#108 ECONOMIA DEL CAOS

En economía si el caos guarda equilibrio se extraen entonces ventajas que se traducen en beneficios. Nos referimos a lo impredecible, una de las principales características de la economía por causa del factor social, el aspecto humano. La confusión ocurre cuando evaluamos los componentes económicos con un criterio ético, definitivamente infuncional, entonces nos animamos a hacer predicciones con escasas probabilidades reales. Luego pasa el tiempo y las predicciones resultan en frustración. El caos en actividad es un sistema, no es como se cree, un organismo anómalo. Por ejemplo el caso del cuasifiscal. De este evento económico muchos han tejido el hundimiento de la economía dominicana. En cambio la medida ha resultado hasta ahora acertada. Se esperaba una ola de eventos que sumiera al país en una crisis de proporciones. Sin embargo no ha sido así. Otro, la mezcla para muchos explosiva, del crecimiento económico con una política agresiva de recaudaciones. Muchos apostaban a la lentitud y en consecuencia a la fragilidad del desenvolvimiento económico, sin embargo los resultados han sido sorprendentes para los ingresos del gobierno sin menoscabo en la dinámica de los agentes productivos. Con el manejo de la tasa de cambio la crítica concluyó en su momento lo perjudicial que era para la producción local. Empero el componente sicológico de la prima del dólar ha tenido mayor peso en la actividad económica que la rentabilidad de las zonas francas y el turismo.
De los subsidios, política clientelistas a todas luces, se espera que se reoriente. Con la caridad, que está más ligada a quienes la ejercen que a quienes se benefician de ella, no podemos imbricar políticas económicas efectivas. Miles de millones de dólares se destinan a titulo de la caridad y lógicamente es un negocio de proporciones. El drama de la subsistencia está íntimamente relacionado al desarrollo humano y no, como muchos creen, al flagelo de la dependencia. De ahí derivan los avances propios de la naturaleza humana en libertad. Es dable observar que el 30% de la población está en la situación de indigencia, requieren del auxilio del presupuestario y para gubernamental, me refiero a las ONG y a organismos internacionales como la FAO. Lo que llamamos de la atención del público parte de la idea de que la pobreza no es un status social in situ ni los auxilios que le llevan un modus vivendi. La distorsión de esta consonancia reviste de mediocridad las asistencias, porque no están diseñadas como medidas de solución, sino paliativos. Como se observa, la pobreza pasa a ser parte de un proceso y no de un estadio estanco.

#107 ANTICOMERCIO

Parecería que el comercio, particularmente el empresario, no quisiera ejercer su función natural, esto es hacer negocios, producir rentabilidad con la producción y venta de alimentos, los llamados alimentos básicos; ¿esto es así? Lo que vemos nosotros es una oportunidad concreta de rentabilidad en estos rubros. Los que están en el negocio del arroz afirman que el comercio de esta especie es un cheque en blanco: usted como empresario le pone el monto que considere, y no cabe duda, los alimentos como el petróleo están en una demanda exponencial, sin que algún precio pueda amortiguar su alocado crecimiento.
El empresariado dominicano qué opina respecto a la producción de alimentos en dónde, sin temor a equivocarnos, hay una ostensible oportunidad de generar rentabilidad. El empresario dominicano en estos momentos está preocupado por el gasto público y no por la producción, base del comercio. Esto no está mal, pero también debe hacerse sentir en el papel del empresario en la crisis alimentaria, o en el tema del aprovechamiento del TLC, donde su participación proactiva es de carácter urgente.
Hay una situación extrema que hoy cobra vigencia, ventilada a finales del siglo XVIII por el economista británico Thomas Robert Malthus en su obra “Ensayo sobre el principio de la población”, de donde se deriva la corriente ideológica del maltusianismo que propone la restricción voluntaria de la procreación para remediar la desproporción prevista para el futuro, entre la población y los alimentos. No pocos entendidos, entre ellos entidades internacionales como la FAO y otras han afirmado que hay suficiente producción de alimentos en el mundo para la demanda existente. Cuando el padre de la Demografía presentaba al mundo su propuesta, año 1800, había mil millones de habitantes en el mundo. Hoy, en el año 2008, la población del planeta cuenta con seis mil quinientos millones de habitantes, refrendando el principio de que la población humana crece en progresión geométrica, mientras que la producción de alimentos crece en progresión aritmética.
En el trasiego de alimentos existe implícita una simbiosis de ética y comercio, en donde la demanda tiene la libertad comercial de asignarse como mejor le parezca. En esta cruda realidad la globalización es una quimera, impráctica, demostrando que la distribución de la oferta alimenticia de bienes de subsistencia es completamente asimétrica. De ahí la importancia de que esos rubros no se globalicen, que estén orientados hacia adentro.

#106 INGREDIENTES AXIALES

Este concepto tiene vinculación muy estrecha con la observación de la gente cuando de alguno se refiere con no poca razón, “vamos, en concreto, no te vayas por las ramas”. Muchos que abordan aspectos económicos se manejan bien en el enramado de la economía, ofreciendo equivocadamente soluciones endebles a problemas cuyo atributo esencial es el arraigo, en clara obviedad al carácter sustantivo de determinados componentes económicos. Nos referimos a los ingredientes axiales de la economía, a aquellos elementos que componen el eje y cuya función esencial es de servir de sostén al resto del organismo económico.
Cuando nos referimos a la axialidad de la economía lo que inmediatamente surge sin mucho esfuerzo es la estructura de precios, ¿por qué? El sentido de la ciencia económica se encuentra en este ingrediente axial. Si queremos saber el estado de salud de un país, revisemos la configuración de los precios que rige su economía. ¿Cuál es el estado axial de los precios en República Dominicana?, ¿reflejan la sustantividad de la oferta y la demanda de mercancías en circulación? Si la respuesta es no, ¿Qué nivel de aproximación a la realidad reflejan esa estructura de precios? Los precios no requieren de protección especial, pues la economía dispone de las enzimas especializadas para conservarlos y si es necesario socorrerlos. Un gradiente elevado de alejamiento de este ingrediente axial dibuja con gran dramatismo la figura de los precios ficticios, es decir el predominio de la disonancia del consumo y por ende la aparición de los desequilibrios sociales y económicos. Si en nuestro caso no se han manifestado aun, espérelos porque subyacen en la inestabilidad manifiesta de los precios en situación de desequilibrio.
Los precios están estrechamente vinculados a la sicología de la gente, sobre todo a la tragedia de la subsistencia del homo economicus, del “idiota moral” del escritor catalán Ramón Alcoberro, en clara alusión de las supuestas decisiones racionales de una sociedad adulta, aquella de elecciones reflexivas y calculadas, maximizador de sus opciones, racional en sus decisiones y egoísta en su comportamiento.
La estabilidad macroeconómica gira invariablemente alrededor del ingrediente axial de los precios, me refiero también al crecimiento, particularmente al violento disparo del PIB y el nivel del empleo de la República Dominicana, estos últimos convertidos en objetivos políticos.

#105 BUSCARLE LA VUELTA

No cabe duda, estamos en un punto bajo –crítico- de inflexión en la economía mundial y por ende en las economías domesticas, situación esta en que los problemas se profundizan o en el mejor de los casos derivan en oportunidades de progreso. Este, y no otro, es el momento más oportuno de “reinventar la rueda”, de buscar soluciones al problema actual de producción de la República Dominicana. La situación de crisis económica en cuestión que involucra a todos, ya ha sido enfrentada y superada en otras épocas por distintos pueblos, mostrando ahínco y esfuerzo resuelto como ingredientes de cambio.
El gobierno ha entendido muy bien el problema económico y están respondiendo con lo que disponen, recursos del presupuesto público. Un aforismo harto conocido apuntala que “un fenómeno en si mismo no es malo…” Hoy en día los subsidios juegan un papel sustancial en la economía hogareña del 80% de los dominicanos pobres. Esto es innegable e inclusive la Iglesia se ha manifestado públicamente en apoyo a los subsidios. Empero todos los actores económicos y sociales debemos reconocer que la solución de la ayuda económica que aportan los subsidios es de carácter temporal, si se quiere ser más preciso, una medida estrictamente coyuntural.
La economía local requiere de mayor inversión privada para la mejora e innovación de la infraestructura productiva. La finalidad es abaratar los costos de producción de mercancías, no sólo las del campo sino las que ostentan mayor valor agregado, sea artesanal, manufacturero o industrial. La apreciación incluye de manera particular el sector Servicios, la llamada industria de la distribución, reorientándola hacia una operacionalidad más práctica y menos ostentosa. Este enfoque empresarial que proponemos sería de carácter colectivo o social, reduciendo drásticamente el enfoque de mercado, sin que por ello merme el principio rentista de toda actividad comercial.
Hay la opinión generalizada que la crisis económica global reducida a una crisis alimentaria, se encuentra a nivel de un nerviosismo social, que el problema no ha llegado a más. Se observan factores en acelerado cambio, que van tomando cuerpo de crisis en el corto plazo. Se atribuye no sin razón, la absorción de ingentes extensiones de tierra cultivable destinadas a la producción de biocombustible y no de alimentos como solía ocurrir. Otro factor no menos importante es el especulativo, fruto de la lucha por el poder. Así vemos que del petróleo el escenario ha cambiado a los alimentos.