Me refiero al dólar y al euro en un país como el nuestro que tiene su moneda propia. ¿Para qué sirve el peso? Sólo para transacciones locales, para más nada. Empero, la República Dominicana, como toda economía de esta época, tilda de ser una economía abierta, que tiene transacciones con el exterior. En otras palabras, así como tenemos agentes económicos con necesidad de disponer –liquidez- de moneda local –el peso-, así también tenemos agentes económicos que requieren de monedas en divisas para operar. El principal, el Estado dominicano, requiere de divisas permanentemente. ¿Interesa el origen de las divisas? Lo que interesa es que circulen al interior de nuestra economía. Además, el hecho mismo de disponer de éstas deriva en incremento de nuevas divisas a través del aprovechamiento de oportunidades comerciales del entorno que requieren flujos financieros en moneda fuerte.
Si una economía opera como un centro financiero en divisas puede motorizar, y por ende desarrollar un conjunto diverso de proyectos de incubación nacional para el mercado local y los mercados externos. De lo que se trata es de abrir las puertas, insertarse en otras posibilidades económicas. No sólo las coyunturas de liquidez en divisas sirven para mejorar nuestra disponibilidad y por ende la clasificación en entidades de crédito internacional. Este es un adendum en el marco del objetivo central de toda economía, esto es satisfacer las necesidades de la población. De algo estamos seguros, el nivel de reducción de liquidez en divisas, o su tácita ausencia en la economía reduce sensiblemente las oportunidades empresariales y comerciales del país, además de la situación financiera imperante.
Si una economía opera como un centro financiero en divisas puede motorizar, y por ende desarrollar un conjunto diverso de proyectos de incubación nacional para el mercado local y los mercados externos. De lo que se trata es de abrir las puertas, insertarse en otras posibilidades económicas. No sólo las coyunturas de liquidez en divisas sirven para mejorar nuestra disponibilidad y por ende la clasificación en entidades de crédito internacional. Este es un adendum en el marco del objetivo central de toda economía, esto es satisfacer las necesidades de la población. De algo estamos seguros, el nivel de reducción de liquidez en divisas, o su tácita ausencia en la economía reduce sensiblemente las oportunidades empresariales y comerciales del país, además de la situación financiera imperante.