#367 LOS QUE SE RÍEN CON LAS MUELAS DE ATRÁS

A falta de un mercado comprador, la industria de los países desarrollados se sumiría en crisis. Créanlo, las ayudas de naciones productoras a los pueblos en vías de desarrollo, o la reciente visita del mandatario chino en México, no tiene otro interés que la búsqueda de mercados de compradores para sus empresarios fabricantes. Asunto de subsistencia convertida en jornada patriótica de  gobiernos en donde existe desarrollo de producción fabril que, huelga decirlo, sin consumidores se enseñorearían las dificultades económicas. Pues, Latinoamérica es apreciada por su condición de mercado consumidor, no así de productor o industrial. La categoría de mercado consumidor en oposición al de un mercado productor o industrial avala la creciente y revolvente deuda externa de los países latinoamericanos que protegen y blindan su mercado de consumidores con dólares de deuda externa, inyección de divisas periódicas que deben ingresar a las economías cuyo modelo de subsistencia es el consumo y no la producción, dólares o divisas que no producen, por eso la creciente deuda externa para asistir por la vía del cambio de pesos por dólar en lugar de crédito en divisas a los exportadores que se ríen con las muelas de atrás. Al importador latinoamericano no le cuesta nada, ningún esfuerzo, el volumen de dólares que se engullen para sostener este modelo perverso y anti-nacional identificado como mercado compradores, en otras palabras, el de los consumidores dependientes. Por qué echarle la culpa de nuestros males económicos a los industriales foráneos, pues nadie nos obliga ni conminan a constituirnos en consumidores dependientes. Pero, ojo, ellos, los países industriales son también consumidores, con la diferencia que producen divisas, cosa que no ocurre en los países subdesarrollados, situación que los elevan a la categoría de consumidores independientes.