#22 LA MAGIA DEL MERCADO

Aunque no se crea a rajatabla, el mercado de consumo se puede controlar, no importa que sea un mercado pequeño como el de la República Dominicana, con solo tres millones de personas que generan ingresos, mientras que las restantes son dependientes, o un mercado de consumo enorme como el de Brasil o Argentina, estos monstruos del cono sur. Sigo insistiendo que los mercados de consumo de cualquier mercancía pueden controlarse y hasta manipularse. Se dan casos interesantes aquí en el país, y me refiero de esta manera porque con la presencia de la Internet no sabemos si estamos leyendo noticias que ocurren en el país o en otro de Latinoamérica. El mercado del café aquí, por ejemplo, es impenetrable, donde solo café Santo Domingo lo controla. Y cuanto esfuerzo han hecho otras marcas por desplazarlo y siquiera sustraerle un 3% del mercado de consumo y no han podido. Se recordaran el fiasco del lanzamiento que resultó ser Café Mama Inés, un café de buena presentación y, sin exagerar, de buen sabor, que venía a refrescar la rutina del consumo diario del café en cada hogar dominicano. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos promociónales que se tradujeron en una millonada de pesos en su fase de lanzamiento, no le hizo ni cosquilla a Café Santo Domingo. Sucedió todo lo contrario, Café Santo Domingo recompuso sus presentaciones y arreció la promoción con spot más actuales, en otras palabras, la aparición de una posible competencia que pudiera afectar su liderazgo, lo que ocasionó es que se fortaleciera mucho más en el gusto de los dominicanos. Por ahí andan otras marcas locales de café que no han podido avanzar en el gusto del público, ni con los años que tienen en el mercado local. Un caso que llama la atención es la persistencia de la famosa marca mundial Nescafé que es un portento de consumo en toda Latinoamérica, pero aquí solo se ve como un café sui generis, propio de ocasiones muy aisladas. En cuanto a promoción, ¿qué han hecho?, pues nada significativo, lo que veo de ves en cuando en uno que otro supermercado son degustaciones, pero que obviamente este tipo de recurso mercadotécnico tiene sus limitaciones. Ya decían que una golondrina no hace primavera.En la rama de las telecomunicaciones si ha habido una revolución de proporciones, con la aparición arrolladora de Orange en el mercado local. Quien iba a pensar que Verizon, la antigua Codetel, iba a ser desplazada de las preferencias del público dominicano. Sin embargo tuvo que ceder una parte significativa del pastel de consumo, sobretodo con la intensa competencia que hay en la comercialización de celulares. Empresas como Tricon se han metido en la pelea reforzando sus ofertas. En este sector sí vemos una real competencia, aunque es válido decir que Verizon, por lo menos eso creo yo, sigue en el liderazgo del mercado. Algunos dirán, bueno es cosa de las preferencias, sí, es así, los entendidos le llamamos posicionamiento, pero bueno es preferencia al fin y al cabo, y déjenme decirles que las empresas que apuesten al mercado deben mantener esas preferencias, con el mismo esfuerzo con que se cultivan, porque cambian, y a veces dramáticamente en corto tiempo. Eso si tiene el mercado de consumo, no se puede confiar ciegamente en sus preferencias, ahí ellos y solo ellos deciden y son tiranos e indolentes. Así que aquel empresario, y hay muchos que piensan así, que se acuestan confiando en la venta diaria, cuando menos lo esperan despiertan con las manos vacías, y ya es tarde para reaccionar.

#21 EL RETO DEL TLC

Se dice con mucha insistencia que la puesta en vigencia de un TLC (Tratado de Libre Comercio) como el RD-CAFTA u otro sería una catástrofe para el aparato productivo nacional, ¡craso error!, y quiero explicarme porque el TLC, lejos de ser una amenaza, viene a corregir una endémica distorsión económica cuasi estructural, que el empresariado dominicano y los gobiernos de turno nunca han tomado en cuenta y no la han mirado ni con el rabillo de los ojos. Me refiero al enfoque correcto, al papel esencial de dirigir las inversiones hacia el mercado externo. Ya en la década de los sesenta del siglo pasado los países del este asiático, con economías pequeñas como la dominicana, enfocaban sus economías hacia fuera, partiendo obviamente de una matriz de producción local, pero en lo que se refiere al aspecto comercial sabían, y no se equivocaban, que las inmensas oportunidades estaban fuera de sus fronteras, que no garantizaban ningún tipo de desarrollo significativo el orientar la comercialización de sus esfuerzos empresariales hacia dentro, esto solo les planteaba un país pobre y dependiente.
El empresario local no le gusta, no apoya ningún TLC porque cree que es un instrumento de usurpación, una sustracción de los consumidores dominicanos a favor de las empresas foráneas, el mercado en otras palabras, un derecho que legítimamente les pertenece y no están en actitud de negociar ese consumo, la decisión de gasto del comprador dominicano. Mientras se piense así seremos victimas de nuestros propios prejuicios, de nuestra escasa cultura empresarial. República Dominicana está acercándose indefectiblemente a la liberalización y a la globalización. Aunque muchos otros factores también pueden influir en la producción, un buen ambiente para la inversión es definitivamente un requisito previo para el desarrollo de los recursos para la producción. Con la incursión de naciones como China al esquema de Zona Franca, países como la República Dominicana están perdiendo aceleradamente la ventaja comparativa de la mano de obra barata. Por lo tanto los avances empresariales tendrán que depender de la tecnología, la formación, y la técnica para competir con éxito. Mientras nuestra economía no se acerque al estado de madurez, tendremos serias dificultades de orientarnos al exterior. Los bloques económicos regionales están surgiendo en todo el mundo, caracterizándose por operar como una entidad única, obviamente este ambiente global nos exige interactuar al mismo nivel y con acceso a oportunidades similares, claro si desde ya corregimos nuestras distorsiones.

#20 ELUCUBRACIONES SOBRE EL EMPLEO

El debate actual que ocupa el interés de los medios locales se centra en la realidad de las estadísticas del empleo de las empresas que operan en el régimen de zonas francas. Esta discusión se valida a la luz de la débil consistencia de las estadísticas del Banco Central, responsable de la Encuesta Nacional de la Fuerza de Trabajo, el ENFT, en oposición a los datos del mercado de trabajo que ostenta el Consejo Nacional de Zonas Francas. La disparidad está en el orden de los nueve mil empleos, reducción que se explica en la deserción de empresas de ese sector a otras latitudes, probablemente Centro América, que le garanticen costos más competitivos de mano de obra, en otros términos, más empleo espurio.
Poco o nada se dice de los niveles de rentabilidad de las empresas de Zonas Francas, pues si el costo de producción juega su papel, la viabilidad de la rentabilidad debe contar además con el esquema comercial, los negocios que realizan, sin los cuales de nada serviría la movilidad del que hacen gala con paridades de cambio en su opinión desfavorables. Con este factor hay que contar al momento de evaluar la situación de las empresas de Zonas Francas y su capacidad de absorción de mano de obra local, que por cierto al momento no es la mejor preparada del país. Este último comentario tiene sus implicancias que se reflejan en la curva de experiencia acumulada de los recursos humanos, y que a la postre es lo que se cosecha y tiene trascendencia en cuanto a la calidad de la cultura empresarial dominicana.
A lo que me quiero referir es al crecimiento o no del empleo global o general del país, y aun más si el incremento de la tasa de empleo en el mercado de trabajo es concomitante con el aumento de la dinámica de la demanda agregada, estos es, el crecimiento del PIB. Digo esto porque una cosa va con la otra y obedece a la nueva dinámica de la economía, la que va adoptando, obviamente más intensa.
Existen varios conceptos de “pleno empleo”, pero me referiré al concepto intuitivo y al concepto keynesiano, que a la postre es el que muestra más vigencia. El pleno empleo para el común de la gente es un estado ideal en el que todos tenemos acceso al mercado laboral. El pleno empleo en otro ámbito conceptual es la porción de gente ocupada y que obviamente puede incorporarse a los niveles de consumo que le permiten sus salarios reales, esto es, el salario indexado por la tasa de inflación, además de otros factores extra económicos como sería el caso de las tasas impositivas aplicadas al salario por el gobierno. De ahí que el pleno empleo en nuestro país adopte características particulares que no se reflejan necesariamente en el aumento de la demanda agregada.
No obstante hay cuestionamientos obvios en nuestra economía, por ejemplo si se defiende tanto el empleo de las empresas de Zonas Francas, sería lógico pensar que un aumento de la paridad no beneficiaría en absoluto a la población, y es obvio que se reduciría el empleo debido al constreñimiento de la demanda.

#19 LA EXPERIENCIA DE TAIWAN

La ilustración es elocuente, ¿porqué elegimos Taiwán y no Estados Unidos o Japón? Taiwán es una isla de recursos naturales limitados, de 36 mil Km. cuadrados y 23 millones de habitantes, una excelente referencia para cualquier país en vías de desarrollado de Latinoamérica y particularmente del Caribe.
Taiwán inició su desarrollo a partir del reconocimiento de sus posibilidades, de sus potencialidades que obviamente no eran similares ni a Japón ni mucho menos a los Estados Unidos, una especie de aplicación del principio económico de las Ventajas Comparativas, es decir, aprovechar las ventajas y compensar las desventajas. La ventaja, la riqueza de Taiwán se fundamenta en su gente, que se caracteriza por su gran diligencia, y en la implementación de un sistema educativo universal, esto es, una educación para la globalización. ¿Y qué aporta al desarrollo y al crecimiento de un modelo económico orientado hacia fuera, una ventaja basada en los recursos humanos? Los recursos humanos excelentes, tanto para la inversión extranjera como para la inversión local, no solo producen técnicas mejores y una administración eficiente, sino también la acumulación de capital que es la parte más crítica de la inversión, y cuando esto ocurre afirmamos que ha habido un logro económico. Taiwán sí puede dar testimonio al mundo cuando los recursos humanos es la clave del éxito económico. En general Taiwán ha gozado de las siguientes condiciones: una sociedad estable y en armonía, un sistema educativo obligatorio en continuo avance, una población trabajadora y frugal, un gobierno responsable, y las correctas estrategias y medidas de desarrollo.
Una sólida base educativa ayuda inmensamente a la incorporación de nuevas ideas y a la fácil asimilación de políticas económicas. La educación obligatoria pasó de seis a nueve años, concomitantemente con la aparición de otros niveles de ciencia y tecnología, fruto del avance del desarrollo económico. Entretanto se crearon institutos tecnológicos y escuelas vocacionales para satisfacer las necesidades del gran empuje del sector industrial.
Obviamente las retrancas al desarrollo económico se enseñorean cuando el pueblo de una nación está en constante riña y lucha interna, transitando el camino de la inestabilidad política y social, y en consecuencia el país pierde su atractivo como lugar para la inversión extranjera y domestica. El resultado es la fuga de capitales hacia lugares más seguros en el extranjero en donde haya un fortalecimiento de la moral social y la conciencia cultural.