#96 DE POCO SIRVEN LOS SUBSIDIOS

El subsidio es lo inverso al impuesto. Mientras éste determina la figura de una obligación a favor del Estado, un ingreso que deriva en el ejercicio de las funciones gubernamentales, aquél es una transferencia, un desembolso que no requiere de ninguna actividad particular al percibirla, es la figura de la contraprestación. El subsidio es un artificio económico, es el principal insumo de los programas sociales, se inspira en la desigualdad, en el sesgo consuetudinario de la distribución de la riqueza de cualquier Nación. Lo cierto es que el subsidio mal aplicado distorsiona la economía, en todo caso son medidas de carácter temporal que no se toman aisladamente, sino forman parte de un conjunto de acciones para un fin específico.
Allí en la naturaleza de la compensación, el corto y largo plazo, el lapso de tiempo, se determina la figura del subsidio. La asistencia y la inversión social se confunden a veces con el subsidio. Cuando alteramos los mecanismos de oferta y demanda o cuando incursionamos con políticas de precios ficticios de bienes y servicios que circulan en los diferentes mercados de la economía, nos preguntamos: y para qué sirven los subsidios. Aquellas leyes, se han dado en otros tiempos, recordamos la ley #171 de Sustitución de Importaciones, fue implementado todo un programa agresivo de subsidios al desarrollo de una estructura productiva que a la postre se parasitó. Quisiéramos entender el subsidio a la Educación, creemos que no son subsidios en el sentido estricto del término, a menos que la “ayuda” se dirija a compensar ingresos a empresarios incompetentes. Me refiero también a los fondos recibidos por el sistema universitario privado previstos en el presupuesto de la Nación, en nada refleja la mejoría del sistema universitario dominicano ni mucho menos en la calidad del egresado, por demás exiguo y sin identidad.
Los programas de asistencia social es otra cosa. Acudir en ayuda a los desvalidos, a la masa indigente es sano y contribuye a una sociedad más humana, más cristiana. Cuidado con confundir la desnaturalización de los subsidios con la entronización de los principios neoliberales de libre mercado, en donde se promueve el devenir económico y social de un país a partir de la regencia de las leyes de la oferta y demanda. Esto sería un suicidio para nuestra modestas Naciones. No hay un solo país en el mundo que adopte esquemas económicos bajo estas premisas absurdas en la praxis, inestimables sin embargo en el análisis y estudio de los fenómenos económicos.

#95 LA PIRATERIA

Pocos entienden los fenómenos de oferta y demanda, sin embargo todos los ciudadanos estamos insertos en ambas corrientes económicas. Es el caso de la piratería, una expresión de la economía informal originada en una demanda insatisfecha, maltratada e incomprendida por el empresario local. Ocurre en un sector empresarial más que en otros, donde predomina una oferta de sesgos distorsionantes, originados por el exiguo desarrollo, sumidos en el cortoplacismo enfermizo que sólo observa pesos y centavos como la medida empresarial exitosa. Quienes abogan por la desaparición de la piratería se ubican en el mismo ángulo de quienes abogan por la desaparición de la prostitución, están proponiendo sueños e ideales sociales de carácter normativos, pero divorciados totalmente de la realidad social, en suma de la problemática humana. Los sectores económicos desarrollados defectuosamente tienen como contrapartida un componente de pirateo en sus actividades, es decir de informalidad económica. Los mecanismos de presión social, llámense leyes y fuerzas policiales, podrán de alguna manera frenar la piratería, pero al fin y al cabo estas entidades de regulación y represión desvirtúan su rol, adquiriendo en determinado momento connotaciones infuncionales. En diversas coyunturas de la vida económica nacional hemos sido testigos de restricciones ostensibles de todo tipo –represión, persecución, cierre- ante la escalada alcista de precios en rubros diversos, v.g.: comercio de divisas, abarrotes, tarifa de pasaje de transporte público, comercio de fármacos, otros. Hemos observados también el cliché de ilegalidad, la intervención por imposición de precios simpáticos al público consumidor, en una práctica suedoeconomica de justicia social que han obtenido rotundo fracaso. Lo que quiero es llamar la atención, sobre todo a sectores empresariales diversos victimas de la piratería, cual sea el tipo, que no es posible controlarla, porque estaríamos tratando de frenar la corriente de oferta por vías inadecuadas, que a la postre desarrollarán creativamente otras formas de expresarse comercialmente. Las corrientes de oferta y demanda tienen sus propias leyes, principios con los cuales hay que guardar la coherencia necesaria para modificarlas. La piratería existirá siempre y se fortalecerá hasta que halla un sector empresarial con la necesaria creatividad, que observe las estrategias prácticas a partir de las teorías correspondientes. Para esto hay que liberarse de obsoletos paradigmas comerciales que desde hace mucho tiempo dejaron de contribuir a un sano y vigoroso sector empresarial dominicano.

#94 LA ECONOMIA PARA EL CIUDADANO

Cuando alguien toca el tema económico difícilmente pueda salir airoso si no dispone de las herramientas necesarias para tratarlo con propiedad. La gente en la calle se está quejando, no entiende cuando escucha hablar de economía, un día le dicen una cosa para luego cambiar al día siguiente. Realmente el tema económico está muy manoseado, digamos que “mal hablado”. Ahí tenemos el caso más palpable, el crecimiento económico. El pueblo quiere saber si es bueno o malo, a pesar de que le han vendido la idea de que es algo bueno para todos. Lo cierto es que la duda persiste en el ciudadano común, porque la realidad que viven es distinta a la que le formulan. Caemos entonces en la disyuntiva, ¿opiniones o diagnóstico?, ¿en qué debemos creer? La diferencia es notoria, pero además es trascendental en el devenir de la economía. De ordinario el país está invadido por corrientes de opinión de elevada dosis de subjetividad. Recurrir al diagnóstico resulta laborioso, requiere de datos de diversa índole con resultados opuestos a nuestros gustos e intereses, en ocasiones de dudosa aquiescencia. Por consiguiente elaboramos juicios de eventos económicos a partir de lo que escuchamos y leemos, para luego asumir posiciones y actitudes sin percatarnos si son acordes con la realidad. Muchas de las opiniones resultan usualmente de gente enquistada en los medios, preñadas de credibilidad por el hecho de ser visto o escuchado a través de un programa de tv o radio de los tantos que pululan en República Dominicana, justificados únicamente en los pesos del sustento diario. Y los diagnósticos, ¿qué? Por norma son torpedeados con el dardo envenenado de “eso es teoría”, calando en la falsa impresión de que la teoría es basura, y en algo no dejan de tener razón, pues lo que no sabemos emplear difícilmente sirva para algo por mas provechoso que pueda ser. En República dominicana y en la mayor parte del mundo vivimos la fiebre desmesurada del crecimiento económico, hemos hecho de este evento un fetichismo, vivimos detrás de él para condicionar nuestro estado mental y la conducta que exponemos a diario, particularmente la conducta de consumo. Todos los problemas materiales requieren de comprensión económica para poder progresar en su solución. Respecto al crecimiento económico y la calidad de vida por la que tanto afanamos, afirmamos sin temor a equivocarnos que ambos son contradictorios, no van de la mano, esto es, si anhelamos mayor calidad de vida tendrá que ser a costa del crecimiento económico, de ese gasto encanijado del cual nos sentimos orgullosos y que produce crecimiento económico.

#93 ECONOMIA EN CAMPAÑA

República Dominicana oficializó el periodo de campaña electoral y de inmediato el tema económico salió a relucir como parte del argumento básico de los mensajes promocionales. ¿Resistirá tanta demagogia la alicaída economía dominicana? Empezando por la oposición, desde esa óptica todo anda mal. Esta es la postura más cómoda desde el punto de vista de la economía, sobre todo para los países desvalidos de la región donde sin ninguna discusión se nota más el forro que el estrujado vestido de los gobiernos de turno. Pero si lo que se quiere es ver las cosas como son, estamos seguros, vamos a decirlo con más énfasis “segurísimos”, que ningún gobierno de turno es responsable de la situación reinante. Entonces si es así, la campaña electoral de quisqueya no pasa de ser pintoresca, un tanto peculiar de la política de patio, circunscribiéndose a un ejercicio de demagogia harto usado. Allá usted si cuelga su credibilidad en esa veleta. Hay otras más, por ejemplo la del partido de gobierno en campaña. El “todo anda bien” es el tema de campaña, una especie de cara o sello de la moneda. Digamos que lo predominante es la plástica de la economía rosa. Lo cierto es que hasta los organismos internacionales entran al jueguito, santiguando en el momento más oportuno alguna estadística bondadosa. La trama central, el maltraído tema del costo de la vida. Los políticos en campaña satanizan la economía, juegan con la credibilidad de la gente, para esto disponen de todo el andamiaje institucional del país a su servicio, maniobra válida si reditúan votos. Lo cierto es que el jueguito resulta tan sugestivo que se llega al extremo de desvirtuar la realidad. Pero todo lo que se dice, sobre todo en el plano económico tiene restringida vigencia. El problema social de la pobreza se ha explotado hasta la irracionalidad pero sin ninguna propuesta tangible para amenguarla. La estrechez con que vive la gran mayoría de los dominicanos es un arma de doble filo en campaña política, puede sin mucho esfuerzo subir como espuma a un candidato, pero al ser un problema estructural se anticipa en corto tiempo la frustración de los otrora votantes en un rechazo irreversible. El tema impositivo acude a la campaña reiteradamente. Todos sin excepción ofrecen reducir los impuestos. La medida es simpática pero cae dentro del sopor, del devaneo de quienes la crean, en un país como el nuestro cuya voracidad estatal raya en lo endémico, y no podemos esperar menos cuando observamos la idiosincrasia predominante de la política vernácula. Al final, cuando la campaña pase la economía seguirá su curso, incólume a los políticos vocingleros.

#92 NUEVA MATRIZ ENERGETICA

Los componentes de la matriz energética del mundo presentan actualmente dos atributos críticos, esto es el agotamiento del stock de los hidrocarburos y el fuerte efecto contaminante, de ahí que se exploren alternativas de energía renovable. Nos referimos a los biocombustibles y la nueva disyuntiva que se desprende, ¿comida o combustible? La alternativa en cuestión no se refiere al gas natural sino a la generación de combustible a partir de la agricultura, el llamado bioetanol, particularmente a partir del cultivo de caña de azúcar. En algunas Naciones extraen etanol del sorgo, maíz, remolacha o girasol, sin evitar la emisión de gases de efecto invernadero. Recordemos que el gas natural es esencialmente metano que lo obtenemos a través de reservorios o yacimientos, de donde surgen las explotaciones de este recurso energético. Es valido afirmar que el petróleo ira perdiendo terreno como recurso energético, el desplazamiento es inminente, con repercusiones económicas y políticas de gran dramatismo en los próximos cincuenta años. Perú y Chile, tradicionales consumidores y exportadores de guano, abono procedente de la descomposición de los excrementos de aves marinas, ha resultado ser una excelente alternativa como fertilizante en la agricultura. Al igual que otros biocombustibles, el guano deriva de un recurso biológico, y jugó un papel alterno en periodos de crisis ya superadas. De ahí que no es nueva la búsqueda de soluciones intermedias o definitivas a la crisis de los combustibles fósiles a partir de organismos vivos o desechos metabólicos.
Ni que hablar del auge de la agricultura de explotación extensiva, con el bioetanol sin duda se revalorarían los campos dominicanos, las inversiones locales y principalmente foráneas encontrarían en la agricultura una inusitada rentabilidad, sobre todo en el renglón exportador, ubicando la producción agrícola como un negocio de gran proyección en la próxima década. Hay una creciente demanda global alrededor del biocombustible, de comercio garantizado en la Unión Europea y China
No obstante lo interesante del biocombustible surgen inquietudes sobre la tendencia en el aumento del precio de los alimentos derivados de productos agrícolas, la especulación creciente podría aparecer. Sendos informes elaborados por la OCDE y la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) señalan incrementos notables en la producción mundial de cereales para la elaboración de biocombustible.

#92 NUEVA MATRIZ ENERGETICA

Los componentes de la matriz energética del mundo presentan actualmente dos atributos críticos, esto es el agotamiento del stock de los hidrocarburos y el fuerte efecto contaminante, de ahí que se exploren alternativas de energía renovable. Nos referimos a los biocombustibles y la nueva disyuntiva que se desprende, ¿comida o combustible? La alternativa en cuestión no se refiere al gas natural sino a la generación de combustible a partir de la agricultura, el llamado bioetanol, particularmente a partir del cultivo de caña de azúcar. En algunas Naciones extraen etanol del sorgo, maíz, remolacha o girasol, sin evitar la emisión de gases de efecto invernadero. Recordemos que el gas natural es esencialmente metano que lo obtenemos a través de reservorios o yacimientos, de donde surgen las explotaciones de este recurso energético. Es valido afirmar que el petróleo ira perdiendo terreno como recurso energético, el desplazamiento es inminente, con repercusiones económicas y políticas de gran dramatismo en los próximos cincuenta años. Perú y Chile, tradicionales consumidores y exportadores de guano, abono procedente de la descomposición de los excrementos de aves marinas, ha resultado ser una excelente alternativa como fertilizante en la agricultura. Al igual que otros biocombustibles, el guano deriva de un recurso biológico, y jugó un papel alterno en periodos de crisis ya superadas. De ahí que no es nueva la búsqueda de soluciones intermedias o definitivas a la crisis de los combustibles fósiles a partir de organismos vivos o desechos metabólicos.
Ni que hablar del auge de la agricultura de explotación extensiva, con el bioetanol sin duda se revalorarían los campos dominicanos, las inversiones locales y principalmente foráneas encontrarían en la agricultura una inusitada rentabilidad, sobre todo en el renglón exportador, ubicando la producción agrícola como un negocio de gran proyección en la próxima década. Hay una creciente demanda global alrededor del biocombustible, de comercio garantizado en la Unión Europea y China
No obstante lo interesante del biocombustible surgen inquietudes sobre la tendencia en el aumento del precio de los alimentos derivados de productos agrícolas, la especulación creciente podría aparecer. Sendos informes elaborados por la OCDE y la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) señalan incrementos notables en la producción mundial de cereales para la elaboración de biocombustible.