#151 RECONVERSIÓN DE LOS PRÉSTAMOS

Confieso que gusto de leer tardío periódicos locales y los “de afuera”. Así, nada es tan interesante como los vaivenes de la política. Con respecto a la economía la manecilla da vueltas sin sentido, no encuentra el norte. La economía es el tema obligado, es obvio, en estos momentos todo gira alrededor de la situación del empleo, los precios, y la oscilación de la actividad económica. En nuestro cobijo insular cobra impacto desacostumbrado la reciente información de la reestructuración de los préstamos vigentes que administra la banca comercial. Me llama la atención que la iniciativa parta del sector oficial y no de la banca comercial cuando esa cartera de negocios está haciendo agua, sin visos de cambio en el futuro inmediato. ¿Excesiva confianza en el mercado usuario del crédito? Tuviera asidero si las condiciones actuales fueran las mismas de siempre, pero resulta que no, que estamos en crisis de "no se sabe" qué sinuosidad. Sin embargo, nos hemos habituado a que una cosa piensan los políticos, otra los economistas, y sin empacho, todo lo distinto que pudiera concebirse, los empresarios, cual sea el origen de sus negocios. Los banqueros en este caso, manifiestan una excesiva timidez para tomar decisiones, ni que hablar del trabajo de comunicación, prefieren que hablen otros asintiendo o rechazando con movimiento pendular de cabeza. Decía en columna anterior que “lo que aprisiona este sector es el fantasma de la cartera vencida de los préstamos y los depósitos… que la salida menos traumática obligaría reducir la escala de la actividad financiera, incluyendo la expectativa de los pingues beneficios”. Reconvertir la cartera de préstamos vigente será, recuérdenlo, un proceso doloroso para los usuarios del crédito.