#79 CONTABILIDAD DE LAS AYUDAS

Todo país que se tilde de civilizado debe ostentar una ley de socorro de siniestros. En esto caben las colectas al público que hemos venido presenciando en los medios de comunicación, principalmente televisivos.
Y de las recaudaciones, ¿qué?
Se nota un trabajo inconcluso; no sabemos a ciencia cierta los aportes en naturaleza en partidas ni quienes hicieron la donación por más exigua que sean: todo se queda en cifras globales. A falta de la transparencia necesaria, al término de cada colecta nos queda la esperanza que las ayudas se canalicen donde realmente se necesiten, con el carácter de urgencia que demandan los dramas humanos más acuciantes que hemos venido presenciando machaconamente en la televisión; pero… ¿realmente esto es así?
Escuché a alguien decir que “pedir por TV y recibir indistintamente ‘cuanta cosa’ a título de donación no tiene otro problema que el espacio disponible”; pero… ¿y la entrega?, me refiero a logística de distribución a los damnificados en los diversos puntos del país en donde se encuentren. De esto poco o nada se habla.
Es obvio, hay algo más delicado, ¿quién controla los desmanes y las irregularidades que puedan ocurrir en el manejo de las recaudaciones? La masa de gente inescrupulosa que abundan en toda las actividades buscando “lo suyo”, cueste lo que cueste. Se puede afirmar, y no me cabe la menor duda, que las colectas se hacen de buena fe. Empero más de una han provocado sustracciones millonarias, por supuesto a cuenta de la gente pobre en su condición de victima.
El desastre meteorológico ocasionado por la tormenta Noel no solo ha producido damnificados; también aportes en dinero y naturaleza. Como hemos visto la respuesta de la población es inmediata y prolija, ¿por qué?; no hay nada más productivo que el drama ocasionado por la carencia ante un siniestro, lo imprevisible, el llamado drama de la necesidad, aquello a lo cual es imposible sustraerse para la conservación de la vida. Lo vemos a diario en las calles de Santo Domingo: el ejército de pordioseros locales y foráneos, me refiero a los mendigos de origen haitiano que pululan en los semáforos.
¿Hay algún permiso de carácter legal para realizar la actividad de una colecta? ¿Alguna institución está midiendo la proporción del impacto de las ayudas?
Las ayudas en volumen y su consumo en el tiempo son contablemente importantes, me refiero a un Estado de Situación de las Ayudas, es decir un balance de resultados que oriente a la población donante.