#49 NICARAGUA Y EL TLC

Presenta un PIB per cápita de 3,770 dólares, uno de los más bajos de Centroamérica, con reducidos niveles de consumo, conformando mercados asegmentarios y en general de estadios primarios. Lejos de obviarse como un mercado de consumo importante, es muy propicio para mercancías industriales de desarrollo medio, de bajo perfil competitivo o en su defecto de mercancías que no tienen posicionamiento de marca y que rayan en genéricas.
Nicaragua es una nación de grandes contrastes, de una inadecuada explotación agropecuaria, mostrándose en suma como una economía de subsistencia. El latifundio absorbe la mayor cantidad de tierra cultivable. En este contexto de régimen agrario destacan los cultivos de: algodón, banano, café y caña de azúcar; por otro lado, la explotación ganadera muestra visos de crecimiento.
Nicaragua presenta diversidad en sus potencialidades económicas de corto plazo. Por un lado el sector turístico, particularmente del lado caribeño de su geografía, que animaría las inversiones externas, una de las más organizadas del mundo, si permiten las condiciones políticas e institucionales predominantes.
Nicaragua, país de grandes contrastes; el nicaragüense tiene de que sentirse orgulloso con personajes legendarios como Sandino y Rubén Darío; una economía exigua girando en amplios recursos naturales y notorias desigualdades sociales.
La critica a la “indiferencia” es uno de los tranques de la integración comercial del TLC en Nicaragua. La Iglesia viene adoptando posiciones de reivindicación social en el marco comercial del TLC, y no deja de tener razón. Lo lamentable es que los TLC no tienen ninguna incidencia, directa ni indirecta, en la situación de desarrollo social y económico de las naciones signatarias. De ahí que la no observancia de estos aspectos se interpreta como una indiferencia, frenando la inserción de los esquemas de “mercado libre acceso”, y condicionando la implementación del marco legal e institucional que requiere un TLC.Hoy y no antes urge en Nicaragua la puesta en práctica de normas legales referidas al antimonopolio, antidumping, libre competencia y leyes actualizadas de comercio. Es obvio que el marco de desenvolvimiento vigente en Nicaragua responde al obsoleto paradigma empresarial de “el mercado de consumo de Nicaragua para los nicaragüenses”. En tanto no se toca ni por asomo el nuevo papel de los empresarios en los mercados del resto de países que participan en los TLC, como si no existieran.