#210 VADEANDO EL UMBRAL

Hace algún tiempo un banquero amigo, basado en su experiencia, me decía enfático que las decisiones financieras, por lo general, transitan la frontera de lo legal e ilegal, que no pueden tomarse si no acudimos al umbral.
¿Qué es esto del umbral? Bueno, es una línea tenue, imperceptible, que toman las decisiones trascendentales. Nos referimos al límite, lugar en donde una entidad, cualquiera que sea, deja de existir para convertirse en otra cosa; esa es la idea principal del umbral.
Hay distintas teorías sobre el umbral; la economía es una de las más activas en los conceptos umbralistas.
A falta de pasar inadvertido el fenómeno del umbral, algunos estratos sociales derivan en posturas seudo-moralistas, cuando no, tropiezan con puntos de vistas maliciosos en donde no existen.
El umbral tiene una carga enorme de enseñanzas y conocimientos a través de la historia humana; el tema se ensombrece con el gran cúmulo de hechos y vivencias que se repiten como lección no aprendida. Por ahí andan algunos hechos recientes vividos por la sociedad dominicana actual.
Creo hasta la pertinacia que el ejercicio político actual es un factor contaminante cuando se trata de ponderar con objetividad algún punto de agenda del país. Si esta observación no se toma como una advertencia, indefectiblemente caeremos en el círculo vicioso donde subyacen toda una gama de intereses creados, con nosotros en el papel de veleta.
El umbral es el límite del objeto más allá del cual no existe el objeto como tal. Habrá otros objetos pero no es el mismo objeto del cual estamos valorando el límite o margen en cuestión. La gente observa este hecho inusual aunque imperceptible. Cosa de interés es el hábitat del umbral, margen o apariencia, sujeto a interpretaciones distintas.