#153 POLÍTICA ECONÓMICA DE MERCADO

Lo sano para la economía norteamericana al decir del presidente Obama, es recuperar la actividad exportadora ligada indisolublemente a la situación del empleo y por ende a la reactivación del PIB. Es obvio que la estructura, el diseño de los tratados de libre comercio favorecen de manera ostensible a las economías exportadoras, de hecho fueron inspiradas para el aprovechamiento de los mercados externos. Mientras tanto, qué está haciendo la República Dominicana para dar respuesta a los problemas inmediatos de la economía, esto es, el consumo, empleo y producción. El error histórico consiste en explicar el problema económico dominicano como de carácter estrictamente financiero o en su defecto, monetario. Craso error. El enfoque correcto se centra en la producción, ¿por qué? Para importar, esto es comprar, no hay que disponer de ninguna estructura económica particular, eso es genérico a cualquier economía. Para disponer de crédito internacional tampoco se requiere de requisitos relevantes. De hecho, instituciones como el BID o el Banco Mundial, ni que hablar del FMI, están predeterminadas para asistir a economías improductivas, aquellas que sólo disponen de un aparato productivo para el mercado local.
El vicio fiscalista nos arropa, sobre todo cuando sienta sus bases en el consumo. Si el consumo se deprime, luego habrá serios inconvenientes de orden político y social. El presidente Obama afirma que el mercado es el mecanismo idóneo para generar prosperidad. Se refiere a la prosperidad del productor en primer lugar, del consumidor en segundo lugar, y del Estado en tercer lugar. Este último dependerá menos de compromisos externos al recibir ingresos fiscales sustentados en el mercado y no en el consumo.