Recientemente el Banco Central dio a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Trabajo ENFT/abril-2006, medición que se realiza dos veces al año. Aunque las informaciones del documento tienen una vejez de noventa días, y solo observa el movimiento laboral de seis meses del año, Octubre 2005–Abril 2006, la consideramos de relativa importancia por los aspectos vinculados a pesar de no ser tan evidentes, me refiero a la microempresa y la educación local. Sin embargo, la población querría saber para qué sirve esta encuesta, además de explicar de otra manera el crecimiento extraordinario del PIB dominicano.
La ENFT mide la Población Ocupada de los sectores productivos del país, esto es, agropecuaria, manufactura y servicios destacando algunas ramas de actividad, particularmente la contratación de mano de obra de zonas francas y turismo. Actualmente la Población Ocupada se estima en 40% de la población total del país, ocho millones y medio de habitantes, mientras que los dominicanos favorecidos con empleo en los últimos seis meses a la fecha rondan el 3% de la Población Ocupada actual, y resulta interesante y hasta curioso, además refleja un matiz favorable en la recomposición del espectro laboral del país, que los nuevos ocupados provenientes en su gran mayoría de las empresas de zonas francas rehiladas frente a la expectativa de beneficios deprimidos, pasaran a engrosar las filas de la mano de obra informal que nutre la economía informal o la llamada economía paralela, y en algunos países europeos la identifican como economía subterránea, el economista peruano Hernando de Soto la bautizó con el nombre de El Otro Sendero.
La dinámica de los factores de producción que impactan en los sectores productivos y se traduce en una variación del PIB configuran un cuadro lógico en la situación del empleo actual en República Dominicana. El argumento es sencillo, si crecen los factores de producción, por tanto crece el PIB, fiel reflejo de los movimientos favorables de los sectores económicos. El año 2005 el PIB dominicano creció un 9.3%, para asombro del mundo y de las entidades internacionales como el FMI y el Banco Mundial, y para lo que va de año 2006 se espera un crecimiento sostenido del mismo rango, en consecuencia no es óbice que el ENFT muestre un incremento de la Población Ocupada, no hacerlo sería una contradicción imperdonable, un lapsus estadístico de proporciones, una ojeriza bien ganada por parte de los organismos internacionales.
La ENFT mide la Población Ocupada de los sectores productivos del país, esto es, agropecuaria, manufactura y servicios destacando algunas ramas de actividad, particularmente la contratación de mano de obra de zonas francas y turismo. Actualmente la Población Ocupada se estima en 40% de la población total del país, ocho millones y medio de habitantes, mientras que los dominicanos favorecidos con empleo en los últimos seis meses a la fecha rondan el 3% de la Población Ocupada actual, y resulta interesante y hasta curioso, además refleja un matiz favorable en la recomposición del espectro laboral del país, que los nuevos ocupados provenientes en su gran mayoría de las empresas de zonas francas rehiladas frente a la expectativa de beneficios deprimidos, pasaran a engrosar las filas de la mano de obra informal que nutre la economía informal o la llamada economía paralela, y en algunos países europeos la identifican como economía subterránea, el economista peruano Hernando de Soto la bautizó con el nombre de El Otro Sendero.
La dinámica de los factores de producción que impactan en los sectores productivos y se traduce en una variación del PIB configuran un cuadro lógico en la situación del empleo actual en República Dominicana. El argumento es sencillo, si crecen los factores de producción, por tanto crece el PIB, fiel reflejo de los movimientos favorables de los sectores económicos. El año 2005 el PIB dominicano creció un 9.3%, para asombro del mundo y de las entidades internacionales como el FMI y el Banco Mundial, y para lo que va de año 2006 se espera un crecimiento sostenido del mismo rango, en consecuencia no es óbice que el ENFT muestre un incremento de la Población Ocupada, no hacerlo sería una contradicción imperdonable, un lapsus estadístico de proporciones, una ojeriza bien ganada por parte de los organismos internacionales.