#157 LA PREOCUPACIÓN DE LOS EMPRESARIOS

El mercado de consumo guarda aquí mayor congruencia que la oferta, esa oferta arropada por el grupo de empresarios de diversa índole que opera el comercio dominicano. He escuchado más de una vez que la incursión de la oferta foránea manifiesta un éxito tremendo en Santo Domingo…, hasta que sufre el contagio. Lo curioso –esa curiosidad intrigante- es saber cómo piensa el empresario local cuando manipula medalaganariamente el precio de los artículos de consumo, qué piensa de la gente cuando se reviste de consumidor. Hay varios supuestos. El que estoy por creer es aquel en que el consumidor existe para que lo engañen, pero que a la postre el engañado es el empresario. Ahí está la feria del libro que debería ser una fiesta de promoción, donde con seguridad cada visitante se llevaría más de una obra. Sin embargo, la preocupación que los empresarios aducen es que las ventas han caído en sesenta pesos de cada cien que vendieron en la feria pasada, rescatando apenas cuarenta pesos. ¿Qué ocurrió ahí? Lo cierto es que la feria viene operando como tal, sino fuera así no habría la masificación de público que se ha venido registrando. La gente –el mercado- acude sin menosprecio a la feria del libro, si se quiere ser más preciso, visita el evento estacional de mayor trascendencia cultural del país, integrándose entusiasta a la actividad ferial hasta que se topa con los precios, a todas luces desproporcionados, fuera de feria.
La feria es un instrumento colectivo de carácter promocional cuyo efecto en ventas, si se ha actuado correctamente, se logra en la venta de rutina. Lo que busca el feriante –expositor- a través de la mercancía que lleva al evento es la colocación en todos los que ferian sin excepción, independientemente del costo que a la postre se convierte en gastos de promoción.

#156 ECONOMÍA ENDEBLE

¿Qué calidad tiene el empleo basado en la importación con respecto al empleo estructurado en la exportación? No resiste discusión ni análisis. La calidad de vida del empleo que deviene del aparato productivo exportador aplica el adjetivo de superbo, derivando en un PIB consistente a toda prueba.
¿Qué ocurre con el tipo de empleo en la República Dominicana? Es distorsionante. En su gran mayoría la gente trabaja en actividades que no le agregan valor a la economía. Así la economía se torna endeble. Observamos por ejemplo cómo el comercio de bienes usados, de origen importados, provoca una crisis innecesaria. La gente que opera en el comercio improductivo es mucha.
La crisis económica actual de tipo recesiva puede ser oportuna si la aprovechamos para el relanzamiento del aparato productivo dominicano. En lo inmediato cabe redimensionar el escenario del comercio local. Es un error de proporciones concebir que sólo estamos habilitados a comercializar en los cuarenta y ocho mil kilómetros cuadrados, y transar con diez millones de habitantes que ocupa dicha extensión geográfica, que se transforma, como lo hemos venido diciendo en reiteradas oportunidades, en tres millones de consumidores y siete millones de dependientes. Es urgente evaluar las necesidades de consumo de la diáspora dominicana en donde se encuentre, poco importa lo alejado que resida. En el mismo orden los requerimientos potenciales de los mercados del entorno, no sólo de Haití. Ahí tenemos el Caribe franco-anglófono y centro América, mercados que multiplicarían nuestro pleno empleo a volúmenes insospechados. Requerimos inversión y una estructura financiera orientada al crédito productivo en función de los mercados citados, esto es, una banca de divisas.

#155 SPAM EN LA ECONOMÍA DOMINICANA

El spam es información indeseable, su presencia se hizo popular en la internet, se le conoce como el “correo basura”. Siete de cada diez personas detesta el spam. Ocurre que esta forma ha incursionado en el quehacer social, así aparece el “spam económico”. Este se caracteriza por esconder una opinión interesada detrás de una opinión económica. Se ha vuelto muy popular en la República Dominicana, raya en lo subliminal. Los recibimos por la prensa escrita, radio y tv, se ha vuelto una de las tantas formas de desahogar el descontento del momento. Casi siempre aparece cargado de información estadística que se entiende con una pasmosa facilidad, a pesar de que los receptores, en este caso el público, está consciente de su falta de formación en economía académica, empero el sueño no deja de tener su encanto. El spam no sirve sino sensibiliza a un determinado segmento de la opinión pública. Como dato curioso, la vía interactiva popularizada en esta época en los medios de comunicación, es el mecanismo de control para medir el impacto del spam económico.
El que hace ejercicio del spam económico es un mercenario de la economía y puede llegar al extremo de convertirse en un hacker –experto- económico. Confeccionarlo no es tan fácil como se percibe. Detrás de todo esto -la parte que no se ve del iceberg- hay un trabajo intenso de un grupo de economistas de una solida formación académica y una práctica en los medios de comunicación. Casi siempre se manipula la realidad social a favor de intereses particulares, nunca, porque no renta, a favor de las grandes mayorías. El histrionismo que envuelve el spam en quienes los practican, equivale al hábito monacal de la búsqueda de la justicia e igualdad para todos.

#154 FASCISMO EN EL CONSUMO

A cuenta de la crisis actual de la economía, la República Dominicana se expone a adoptar políticas de mercado divorciadas de la coyuntura comercial predominante en el planeta. “Consuma lo que el país produce”; otra cita, “el producto nacional para el mercado nacional”. Ajeno a la realidad es el comercio excluyente cuando la prudencia recomienda que la mercancía nativa pase por la valoración internacional en los llamados intermercados.
Otras naciones, en este caso Venezuela opta por la estatización del tinglado productivo para enfrentar un torrencial proceso inflacionario de impredecibles consecuencias. A la revolución chavista le ha resultado infructuosa toda medida tendente a enfrentarla, alejándose peligrosamente de los principios esenciales de mercado que operan en una economía. El recurso de la estatización que busca el efecto de la regulación de la oferta no ha podido detener el crecimiento desordenado de los precios.
Sin embargo no todo es malo. Es necesario que la población y los empresarios vivan la experiencia recesiva. Es la manera de vacunarse en un medio económico adverso. Aunque parezca cruel, es la vía expedita que transita toda curva de experiencia, y la República Dominicana no es ajena a esta realidad.
A pesar de los comentarios en cuestión persiste la ansiedad en la población que deriva en miserias. La gente frente a las dificultades aspira a ser rica, darían lo que tuvieran por disponer de enormes sumas de dinero, quizá estarían dispuestas a regalar algunos años de su vida. Eso no importaría si para ello accedemos al mundo de la opulencia. No olvidemos que todo gira alrededor del mercado, sobre todo la aspiración desmedida del consumo.

#153 POLÍTICA ECONÓMICA DE MERCADO

Lo sano para la economía norteamericana al decir del presidente Obama, es recuperar la actividad exportadora ligada indisolublemente a la situación del empleo y por ende a la reactivación del PIB. Es obvio que la estructura, el diseño de los tratados de libre comercio favorecen de manera ostensible a las economías exportadoras, de hecho fueron inspiradas para el aprovechamiento de los mercados externos. Mientras tanto, qué está haciendo la República Dominicana para dar respuesta a los problemas inmediatos de la economía, esto es, el consumo, empleo y producción. El error histórico consiste en explicar el problema económico dominicano como de carácter estrictamente financiero o en su defecto, monetario. Craso error. El enfoque correcto se centra en la producción, ¿por qué? Para importar, esto es comprar, no hay que disponer de ninguna estructura económica particular, eso es genérico a cualquier economía. Para disponer de crédito internacional tampoco se requiere de requisitos relevantes. De hecho, instituciones como el BID o el Banco Mundial, ni que hablar del FMI, están predeterminadas para asistir a economías improductivas, aquellas que sólo disponen de un aparato productivo para el mercado local.
El vicio fiscalista nos arropa, sobre todo cuando sienta sus bases en el consumo. Si el consumo se deprime, luego habrá serios inconvenientes de orden político y social. El presidente Obama afirma que el mercado es el mecanismo idóneo para generar prosperidad. Se refiere a la prosperidad del productor en primer lugar, del consumidor en segundo lugar, y del Estado en tercer lugar. Este último dependerá menos de compromisos externos al recibir ingresos fiscales sustentados en el mercado y no en el consumo.