Esta aseveración es válida al referirnos a los tributos, lo que conocemos como impuestos, y lo que hemos venido escuchando a diario en los medios de comunicación con el nuevo paquete de reforma fiscal, a la que se avocará el gobierno, estrenando el congreso recientemente elegido. Bueno, afirmamos que hay pesos que trabajan más que otros, están en un sector más dinámico de la economía y tienen mayor proclividad al tributo fiscal. Resta analizar el tipo de elasticidad del sector, es decir, el grado de sensibilidad de ese peso ante una carga tributaria particular. Así también debemos observar la incidencia de dicha actividad económica en el consumo de la población, de manera que cuando se decida aplicar cierta presión tributaria, se haga tomando en cuenta el impacto favorable o no en las grandes mayorías. Con estas observaciones podemos afirmar que el gobierno, a través de la acción fiscal, opta por el tamaño de un sector económico particular. Esto viene a ser interesante porque nos referimos a medidas de política económica, y con esto al desarrollo económico esperado en un lapso de tiempo.
Cuando nos referimos a estructura fiscal inmediatamente debemos asociarlo con la redistribución de esa riqueza que se identifica como ingreso fiscal. Este es el rol del Estado. También afirmamos que puede aumentarse las recaudaciones fiscales sin desmedro al salario real, que está vinculado directamente a la canasta familiar.
El país pasa en estos momentos por algunas decisiones que afectaran ostensiblemente la estructura fiscal. Me refiero a todo el paquete arancelario que se origina en las recaudaciones fiscales a través de las aduanas. Hay un gran componente de ingresos que el gobierno percibe por importaciones, y cuenta con estos ingresos para ejecutar el presupuesto vigente. Si el Presidente Leonel Fernández se refirió a una rectificación y no a una reforma fiscal, posiblemente esté pensando en otras vías tributarias que suplanten a algunas de las vigentes, que a la luz del RD-CAFTA no operarán, observación que la hacemos con la más sana interpretación.
La confusión aparece cuando estos temas tan técnicos caen en manos de quienes hacen ejercicio de comunicación de masas, y tiene más vocación política que económica, distorsionando y desinformando a cuenta de una seudo ética, por demás inescrupulosa, detrás del cual el objetivo no es otro que incidir directamente en los 250 mil millones de pesos que maneja el gobierno de turno.
Cuando nos referimos a estructura fiscal inmediatamente debemos asociarlo con la redistribución de esa riqueza que se identifica como ingreso fiscal. Este es el rol del Estado. También afirmamos que puede aumentarse las recaudaciones fiscales sin desmedro al salario real, que está vinculado directamente a la canasta familiar.
El país pasa en estos momentos por algunas decisiones que afectaran ostensiblemente la estructura fiscal. Me refiero a todo el paquete arancelario que se origina en las recaudaciones fiscales a través de las aduanas. Hay un gran componente de ingresos que el gobierno percibe por importaciones, y cuenta con estos ingresos para ejecutar el presupuesto vigente. Si el Presidente Leonel Fernández se refirió a una rectificación y no a una reforma fiscal, posiblemente esté pensando en otras vías tributarias que suplanten a algunas de las vigentes, que a la luz del RD-CAFTA no operarán, observación que la hacemos con la más sana interpretación.
La confusión aparece cuando estos temas tan técnicos caen en manos de quienes hacen ejercicio de comunicación de masas, y tiene más vocación política que económica, distorsionando y desinformando a cuenta de una seudo ética, por demás inescrupulosa, detrás del cual el objetivo no es otro que incidir directamente en los 250 mil millones de pesos que maneja el gobierno de turno.