Es preciso acotar para nuestra salud mental –el estrés es
insistente- el por qué ocurre inflación. La inquietud explica otro fenómeno económico,
ese que se mide a través del PBI, que no es otra cosa que el volumen de transacciones
comerciales, el consumo por compras que realiza a diario el dominicano.
Inflación es la dilatación de los precios, el
agrandamiento de los valores monetarios de las mercancías, objeto de consumo en
algún momento, en obvia alusión a la persistente reducción de nuestros ingresos
por esa vía.
La inflación constituye un ejercicio de estimación de los
actores económicos, tanto de los que practican a diario el rol de vendedores u
ofertantes, como los de compradores, consumidores o demandantes.
La inflación pasa por ser la resultante, una manifestación
de lo que ocurre con los costos, esto es, los gastos de obtención si es
importador, o en definitiva de la fabricación de un producto o servicio. Hay inflación
cuando se incrementan los precios por el reajuste hacia el alza de la reciente
reforma fiscal, que desova en un aumento de la recaudación del gobierno
central. Hay inflación cuando el FMI exige del gobierno la eliminación de los subsidios, es el caso del
financiamiento eléctrico de la isla, sin ponderar si la medida es ética o no.
Debo decir sin ambages que la inflación tiene un impacto
brutal en la sicología de los dominicanos, provoca ansiedad, desencanto, y por último, desconcierto
en los hogares isleños que tienen que cubrir sus necesidades con los amenguados
ingresos fijos que disponen.
La inflación es motivo de la aceleración del
financiamiento domestico a través del dinero plástico, sino revisen el aumento
sostenido de beneficios que declara el sistema bancario local todos los años.
La inflación es motivo de reducción de la calidad de vida del dominicano.
El mecanismo de compensación de la inflación
apunta incontrovertiblemente a más empleo, más producción, más creatividad. No
es como lo piensan algunos oficialistas, en la ayuda, el subsidio, lo que
resulta en mantener viva la llama de la inflación.