#135 LO QUE TRAE LA RECESIÓN

La economía no se detiene. Una corriente caudalosa de actividad económica subterránea se está erigiendo frente a nosotros.
Cobra vida la banca informal.
Ingentes flujos de recursos financieros circulan en las cloacas de la banca encopetada. Es la ley de la subsistencia dirán unos, otros –me incluyo en ese club- reverberamos atónitos la infesta recesión que como reguero de pólvora va cubriendo todo el planeta.
La gente no tiene dinero porque no hay trabajo.
Despedidos de los empleos y las ventas paralizadas en el ‘negocito’, la economía se retranca, la actividad formal en su conjunto está contaminada, es que nadie, absolutamente nadie quiere operar como acostumbraba hacerlo.
La libertad de la informalidad seduce a cualquiera.
Ahí no existen los onerosos y acuciantes gravámenes que al decir del pueblo, se traducen en jeepetas y residencias suntuosas de políticos, una rama taxonómica de los llamados ‘arribistas’. Tampoco cobra vida el desorden institucionalizado de precios.
En la informalidad no hay precios establecidos, sí ventas y muchas, realizadas a cualquier precio.
Con creciente aceleración, el flujo de mercancías es amplio y diverso. En definitiva lo que se implanta como hiedra es la economía subterránea, "El otro camino" de Hernando de Soto.
¿Cuánto tiempo durará?
El tiempo que necesiten las autoridades económicas para reaccionar. Reemplazar con urgencia las políticas económicas vigentes, infuncionales en esta larga y penosa coyuntura económica. Ofrecer y dar ventajas a los agentes económicos para que se reinserten en la economía formal.
En recesión aplica la tesis que los responsables, gobierno y empresarios, lejos de exigir, deben ceder: reducción ostensible de impuestos y rebaja indisputable del costo de la vida.