#267 EL CUENTAPROPISTA DOMINICANO

¿Quiénes son los cuentapropistas? Tenemos la fuente de cuentapropistas en los ciento veintidós mil cesantes potenciales del parque dominicano de zonas francas, además del flujo neto de parados provenientes del sector público, al cambio de gobierno, un compromiso proselitista de ineludible valor político. El cuentapropista dominicano es un caso especial de informal. Tipifica un obrero calificado enganchado en actividades de servicios.
Bien; observamos dos fuentes de empleo formal –asalariados- asilados, ¿marginados?, en la vena económica informal. Pues este tipo de informal es transitorio –debería serlo-, asalariarse seguirá siendo la aspiración suprema, son definitivamente seudo-informales, contaminados, eso sí, por la idiosincrasia organizacional. ¿Cuál sería el destino final de los cuentapropistas dominicanos? Decía –quiero referirme a la masa de empleo gubernamental- tácitamente más arriba lo relativo a los flujos laborales. Pues miren que Cuba los está reduciendo drásticamente, lo mismo ocurre con Argentina. El FMI interfiere en esta vía, una enzima que acelera el volumen de cuentapropistas.
Sugeriría al gobierno que tome en cuenta a lo cuentapropistas dominicanos, incorporando la unidad de fomento al microempresario cuentapropista. La idea no es mala, si observamos la buena marcha de la sociedad productiva, las oportunidades de subsistencia que resuelve el sector informal, a todo esto, sin ánimo de formalizarlos, soterrado interés de fiscalizar los necesarios ingresos que devengaría el sector en cuestión. Sí, desficalizarlos implicaría el incentivo idóneo, un dique conveniente para la regulación del empleo público.