#24 LA ORIENTACION DEL FISCO DOMINICANO

La recaudación del gobierno dominicano, lo que popularmente se conoce como fisco, se basa predominantemente en un modelo de economía orientada hacia adentro. Detrás del fisco está el interés del gobierno por recaudar impuestos para cubrir sus necesidades, la mayor proporción en gastos, que se justifican en un presupuesto compuesto por un glosario de partidas que se nutren de los ingresos de los sectores productivos de la economía.
¿Saben qué modelo económico existe en la República Dominicana? Hay tres modelos económicos, al decir, uno orientado hacia adentro, otro orientado hacia fuera, y un tercero mezcla de los dos anteriores. Si hacemos una evaluación de los componentes del modelo económico dominicano a partir de la incidencia de éstos en la recaudación del gobierno, fácilmente notamos un modelo económico orientado hacia adentro, impregnado obviamente de las peculiaridades de nuestra cultura e idiosincrasia, esto es, la particular forma de ser del pueblo dominicano y sus instituciones.
Estos modelos económicos ponderados a partir del fisco, esto es, la recaudación del gobierno, se definen a través de la orientación de la actividad comercial de sus agentes económicos, cuyo destino es el mercado de consumo dominicano, en casi un cien por ciento para el caso de nuestro país. El mercado dominicano, visto en retrospectiva hasta el momento, es la inspiración y justificación de la existencia vital del empresario dominicano. Para realizar la actividad de comercio compran materia prima e insumos en otras economías, otros países, es decir, realizan ejercicio intensivo de importación. En última instancia compran mercancías terminadas para comercializarlas en territorio dominicano, mercancías que ingresan a nuestra economía con todo su valor agregado, en donde poco o casi nada aporta nuestro aparato productivo nacional, y en consecuencia no produce riqueza, es un gasto, no hay activos. Como se podrá apreciar, este modelo económico, el modelo económico orientado hacia adentro, opera con énfasis en el mercado del consumo interno.
El gobierno estimula la actividad de este modelo económico, y no es para menos, pues la cantidad de ingresos que obtiene son generados desde ahí, de la dinámica que muestren estos agentes económicos, caracterizados por la dependencia del dólar y del euro que gastan y no lo producen. Como se notará, el cambio de la economía dominicana hacia un modelo económico orientado hacia fuera, requisito de los TLC, requerirá de otros esquemas de recaudación.