#56 EXPECTATIVA INFLACIONARIA

Con el déficit cuasifiscal subyace una dificultad latente que bien puede traducirse en inflación en la República Dominicana. Hasta ahora el problema se ha reducido a expectativas; eso es lo que observamos desde que apareció el componente cuasifiscal como tal, es decir, desde que el gobierno lo incorporó como parte de sus compromisos, soslayando de esta manera el problema bancario y la probable crisis financiera que derivaría. Hay especulaciones de todo tipo en la opinión pública nacional, como en botica, no obstante la solución legal prevista y observada a través de la ley general de bancos, la ley No. 708, que a la larga resultó infuncional, un sesgo legal con el cual se ha estado operando en todas las instancias financieras del país.
Me quiero referir particularmente a las expectativas como fenómeno de preeminencia en el funcionamiento de una economía. En la teoría económica la expectativa representa un conjunto razonable de posibilidades de que un hecho ocurra. De la posibilidad pasamos a la probabilidad, esto es, al diagnóstico de la posibilidad a partir del carácter de verosimilitud o fundada apariencia de verdad.
La expectativa inflacionaria se incuba en la situación del empleo y el salario, el consumo y la incidencia en el nivel de precios. La inflación en este contexto se maneja con agresivas políticas fiscales y monetarias. Existe la creencia de que la tasa de inflación responde lentamente a los cambios en las políticas monetarias y fiscales. A este enfoque se le conoce como mecanismos adaptativos de las expectativas inflacionarias o Backguard Looking. Esto cobra vida con mecanismos restrictivos de indexación, caso dominicano reciente de aumento salarial ante el incremento del costo de la vida o incremento general de precios.
También se puede entender el manejo de la expectativa inflacionaria por parte de los gobiernos con la revisión de la curva de Phillips que vincula la situación precio-salario con el nivel de desempleo. En la medida en que bloqueamos el deslizamiento favorable de los precios-salario se logra controlar la inflación, pero al costo alto de producir desempleados. La curva de Phillips constituye una forma dramática de describir el dilema en que se halla la política macroeconómica. Es válido decir que la curva de Phillips no pasa de ser una explicación de relaciones de corto plazo que se desviarán obviamente en el largo plazo.Recientemente el Poder Ejecutivo anunció medidas tendentes a flexibilizar el nivel tributario de los agentes económicos, decisiones que conllevan cierto dinamismo a la economía dominicana y algún impacto inflacionario.