#204 ALTO ESTÁNDAR DE VIDA DEL DOMINICANO

Percibimos con preocupación que se piense y opine con suntuosidad en todos los ámbitos de la vida nacional, con muy poca o casi nada de creatividad en el gasto, construyendo sin darnos cuenta, un país de alto estándar de vida.
A menos que cambie las condiciones económicas internacionales en el corto plazo, la economía dominicana es inviable. ¿Cuál es el camino a seguir? El modelo económico viable debe sostenerse en el ahorro, en la frugalidad con tacañería y sin ruindad, la decidida inclinación a realizar los menores gastos posibles. El objetivo primario pretendería reducir en 15% del PIB la escala de la economía. En valores indexados estaríamos reconvirtiendo 74 mil millones de dólares, PIB estimado actual, a un tamaño de 63 mil millones de dólares, sin menoscabo del crecimiento. Lo que queremos significar es que el tamaño actual de la economía dominicana escapa a nuestras posibilidades, tanto a la disponibilidad de liquidez domestica como a la gubernamental.
La idiosincrasia que nos gastamos ayuda poco o casi nada. Raya en lo imposible y poco práctico que la población subsista del subsidio abierto en casi toda la jerarquía del consumo resumida en electricidad, alimentos y gas propano de cocinar. No duden que haya conexiones implícitas con el aumento en el índice de suicidio, multiplicación en accidentes de transito, agudización en la ansiedad social, desenfreno en el comercio ilegal en general, y sobre todo la arraigada proclividad a la vida fácil.
Reaccionemos a tiempo; no nos quejemos ni busquemos el culpable al cabo de cuatro años cuando lo contemplamos reflejado todos los días en el espejo de nuestro cuarto de baño.

#203 EL HOMO ECONOMICUS DOMINICANO

El principio económico tradicional define al homo economicus como un ser egoísta y racional que interactúa en el mercado, cuyo resultado distributivo pueden ser moralmente injusto para la sociedad, considerando el disímil poder adquisitivo de la población, en contraposición con los bienes públicos, cuya justificación social se basan en los principios de igualdad de oportunidades y de solidaridad interpersonal.
Los líderes empresariales del planeta comienzan a considerar como nuevos factores económicos, además del altruismo, los valores éticos, la reciprocidad y las creencias religiosas; son las denominadas nuevas condiciones económicas y competitivas de los países del mundo, las recientes variables a considerar en los comportamientos económicos.
Esta nueva actitud, lejos de considerarla un problema de conciencia, rinde pingue beneficio en los negocios. La idea consiste que el dinero no debe ser la única motivación a la hora de mantener y progresar en un negocio, ya que realmente existen motivaciones no económicas, principalmente la obtención de reconocimiento, respeto y éxito. El único hecho de ganar dinero, es decir el predominio de los intereses personales, equivale a una situación de vulnerabilidad, convirtiendo al mercado en un lugar caótico e irracional.
Es notable el entorno de dificultades que observamos a diario en las calles de Santo Domingo, particularmente las que resultan de la indigencia y la delincuencia, en contraste con los grandes edificios comerciales y costosos vehículos; propio de la mentalidad predominante del actual empresariado. ¿Debe ser así el sistema prevaleciente de la composición económica de la Nación? Para suerte de todos, el mundo va cambiando vertiginosamente.
Para información adicional pueden consultar las investigaciones del economista Colin Camerer del California Institute of technology, estudioso de las bases sicológicas y las capacidades humanas para la toma de decisiones. http://www.hss.caltech.edu/~camerer/camerer.html

#202 LA RIQUEZA DE LOS POBRES

Algunos países desvirtúan ostensiblemente la indeseada atadura fatalista del subdesarrollo, obteniendo ventajas comparativas considerables.
La ventaja más llamativa: los costos bajos; ¿cuál más? Hay muchas más, veamos. La inserción en una economía no regulada, distinta a la “desregulada”; ¿la diferencia? Esta mudó el desmonte de restricciones, mientras en aquella predomina la limitación relativa negociada, que se traduce en un esquema de flexibilidad para los nuevos capitales a invertir; tierra virgen para los inversionistas que no gustan de condiciones en demasía. Otra, el reducido grado de competencia frente a la perspectiva de un voraz incremento del consumo; el escenario excelente de comercialización. ¿Resta algo? La oportunidad de disponer de ingresos; me refiero al empleo como sustentación obvia de la actividad económica, con crecimiento y sin artificios.
El siglo XXI desvela el despeñamiento de prejuicios económicos; la máxima “el subdesarrollo va de la mano de la pobreza”, es hoy un imperdonable anacronismo.
¿Cuál es la riqueza con que cuentan los pobres? De las ideas que hoy emergen, la riqueza de los pobres reside en la capacidad potencial de empleo-consumo. ¿Qué significado tiene el desarrollo para los países subdesarrollados? El término distintivo es “Inversión”, y va de la mano de la prosperidad, consecuencia del crecimiento que conlleva el resultado de las inversiones.
Los países en estado de subdesarrollo que compiten por inversiones se sitúan en el Asia meridional y oriental, parte del África, Centroamérica y gran parte de la región insular de las Antillas de la cual forma parte la Republica Dominicana.

#201 MERCADO CENTROAMERICANO, ¿COMPLICADO?

En principio creemos que el mercado de los Estados Unidos es una imagen virtual, un espejismo para el empresario local y los demás miembros del TLC, RD-CAFTA.
Estados Unidos basa su economía en la industria, aunque no es óbice afirmar que han llegado a un nivel notable de autoabastecimiento de bienes primarios a través del desarrollo de un modelo agropecuario intensivo con enorme apoyo tecnológico. ¿Es realmente Estado Unidos un mercado de consumo potencial para los países centroamericanos y caribeños como la República Dominicana? Tomemos el caso local. El PIB per capital de USA está cerca de los cincuenta mil dólares, más de cinco veces el PIB per capita de la RD. ¿Qué podemos ofrecer al descomunal mercado de USA? En estos momentos, nada significativo.
Con tanto dinero en sus manos, el consumidor americano gusta de mercancías de alto valor agregado; y no crea que nos refiramos a mercancías caras.
Otra información, los más de trecientos millones de habitantes que componen la población norteamericana. La economía de escala abre las puertas de USA a las mercancías industrializadas de bajo precio. Es posible que el mercado latino instalado en USA pudiera variar el tétrico panorama del comercio internacional para RD y sus socios centroamericanos, existen las condiciones, pero hay que superar algunos escollos de fondo, me refiero a la nueva configuración que tendrían las mercancías locales para ingresar a territorio americano. Citamos también el cambio de cultura empresarial que redundaría en replanteamientos sustanciales de las estructuras organizacionales locales y sus correspondientes estrategias operacionales. En otras palabras, hay que cambiar todo. ¿Complicado? Pongamos nuestra atención a los otros mercados del RD-CAFTA.