#272 DESPLOME DE LA DEMANDA EXTRANJERA

El empleo, fenómeno de mercado, al configurar las múltiples esferas de subsistencia que operan en los grupos sociales, ostenta categoría económica porque impacta en el devenir de los pueblos. ¿Cuándo se ligan el crecimiento económico y el empleo? Con la expansión de los mercados, objetivo real de la actividad productiva. ¿La demanda interna garantiza el desarrollo de los mercados? Es limitativo, nos referimos al lento crecimiento de la población dominicana, 1.64% anual, y en general del movimiento mundial de la espiral demográfica. Si sólo contamos con los consumidores dominicanos para el esbozo de un programa de crecimiento sostenido, ralentizamos ostensiblemente la creación de empleos, y en consecuencia se agudiza la crisis social en todas sus manifestaciones.
Hoy cobra sentido y vigencia el aforismo de que “la fiebre no está en la sábana”, así se explica el por qué de la incidencia del dinero plástico como síntoma del sobre financiamiento del gasto del dominicano común, en vez de la inversión a la microempresa; o la distracción anodina que representa los móviles en la isla, ambos eventos como soporte básico de la dinámica económica dominicana.
Pese al desplome vigente de la demanda foránea, pasa inadvertida la crisis, seguimos priorizando la estabilidad económica con endeudamiento externo, burbuja en crecimiento acelerado, fino velamen con vocación a explosionar por el lugar y el momento menos esperado. ¿Serán los síntomas de los nuevos aires políticos que están por llegar? Aún no lo sabemos.