#305 SIGNIFICADO INOCUO

El capital de trabajo -capital operativo nacional- gira alrededor del peso dominicano, moneda que tiene valor en territorio isleño, fuera de esos límites su valor es relativo, sólo sirve de paridad nominal con otras monedas, significado inocuo que no reditúa absolutamente nada.
El Estado de una economía exportadora cuenta con capital de trabajo en divisas dentro de su territorio geográfico, nación de amplia participación de empleos en cantidad y calidad a través de la industria, el aparato productivo generador de divisas.
¿Para que sirve el capital operativo en divisas? Para suplir las necesidades sociales, fruto de los compromisos con el resto de las economías del mundo. Actualmente, a falta de una economía exportadora, sólo contamos con el peso, moneda que únicamente nos sirve para interactuar en el mercado nacional. ¿Y los compromisos con el exterior? Sin generación de divisas, se financian con deuda externa. A este tétrico panorama se suma el volumen de dólares y euros que engullimos al consumir mercancías que se fabrican en otras economías, y que lógicamente hay que pagarlas en divisas, lamentablemente no aceptan pesos. De ahí que las pocas divisas con que cuenta la isla, fruto de la remesa de la diáspora en descenso, los menguados dólares que deja el turismo a través del ingreso de turistas a la isla, además de las pocas divisas que recibe el banco central por parte de las empresas en régimen de zona franca, quienes compran con dólares los pesos que necesitan para pagar la nómina espuria de los explotados obreros isleños. La miserable suma de ingresos en divisas es insuficiente para cubrir los compromisos financieros con el exterior. Los motivos son más que obvios para que la deuda externa dominicana se abulte indefinidamente, sin visos de variar la proclividad ascendente en el corto plazo, a menos que se implemente otro modelo económico, en el cual se estructure la producción de mercancías nacionales como política económica altamente prioritaria, cuyo principal objetivo sea suplir, esto es, abastecer recurrentemente los mercados externos de consumo final.