no hay nada que hacer”, ven con escepticismo la reducción del consumo para acelerar la salida a la depresión económica. Con esta medida tradicionalmente se ha conseguido la opción de mejores precios, ¿por qué no? Bueno, se aduce la inelasticidad de los precios vista la abrumadora demanda actual, sobre todo con la mejora sustancial del ingreso del pueblo chino que garantizaría precios altos por mucho tiempo.
Al margen de la crisis económica mundial, reiteradamente se juega con la información. El gran avance de la tecnología de las comunicaciones ha provocado la reducción del planeta y cambiado la ciencia económica, es la aldea global que rebasó con creces la visión de McLuhan. Se prevé una crisis de credibilidad en los líderes de opinión pública comprometidos. Esto resultaría grosero para el desenvolvimiento económico, considerando el papel catalizador de los orientadores de opinión.

#239 EL UMBRAL DE LO ILEGAL

Se ensombrece el argumento con el cúmulo de vivencias que se repiten en la isla como la lección no aprendida. Por ahí andan algunos hechos recientes ocurridos en la sociedad dominicana actual. Empecemos con el umbral, fenómeno de una carga enorme de enseñanzas y conocimientos a través de la historia; me imagino que se están preguntando: …y el umbral, ¿qué es eso?
Hace un tiempo un banquero amigo, basado en su experiencia de años, me decía que las decisiones financieras casi siempre transitan por la frontera de lo legal e ilegal –parece ser que hay decisiones de tipo financieras que no pueden tomarse si no acudimos al umbral y su enfoque particular-, una línea tenue, imperceptible que toman las decisiones trascendentales de esta índole. Pues esto tiene que ver con el umbral, sabemos que estamos en el límite, en donde una entidad deja de ser para convertirse en otra cosa; esa es la idea principal del umbral. Hay distintas teorías sobre el umbral; la economía es una de las más activas en los conceptos umbralistas, la política también.
El umbral es el límite del objeto más allá del cual sólo existe la ilegalidad. La gente observa este hecho inusual aunque imperceptible, especulativo, sujeto a opiniones diversas. A falta de no ser advertido el fenómeno del umbral en nuestro entorno, algunos estratos sociales se ubican en posturas seudo moralistas, tropezando con puntos de vistas maliciosos en donde no existen.
Creo hasta la pertinacia que el ejercicio político actual es un factor contaminante cuando se trata de ponderar con objetividad algún punto de agenda del país. Si esta observación no se toma como una advertencia, indefectiblemente caeremos en el círculo vicioso donde subyacen toda una gama de intereses creados, con la ciudadanía en el papel de veleta.
A cuenta de las disquisiciones que escuchamos a diario debemos afirmar que las buenas intensiones corren en un carril paralelo a las decisiones correctas, aunque no lo queramos ver así y nos aferremos a la dictadura del sentimiento, confusión no superada por un factor cultural de carácter formativo.