#316 DEUDA RECICLADA

Todos hemos pasado por la vívida experiencia de un refinanciamiento. Esto ocurre por diversos motivos que no vienen al caso, no obstante la experiencia se conoce, o por lo menos se intuye. La economía de la isla –pero no sólo ésta- pasa periódicamente por el mismo fenómeno que nos lleva a preguntarnos, qué hay detrás del refinanciamiento, particularmente el que se aplica al país con premeditada regularidad, esto a pelo al comportamiento de la deuda externa que sufre el trauma de reciclaje periódico, actualizándose con nuevas dimensiones, más y más grandes.
Los vencimientos con vocación morosa se saldan con nuevas acreencias, bajo condiciones onerosas en tiempo y costo financiero, una oportunidad recurrente que aprovechan sin ningún escrúpulo las entidades internacionales de crédito. Quisiéramos explicar el fenómeno en cuestión de otra manera. Quizá nos pueda ayudar la figura del esquema Ponzi -captación de ahorros paga intereses vencidos ahorros antiguos- que en forma similar ocurre con la vigencia que cobra el comportamiento de la deuda externa, insuflándola con nuevas deudas, en otras palabras, deuda nueva paga los intereses vencidos y capitalizados de las deudas viejas. Como se presume, este esquema se convierte en un círculo vicioso creciente e incontrolable. Ahí está el caso de Grecia, y de otras naciones europeas que van por el mismo camino, España es el caso mediático reciente.
Esto no ocurriera si produjéramos los suficientes dólares, en vez de endeudarnos –la deuda externa isleña anda por veinte mil millones de dólares con perspectiva a seguir creciendo- a pesar de los argumentos anodinos señalando que el país ostenta un nivel bajo de endeudamiento, o que la deuda externa dominicana es manejable.