#137 ¿ES QUE ES CHINO QUE ESTAMOS HABLANDO?

Me refiero, es obvio, a la crisis como negocio, la crisis mundial que nos engloba, la que desde ya nos sume en una depresión, la de tipo personal, en nuestro estado de ánimo, la descarnada contrariedad por conseguir el sustento diario. No dudo que la concentración de recursos, los que andan detrás de la mengua de la grave crisis económica provocada en el planeta, en esos recursos está el pastel. Estados Unidos asumió la responsabilidad de enfrentar el problema. Han dispuesto volumenes extraordinarios de dinero para ello. Pienso que la presencia de Obama es un factor perturbador. Habrá que esperar, en lo que coge forma la reacción de sus escrúpulos. ¿Y la República Dominicana, qué? En esencia el problema deviene en los actores económicos: aún no han entendido la magnitud de la crisis. Se juega a evadir sus efectos. Lo atribuyo a lo politizado del país. Se puede estar pensando –creo que es así- que los efectos de la crisis en la isla es otro de los tantos argumentos demagógicos a los que nos tienen acostumbrados desde hace un tiempo la camada de políticos que "nos gastamos". Se juega a la negociación. El gobierno muestra que cede, no se sabe por qué. En los Estados unidos crece como espuma el desempleo. El grueso de empresas americanas pide con urgencia –con ruego- que el gobierno se compadezca y les lance un salvavidas financiero que los mantenga a flote, mientras en Quisqueya el contraste se entroniza. El gasto corriente del gobierno, "el salvavidas con pies de plomo", relumbra con mayor fuerza. La deuda externa –hay planteamientos formales en el presupuesto del 2009- se ha convertido en herramienta del progreso por excelencia. Y yo me pregunto, dónde se ocultan -se nos ha hecho dificilísimo develarlas- las políticas económicas de incentivo, crecimiento y desarrollo a las exportaciones, las que generarían los dólares que necesitamos. “¿Es que es chino que estamos hablando?”