#09 EL TRAJE DE LA REPUBLICA DOMINICANA

La velocidad actual en que va el mundo y el entorno inmediato resultan tan vertiginosos que fácilmente somos objeto de trastorno en el sentido del equilibrio, cuando no, la pérdida de orientación y sin darnos cuenta la manifiesta falta de ecuanimidad, mesura y sensatez de nuestras opiniones y juicios. Probablemente todos sabemos que la población dominicana actual se estima en diez millones de habitantes, sin embargo hace 50 años era un poco más de dos millones, quintuplicándose en este lapso de tiempo. Hace treinta años el país producía dos mil quinientos millones de pesos-valores reales-, teniendo la agropecuaria y la manufactura los sectores protagónicos, en contraste con los ocho mil millones del periodo actual con base de los sectores de telecomunicaciones y la manufactura, de un crecimiento conjunto nada despreciable de un 30%, a pesar del 18% de analfabetismo; definitivamente es otro país. La participación de las Zonas Francas y Turismo apenas llegan al 10% del PIB, su significado más que todo se concentra en el impacto de estos sectores en el empleo de ingente masa pobre de la población, el consumo que moviliza recursos en otros sectores económicos y los ingresos fiscales, sobretodo del sector turístico equivalentes al 1% del PIB. En cosa de diez años a la fecha las importaciones han crecido un 40%, pasando de cuatro mil a siete mil millones de dólares. Mientras que las exportaciones solo han crecido un 15%, pasando de cinco mil a seis mil millones de dólares, presentando un déficit estimado de mil millones de dólares. Siempre se ha dicho que somos un país pequeño, 48 mil kilómetros cuadrados, para la cantidad de medios de comunicación operando. Las estadísticas de 1997 son elocuentes, 220 emisoras de radio, 17 canales de televisión y nueve periódicos de publicación diaria. A esto se suma la Internet, sin temor a equivocarnos, el fenómeno de comunicación más impactante de las últimas décadas, de gran aceptación en el país; las estadísticas no me dejan mentir. Para el 1999 teníamos 20 internautas por cada mil dominicanos, con una penetración del 0.2%, el doble de la penetración en Latinoamérica. Empero los gastos on-line aún no son significativos a pesar del millón o más de tarjetas de crédito que circulan en nuestro país. Lejos de cambiar, con sus errores y aciertos, el traje de la República Dominicana ira ajustándose con el pasar de los tiempos; las lecciones irán asimilándose, la expresión estadística del país, formada en el curso de los años nos lo confirma.