#256 CAÍDA DE LA DEMANDA

La solución a la vista es la reducción del volumen del gasto; si nos expresamos con propiedad, estaríamos reduciendo el tamaño de la economía dominicana. Se suma con vigor la vocación decidida en inversiones tangibles. ¿A qué me refiero? La especulación financiera dejó de ser un negocio de riesgo calculado, sencillamente porque están en picada en el planeta, y ostentan mala fama muy bien ganada. Este es un tema que se analizará en demasía.
De la producción, este renglón sería un buen negocio, la demanda de bienes tangibles. El negocio se traslada a la boca. Satisfacer el hambre, será el gran negocio en las próximas décadas.
La caída de la demanda trae ahorros, en obvia disminución del gasto. Se espera en el mediano plazo cambios sustanciales en la economía dominicana.
Otro aspecto a incidir corresponde a los controles del negocio financiero, pues el modelo actual basado en el consumismo, deja la secuela de un peligroso facilismo en el estilo de vida del dominicano común. Es el encumbramiento del consumo ficticio, el artificio perverso del dinero plástico. ¿Su slogan? “Consuma ahora, qué interesa el soporte de la actividad productiva”.
Recomendamos la lectura de la teoría económica que promueve Lyndon Larouche, para aquella gente que no sabe qué hacer con capitales ociosos, visto el alto riesgo de perderlos en negocios financieros especulativos. Con Larouche abrimos el vademécum de la Economía Física, fuente económica que nos ilustra el por qué la China, de una nación muy pobre, pasó a ser el pueblo más desarrollado del mundo actual. Así también nos refiere con propiedad y elocuencia el modelo económico que adoptó USA el siglo XIX, para salir de la dependencia, y convertirse en lo que es hoy.