#209 ECONOMÍA MODÉLICA INSULAR

Quisiéramos saber en qué país del mundo opera un modelo económico como el siguiente; anotemos:
Rebaja sustancial de impuestos,
Reducción de los precios de combustibles,
Aumento de la producción,
Aumento de las importaciones,
Reducción de la prima del dólar,
Aumento de salarios,
Reducción del costo de transporte,
Abaratamiento del costo de la vida,
Aumento de la oferta de empleo,
Reducción de la deuda externa,
Reducción sustancial de la factura eléctrica, y otros por el estilo.
Todo esto se nos presenta materialmente opuesto a la realidad; un estado social de ensueño. El modelo en cuestión, ¿es práctico? ¿Hasta qué punto es viable el esquema modélico planteado?
Todo es posible. Observemos por ejemplo la reducción del costo de la vida. Particularmente nos referimos al costo de la canasta de consumo familiar; ¿realmente puede ir a la baja en nuestro país? Sería infeliz de nuestra parte admitir que frente a un consumo intensivo, el comercio local no se vea tentado a nivelar con alzas los precios de las mercancías y las expectativas de gastos de la población.
En innúmeras ocasiones los actores económicos y políticos se alejan subrepticiamente de la realidad circundante para optar por el discurso normativo; allí donde conviven los altos valores morales con las bajas pasiones, las realizaciones con las frustraciones, lo bello con lo feo, el lugar en donde cobra existencia las antípodas de la “Divina Comedia”, aquel escrito universal de Dante Alighieri.

#208 PSEUDOPROMOCIONES

Vivimos un eterno festival de pseudopromociones. Los negocios manipulan los precios de las mercancías presentándolas con cuantiosas rebajas, es la manera más efectiva de atraer al consumidor dominicano, sensible a los argumentos de rebaja de precios, les atrae de forma irresistible la compra de mercancías por debajo de su valor, redimiéndose con el descuento, del complejo de culpa de llevar una vida por encima de sus expectativas económicas.
La reacción a la promoción con descuento en precios es inmediata, se venden los productos a borbotones, se aduce de forma equivocada que es la magia del marketing, y digo esto porque el marketing no es una herramienta de engaño, y quienes piensan lo contrario no conocen este valioso recurso, útil para manejar de manera más efectiva la función comercial de la empresa.
Donde se encuentre el dominicano, se ubica inmediatamente en establecimientos comerciales de baratillos y promociones, los populares descuentos de temporada. El sector empresarial ha ido mejorando este esquema comercial, así se puede encontrar mercancías de marca a mitad de precio, que en algunos casos obedece a una oferta real, pero en muchos de estos casos la promoción encubre defectos de mercancías, falsificaciones o productos vencidos. Todo este festival de promociones obedece a diversas estrategias de ventas diseñadas para un mercado que compra descuentos y rebajas, y no precisamente mercancías. Inclusive hay un convencimiento tácito, y no menos evidente, que para vender hay que alterar los precios nominales, y lógicamente esta forma de actuar da pie a que aparezcan algunos avivatos que venden las mercancías a su justo precio como precio de descuento, entendiendo así que funciona ese modo seudo comercial.
Lo cierto es que tenemos referencias muy definidas de mercancías caras en nuestra idiosincrasia de consumo, en contraste con las posibilidades reales de compra, ¿a qué se debe esta aparente incoherencia en nuestro patrón de consumo? Es un hecho digno de estudio que no es común en otros mercados de consumo.

#207 EXPRESIÓN ESTADISTICA DEL PAÍS

La velocidad actual en que va el mundo y el entorno inmediato resultan tan vertiginosos que trastorna el sentido del equilibrio, cuando no, la pérdida de orientación, la falta de ecuanimidad, mesura y sensatez de nuestras opiniones y juicios.
La población dominicana se estima en diez millones de habitantes, sin embargo hace 50 años era poco más de dos millones, quintuplicándose en este lapso de tiempo. Hace treinta años el país producía dos mil quinientos millones de pesos -valores reales-, con la agropecuaria y la manufactura los sectores protagónicos, en contraste con los ocho mil millones del periodo actual con base en los sectores de telecomunicaciones y servicios, de un crecimiento conjunto nada despreciable del 30%, a pesar del 18% de analfabetismo.
La participación de las Zonas Francas y Turismo apenas llegan al 10% del PIB, cuyo significado sólo se concentra en el impacto de estos sectores en el empleo de ingente masa pobre de la población. El consumo que moviliza recursos en otros sectores económicos y los ingresos fiscales, sobretodo del sector turístico equivale al 1% del PIB.
En diez años a la fecha las importaciones han crecido un 40%, pasando de cuatro mil a siete mil millones de dólares. Mientras que las exportaciones sólo han crecido el 15%.
Se afirma que somos un país pequeño de 48 mil kilómetros cuadrados, para la cantidad de medios de comunicación. Las estadísticas son elocuentes, 220 emisoras de radio, 17 canales de televisión y nueve periódicos de publicación diaria. A esto se suma la Internet, de gran aceptación en el país. Para el 1999 teníamos 20 internautas por cada mil dominicanos, con penetración del 0.2%, el doble de la penetración en Latinoamérica. Empero los gastos on-line aún no son significativos a pesar del millón o más de tarjetas de crédito que circulan en nuestro país.

#206 PRURITO CHAUVINISTA

¿Comparar la China con República Dominicana? Me parece algo estrambótico, antojadizo, fuera de contexto. Pienso que ocurre esta comparación porque acostumbramos a mirarnos en el espejo de los Estados Unidos.
La China, particularmente la economía china, ¿resalta solamente por su tamaño? Cada país tiene ventajas que no nacen de la comparación caprichosa; cabria preguntarse, ¿en qué contexto competiría República Dominicana con China? Yo apelaría al potencial geopolítico de las zonas geográficas, para luego caer en los aspectos económicos envueltos en donde algo le tocará a la República Dominicana. ¿Por qué partir de este juicio? Cabe citar algunas informaciones de China: más de mil millones de habitantes -desproporción inconcebible para la mentalidad isleña-, dimensión territorial equivalente al tamaño de un continente e ingentes recursos naturales.
China piensa en grande necesariamente y cuando lo hace aborda dimensiones globales. Cuando consideramos que China podría convertirse en el corto plazo en el líder mundial del comercio internacional, lo hacemos reconociendo su enorme capacidad exportadora, sin obviar la gran absorción de bienes y servicios importados que conlleva el promedio de 8% anual en la actividad económica. ¿Qué ventaja comparativa tiene China frente al resto del mundo? La capacidad de producir a bajo costo. El contraste de ser considerado un país subdesarrollado obliga a verlo de una forma distinta, con una estructura económica en donde predomina la industria por sobre la agricultura, abundando en el crecimiento espectacular de los servicios.

#205 VALOR AGREGADO DEL MALHADADO DOMINICANO

El malhadado dominicano –pobre, mísero, sin los suficientes medios para subsistir- es numeroso, no me atrevo a dar una cifra, puede ser el 80% de la población que ocupa el territorio dominicano, incluyendo la horda de inmigrantes haitianos que pululan por nuestras calles en oficios diversos, desde mendigos, pasando por obreros de la construcción la mayoría, ora personal de limpieza de condominios, sin contar los que se ubican en bateyes y campos de cultivos en la zona rural del país.
La pregunta que surge de inmediato es: ¿cuál será el valor agregado de la población malhadada dominicana? Caemos en la cuenta que el Valor Agregado del malhadado dominicano es relativamente ínfimo. Esto es sencillo de explicar, nuestra economía no se orienta a los pobres del país, éstos caen en el status de dependientes, de gente marginada y no integrada a la sociedad. ¿Un cargo de conciencia?, ¿una carga socioeconómica?, no está muy lejos de eso. Digamos que la dependencia es una forma de pobreza estructurada que reditúa buenos dividendos. ¿Cómo la dependencia resulta ser un buen negocio? Los capitales y empresarios espurios de cualquier origen requieren de ejércitos de dependientes para sostener su riqueza y no compartirla, porque son cheles lo que pagan.
De un tiempo para acá los gobiernos han insistido en políticas económicas de desarrollo con impacto social, asumiendo los logros dentro de este contexto. Se afirma que si no es así, no hay nada bueno que destacar en una economía por más que crezca. Los sectores con amplia generación de empleo son los que se identifican con mayor Valor Agregado.