#19 LA EXPERIENCIA DE TAIWAN

La ilustración es elocuente, ¿porqué elegimos Taiwán y no Estados Unidos o Japón? Taiwán es una isla de recursos naturales limitados, de 36 mil Km. cuadrados y 23 millones de habitantes, una excelente referencia para cualquier país en vías de desarrollado de Latinoamérica y particularmente del Caribe.
Taiwán inició su desarrollo a partir del reconocimiento de sus posibilidades, de sus potencialidades que obviamente no eran similares ni a Japón ni mucho menos a los Estados Unidos, una especie de aplicación del principio económico de las Ventajas Comparativas, es decir, aprovechar las ventajas y compensar las desventajas. La ventaja, la riqueza de Taiwán se fundamenta en su gente, que se caracteriza por su gran diligencia, y en la implementación de un sistema educativo universal, esto es, una educación para la globalización. ¿Y qué aporta al desarrollo y al crecimiento de un modelo económico orientado hacia fuera, una ventaja basada en los recursos humanos? Los recursos humanos excelentes, tanto para la inversión extranjera como para la inversión local, no solo producen técnicas mejores y una administración eficiente, sino también la acumulación de capital que es la parte más crítica de la inversión, y cuando esto ocurre afirmamos que ha habido un logro económico. Taiwán sí puede dar testimonio al mundo cuando los recursos humanos es la clave del éxito económico. En general Taiwán ha gozado de las siguientes condiciones: una sociedad estable y en armonía, un sistema educativo obligatorio en continuo avance, una población trabajadora y frugal, un gobierno responsable, y las correctas estrategias y medidas de desarrollo.
Una sólida base educativa ayuda inmensamente a la incorporación de nuevas ideas y a la fácil asimilación de políticas económicas. La educación obligatoria pasó de seis a nueve años, concomitantemente con la aparición de otros niveles de ciencia y tecnología, fruto del avance del desarrollo económico. Entretanto se crearon institutos tecnológicos y escuelas vocacionales para satisfacer las necesidades del gran empuje del sector industrial.
Obviamente las retrancas al desarrollo económico se enseñorean cuando el pueblo de una nación está en constante riña y lucha interna, transitando el camino de la inestabilidad política y social, y en consecuencia el país pierde su atractivo como lugar para la inversión extranjera y domestica. El resultado es la fuga de capitales hacia lugares más seguros en el extranjero en donde haya un fortalecimiento de la moral social y la conciencia cultural.