En interés de aclarar el concepto del término “cuasifiscal”, manoseado hasta la saciedad en los corrillos políticos, económicos y medios diversos de comunicación de la vernácula dominicana, cuyo reflejo se manifiesta en la opinión, correcta o distorsionada, de la población en general, nos hemos detenido en indagar qué es esto del cuasifiscal, tanto su alcance y la semántica de la más popular de las palabras del año 2006. Si partimos de una aplicación general, la Comisión Económica para la América Latina y el Caribe (CEPAL) observa el cuasifiscal como el lado opaco de la política fiscal del Estado, compuesta por actividades extrapresupuestarias en contraposición al presupuesto del gobierno que es el lado visible de la política fiscal. Este lado opaco, me refiero a la política cuasifiscal, también llamada la “economía invisible”, tiene un espectro amplio de acción que actúa como una política fiscal implícita en los precios, la industria, la situación cambiaria, la política monetaria, la actividad bancaria, política salarial, y política social entre otros.Observamos también un contorno cuasifiscal en la gestión del Banco Central determinado por la diferencia entre el rendimiento de sus activos y el costo de sus pasivos, según sea posito o negativo, se estará en presencia de superávit o déficit cuasifiscal. Entre los activos del Banco Central están las reservas internacionales, préstamos a bancos (redescuentos) y préstamos al gobierno. En cuanto a los pasivos se encuentra el circulante, depósitos de los bancos (encajes), y las emisiones de certificados de depósitos a terceros, sean personas física o jurídica. Estos últimos, los certificados de depósitos, implican un costo ya que pagan distintas tasas de interés, sujetas al monto y plazo en que se depositan. Se ha querido, no se con que intensión, confundir una deuda con el déficit cuasifiscal, sumando ambos, esto es, el costo de esa cartera y la emisión per se, situación que distorsiona la semántica del término en referencia, pues tienen naturaleza distinta, mientras los certificados financieros del Banco Central es un pasivo, el déficit cuasifiscal es una cuenta de resultados, no obstante lo obvio de la enorme deuda acumulada en relación a estos certificados de urgente solución. Puede aducirse, sin ánimo de complicar esta exposición que la colocación de títulos por parte del Banco Central, entiéndase certificados financieros, tienen una vocación cuasifiscal debido al costo a pagar periódicamente por los certificados emitidos, que requiere de la liquidez necesaria para honrar esos compromisos. Esto explica el crecimiento de esa cartera en proporción a los compromisos en pago de intereses, a pesar de que se afirme que ese dinero está en la bóveda del banco, no ha sido gastado.