#102 SALARIOS

Un aumento salarial provocaría recesión, produciría desempleo; sería una medida exclusivista en esta coyuntura económica porque son los menos quienes conservarían su trabajo. Se anuncia que para paliar las alzas recientes los salarios serían reajustados. Eso está bien; nadie en su sano juicio rechazaría un aumento de salario. Ahora, “una cosa piensa el burro y otro quien lo aparea”. ¿Está la economía, esa economía que crece al diez por ciento, preparada para revalorar el empleo y seguir ampliando el gasto? Los agentes económicos productivos tienen la última palabra. ¿Están dispuestos a sacarlo de sus bolsillos o de sus empresas?
La pobreza de República Dominicana es estructural. Las medidas de justicia social ligadas a la economía requieren de la existencia de condiciones económicas para que ocurran sin producir desequilibrios. El pleno empleo corresponde a una economía más pequeña que las posibilidades del país. Se requiere ingentes inversiones, más desarrollo que crecimiento en el consumo, en otras palabras, se requiere ampliar el tamaño de la economía dominicana si evaluamos la posibilidad de incrementos sostenidos como el volumen del gasto salarial. El salario está ligado al costo, una figura financiera enquistada en la hechura de la mercancía. Resulta obvio que si se altera el salario afecta ipso facto al producto. Si se reduce, que nunca ocurrirá, se abarata la mercancía, y si se aumenta se encarece en consecuencia. Este es el argumento técnico, ¿es así en la práctica? Requeriríamos de otros factores para sustentar el análisis. El factor competitivo por ejemplo, el margen de beneficio es otro, la eficiencia, y por qué no los mercados de consumo de dinero fresco, los llamados mercados externos. Frente al salario resulta comprensible la inyección de nuevos estímulos a la estructura productiva del país. El empleo es necesario, es una constante que humaniza la economía además de cristalizarse en nuevos fenómenos económicos. El salario deriva en realidades sociales que compromete la existencia de cualquier sociedad. ¿De cuánto podría ser el aumento salarial en estos momentos? En otras palabras, con los mismos inventarios, con el stock esperado de mercancías en reposición, ¿de dónde procedería un incremento de gastos en la industria? Reduciendo beneficios si los hay, o en su defecto financiándolo. El gobierno puede responder con subsidios y reformas fiscales, eje de política económica; la empresa, la microeconomía optaría por los flujos financieros crediticios, el préstamo en otras palabras.