Los hay de forma directa, la más conocida, se utiliza con productos primarios, bienes agropecuarios, esa es la experiencia común. Aún así, no es el único modelo de exportación viable; los hay, y raya en la creatividad propia del empresario.
Punto importante en el escenario comercial de exportación, corresponde al pleno conocimiento de la estructura del mercado donde se dirigen los bienes exportables. Este conocimiento –hago la salvedad- no es de carácter virtual sino físico; no es de carácter estadístico, es un conocimiento vivencial, el encuentro real entre el empresario-productor y el consumidor y su contexto, sumirse en el ambiente e idiosincrasia del consumidor de bienes importados. Esto no es, lógicamente, nada nuevo; ni piensen que estamos descubriendo la curvatura del huevo o la dureza de la piedra. Empero, es válido apuntalarlo, en medio de la andanada de información global en que vivimos sometidos a través de la web.
Punto importante en el escenario comercial de exportación, corresponde al pleno conocimiento de la estructura del mercado donde se dirigen los bienes exportables. Este conocimiento –hago la salvedad- no es de carácter virtual sino físico; no es de carácter estadístico, es un conocimiento vivencial, el encuentro real entre el empresario-productor y el consumidor y su contexto, sumirse en el ambiente e idiosincrasia del consumidor de bienes importados. Esto no es, lógicamente, nada nuevo; ni piensen que estamos descubriendo la curvatura del huevo o la dureza de la piedra. Empero, es válido apuntalarlo, en medio de la andanada de información global en que vivimos sometidos a través de la web.
Al evaluar la ubicación geográfica, la República Dominicana tiene ventajas con respecto al resto de países. La capacidad –si se quiere ser más técnicos- el margen de movimiento hacia otros puntos del globo terráqueo, la ostensible ventaja de la insularidad.
En tal sentido –me refiero a la exportación directa- el rango de bienes de consumo es enorme. Permite ciertos niveles de inserción de valor agregado de carácter manufacturado, sin llegar a la absorción de tecnologías avanzadas.
No debemos perder de vista el norte de la exportación, la necesidad de divisas que requiere la economía dominicana, como todo país civilizado del mundo.
En tal sentido –me refiero a la exportación directa- el rango de bienes de consumo es enorme. Permite ciertos niveles de inserción de valor agregado de carácter manufacturado, sin llegar a la absorción de tecnologías avanzadas.
No debemos perder de vista el norte de la exportación, la necesidad de divisas que requiere la economía dominicana, como todo país civilizado del mundo.
De momento se podría estar evaluando la sustitución –vía la exportación- de unos doce mil millones de dólares, equivalentes a la suma de la deuda externa, remesas, y bonos soberanos emitidos a la fecha.