#204 ALTO ESTÁNDAR DE VIDA DEL DOMINICANO

Percibimos con preocupación que se piense y opine con suntuosidad en todos los ámbitos de la vida nacional, con muy poca o casi nada de creatividad en el gasto, construyendo sin darnos cuenta, un país de alto estándar de vida.
A menos que cambie las condiciones económicas internacionales en el corto plazo, la economía dominicana es inviable. ¿Cuál es el camino a seguir? El modelo económico viable debe sostenerse en el ahorro, en la frugalidad con tacañería y sin ruindad, la decidida inclinación a realizar los menores gastos posibles. El objetivo primario pretendería reducir en 15% del PIB la escala de la economía. En valores indexados estaríamos reconvirtiendo 74 mil millones de dólares, PIB estimado actual, a un tamaño de 63 mil millones de dólares, sin menoscabo del crecimiento. Lo que queremos significar es que el tamaño actual de la economía dominicana escapa a nuestras posibilidades, tanto a la disponibilidad de liquidez domestica como a la gubernamental.
La idiosincrasia que nos gastamos ayuda poco o casi nada. Raya en lo imposible y poco práctico que la población subsista del subsidio abierto en casi toda la jerarquía del consumo resumida en electricidad, alimentos y gas propano de cocinar. No duden que haya conexiones implícitas con el aumento en el índice de suicidio, multiplicación en accidentes de transito, agudización en la ansiedad social, desenfreno en el comercio ilegal en general, y sobre todo la arraigada proclividad a la vida fácil.
Reaccionemos a tiempo; no nos quejemos ni busquemos el culpable al cabo de cuatro años cuando lo contemplamos reflejado todos los días en el espejo de nuestro cuarto de baño.