#233 EL IDIOTA MORAL

Los precios están estrechamente vinculados a la sicología de la gente, sobre todo a la tragedia de la subsistencia del homo economicus, del “idiota moral” del escritor catalán Ramón Alcoberro, en clara alusión de las supuestas decisiones racionales de una sociedad adulta, aquella de elecciones reflexivas y calculadas, maximizador de sus opciones, racional en sus decisiones y egoísta en su comportamiento. La estabilidad macroeconómica gira invariablemente alrededor del ingrediente axial de los precios, me refiero también al crecimiento, particularmente al violento disparo del PIB y el nivel del empleo de la República Dominicana, estos últimos convertidos en objetivos políticos.
Cuando nos referimos a la axialidad de la economía lo que inmediatamente surge sin mucho esfuerzo es la estructura de precios, ¿por qué? El sentido de la ciencia económica se encuentra en este ingrediente axial. Si queremos saber el estado de salud de un país, revisemos la configuración de los precios que rige su economía. ¿Cuál es el estado axial de los precios en República Dominicana?, ¿reflejan la sustantividad de la oferta y la demanda de mercancías en circulación? Si la respuesta es no, ¿Qué nivel de aproximación a la realidad reflejan esa estructura de precios? Los precios no requieren de protección especial, pues la economía dispone de las enzimas especializadas para conservarlos y si es necesario socorrerlos. Un gradiente elevado de alejamiento de este ingrediente axial dibuja con gran dramatismo la figura de los precios ficticios, es decir el predominio de la disonancia del consumo y por ende la aparición de los desequilibrios sociales y económicos. Si en nuestro caso no se han manifestado aun, espérelos porque subyacen en la inestabilidad manifiesta de los precios en situación de desequilibrio.