La velocidad actual en que va el mundo y el entorno inmediato resultan tan vertiginosos que trastorna el sentido del equilibrio, cuando no, la pérdida de orientación, la falta de ecuanimidad, mesura y sensatez de nuestras opiniones y juicios.
La población dominicana se estima en diez millones de habitantes, sin embargo hace 50 años era poco más de dos millones, quintuplicándose en este lapso de tiempo. Hace treinta años el país producía dos mil quinientos millones de pesos -valores reales-, con la agropecuaria y la manufactura los sectores protagónicos, en contraste con los ocho mil millones del periodo actual con base en los sectores de telecomunicaciones y servicios, de un crecimiento conjunto nada despreciable del 30%, a pesar del 18% de analfabetismo.
La participación de las Zonas Francas y Turismo apenas llegan al 10% del PIB, cuyo significado sólo se concentra en el impacto de estos sectores en el empleo de ingente masa pobre de la población. El consumo que moviliza recursos en otros sectores económicos y los ingresos fiscales, sobretodo del sector turístico equivale al 1% del PIB.
En diez años a la fecha las importaciones han crecido un 40%, pasando de cuatro mil a siete mil millones de dólares. Mientras que las exportaciones sólo han crecido el 15%.
Se afirma que somos un país pequeño de 48 mil kilómetros cuadrados, para la cantidad de medios de comunicación. Las estadísticas son elocuentes, 220 emisoras de radio, 17 canales de televisión y nueve periódicos de publicación diaria. A esto se suma la Internet, de gran aceptación en el país. Para el 1999 teníamos 20 internautas por cada mil dominicanos, con penetración del 0.2%, el doble de la penetración en Latinoamérica. Empero los gastos on-line aún no son significativos a pesar del millón o más de tarjetas de crédito que circulan en nuestro país.
La población dominicana se estima en diez millones de habitantes, sin embargo hace 50 años era poco más de dos millones, quintuplicándose en este lapso de tiempo. Hace treinta años el país producía dos mil quinientos millones de pesos -valores reales-, con la agropecuaria y la manufactura los sectores protagónicos, en contraste con los ocho mil millones del periodo actual con base en los sectores de telecomunicaciones y servicios, de un crecimiento conjunto nada despreciable del 30%, a pesar del 18% de analfabetismo.
La participación de las Zonas Francas y Turismo apenas llegan al 10% del PIB, cuyo significado sólo se concentra en el impacto de estos sectores en el empleo de ingente masa pobre de la población. El consumo que moviliza recursos en otros sectores económicos y los ingresos fiscales, sobretodo del sector turístico equivale al 1% del PIB.
En diez años a la fecha las importaciones han crecido un 40%, pasando de cuatro mil a siete mil millones de dólares. Mientras que las exportaciones sólo han crecido el 15%.
Se afirma que somos un país pequeño de 48 mil kilómetros cuadrados, para la cantidad de medios de comunicación. Las estadísticas son elocuentes, 220 emisoras de radio, 17 canales de televisión y nueve periódicos de publicación diaria. A esto se suma la Internet, de gran aceptación en el país. Para el 1999 teníamos 20 internautas por cada mil dominicanos, con penetración del 0.2%, el doble de la penetración en Latinoamérica. Empero los gastos on-line aún no son significativos a pesar del millón o más de tarjetas de crédito que circulan en nuestro país.