Aún hoy, en los inicios del siglo XXI, existen rezagos de independencia en pueblos que han pasado por serias conflagraciones como la pequeña región de Kosovo. Nos preguntamos qué tamaño debe tener una nación, y si debe ostentar una ubicación geográfica admitida por los estándares geopolíticos predominantes. Kosovo es una reducida porción de territorio de Europa del Este inserta en otra nación, Serbia, con dos millones de habitantes y diez mil Kms cuadrados. ¿Esto es una nación? Sin embargo el ciudadano de Kosovo se resiste a formar parte de Serbia; al momento la ONU la ha declarado provincia autónoma, asumiendo la administración. ¿Qué implica convertirse en un territorio independiente? Taiwán lo hizo, desprendiéndose de China Continental. El caso de Puerto Rico es lo inverso, nunca ha dejado de ser un pueblo con características y valores propios, no obstante el cliché de territorio americano que ostenta hace algún tiempo. Hay diversos factores envueltos, en la generalidad de aspectos complejos, demarcados a través del tiempo en un perfil particular, configurando coyunturas cuyo factor económico emerge como la fuerza más predominante.
Kosovo, parte de la antigua Yugoslavia del tristemente celebre dictador Josip Broz Tito, es un pueblo pobre que vive de la agricultura cuya gente predominantemente es de extracción albanesa –Albania es el país más pobre de Europa- “La estabilidad a medio y largo plazo de Kosovo depende de su desarrollo económico. Si bien se han realizado algunos progresos desde 1999, Kosovo sigue siendo la región más pobre de los Balcanes Occidentales. Con aproximadamente 1,9 millones de habitantes, su PIB per cápita es muy bajo, situándose en torno a los 1000 euros. De acuerdo con los datos de 2003 de la Oficina Estadística de Kosovo, la tasa de desempleo se acerca al 50%. La economía de Kosovo necesitaría crecer a un ritmo rápido durante un período de tiempo prolongado para poder aumentar el nivel de vida y reducir la pobreza y el desempleo de la población. Sin embargo, el crecimiento económico de Kosovo se sitúa muy por debajo de este objetivo. La incertidumbre acerca del futuro estatuto de Kosovo es, sin duda, un grave obstáculo al desarrollo económico, pero la solución de sus problemas económicos no puede esperar hasta que se resuelva la cuestión del status. Kosovo debe superar su aislamiento y participar en el acercamiento de la región a Europa.” Extracción documentaria de la Comisión de las Comunidades Europeas.
Kosovo, parte de la antigua Yugoslavia del tristemente celebre dictador Josip Broz Tito, es un pueblo pobre que vive de la agricultura cuya gente predominantemente es de extracción albanesa –Albania es el país más pobre de Europa- “La estabilidad a medio y largo plazo de Kosovo depende de su desarrollo económico. Si bien se han realizado algunos progresos desde 1999, Kosovo sigue siendo la región más pobre de los Balcanes Occidentales. Con aproximadamente 1,9 millones de habitantes, su PIB per cápita es muy bajo, situándose en torno a los 1000 euros. De acuerdo con los datos de 2003 de la Oficina Estadística de Kosovo, la tasa de desempleo se acerca al 50%. La economía de Kosovo necesitaría crecer a un ritmo rápido durante un período de tiempo prolongado para poder aumentar el nivel de vida y reducir la pobreza y el desempleo de la población. Sin embargo, el crecimiento económico de Kosovo se sitúa muy por debajo de este objetivo. La incertidumbre acerca del futuro estatuto de Kosovo es, sin duda, un grave obstáculo al desarrollo económico, pero la solución de sus problemas económicos no puede esperar hasta que se resuelva la cuestión del status. Kosovo debe superar su aislamiento y participar en el acercamiento de la región a Europa.” Extracción documentaria de la Comisión de las Comunidades Europeas.