En principio creemos que el mercado de los Estados Unidos es una imagen virtual, un espejismo para el empresario local y los demás miembros del TLC, RD-CAFTA.
Estados Unidos basa su economía en la industria, aunque no es óbice afirmar que han llegado a un nivel notable de autoabastecimiento de bienes primarios a través del desarrollo de un modelo agropecuario intensivo con enorme apoyo tecnológico. ¿Es realmente Estado Unidos un mercado de consumo potencial para los países centroamericanos y caribeños como la República Dominicana? Tomemos el caso local. El PIB per capital de USA está cerca de los cincuenta mil dólares, más de cinco veces el PIB per capita de la RD. ¿Qué podemos ofrecer al descomunal mercado de USA? En estos momentos, nada significativo.
Con tanto dinero en sus manos, el consumidor americano gusta de mercancías de alto valor agregado; y no crea que nos refiramos a mercancías caras.
Otra información, los más de trecientos millones de habitantes que componen la población norteamericana. La economía de escala abre las puertas de USA a las mercancías industrializadas de bajo precio. Es posible que el mercado latino instalado en USA pudiera variar el tétrico panorama del comercio internacional para RD y sus socios centroamericanos, existen las condiciones, pero hay que superar algunos escollos de fondo, me refiero a la nueva configuración que tendrían las mercancías locales para ingresar a territorio americano. Citamos también el cambio de cultura empresarial que redundaría en replanteamientos sustanciales de las estructuras organizacionales locales y sus correspondientes estrategias operacionales. En otras palabras, hay que cambiar todo. ¿Complicado? Pongamos nuestra atención a los otros mercados del RD-CAFTA.
Estados Unidos basa su economía en la industria, aunque no es óbice afirmar que han llegado a un nivel notable de autoabastecimiento de bienes primarios a través del desarrollo de un modelo agropecuario intensivo con enorme apoyo tecnológico. ¿Es realmente Estado Unidos un mercado de consumo potencial para los países centroamericanos y caribeños como la República Dominicana? Tomemos el caso local. El PIB per capital de USA está cerca de los cincuenta mil dólares, más de cinco veces el PIB per capita de la RD. ¿Qué podemos ofrecer al descomunal mercado de USA? En estos momentos, nada significativo.
Con tanto dinero en sus manos, el consumidor americano gusta de mercancías de alto valor agregado; y no crea que nos refiramos a mercancías caras.
Otra información, los más de trecientos millones de habitantes que componen la población norteamericana. La economía de escala abre las puertas de USA a las mercancías industrializadas de bajo precio. Es posible que el mercado latino instalado en USA pudiera variar el tétrico panorama del comercio internacional para RD y sus socios centroamericanos, existen las condiciones, pero hay que superar algunos escollos de fondo, me refiero a la nueva configuración que tendrían las mercancías locales para ingresar a territorio americano. Citamos también el cambio de cultura empresarial que redundaría en replanteamientos sustanciales de las estructuras organizacionales locales y sus correspondientes estrategias operacionales. En otras palabras, hay que cambiar todo. ¿Complicado? Pongamos nuestra atención a los otros mercados del RD-CAFTA.