#95 LA PIRATERIA

Pocos entienden los fenómenos de oferta y demanda, sin embargo todos los ciudadanos estamos insertos en ambas corrientes económicas. Es el caso de la piratería, una expresión de la economía informal originada en una demanda insatisfecha, maltratada e incomprendida por el empresario local. Ocurre en un sector empresarial más que en otros, donde predomina una oferta de sesgos distorsionantes, originados por el exiguo desarrollo, sumidos en el cortoplacismo enfermizo que sólo observa pesos y centavos como la medida empresarial exitosa. Quienes abogan por la desaparición de la piratería se ubican en el mismo ángulo de quienes abogan por la desaparición de la prostitución, están proponiendo sueños e ideales sociales de carácter normativos, pero divorciados totalmente de la realidad social, en suma de la problemática humana. Los sectores económicos desarrollados defectuosamente tienen como contrapartida un componente de pirateo en sus actividades, es decir de informalidad económica. Los mecanismos de presión social, llámense leyes y fuerzas policiales, podrán de alguna manera frenar la piratería, pero al fin y al cabo estas entidades de regulación y represión desvirtúan su rol, adquiriendo en determinado momento connotaciones infuncionales. En diversas coyunturas de la vida económica nacional hemos sido testigos de restricciones ostensibles de todo tipo –represión, persecución, cierre- ante la escalada alcista de precios en rubros diversos, v.g.: comercio de divisas, abarrotes, tarifa de pasaje de transporte público, comercio de fármacos, otros. Hemos observados también el cliché de ilegalidad, la intervención por imposición de precios simpáticos al público consumidor, en una práctica suedoeconomica de justicia social que han obtenido rotundo fracaso. Lo que quiero es llamar la atención, sobre todo a sectores empresariales diversos victimas de la piratería, cual sea el tipo, que no es posible controlarla, porque estaríamos tratando de frenar la corriente de oferta por vías inadecuadas, que a la postre desarrollarán creativamente otras formas de expresarse comercialmente. Las corrientes de oferta y demanda tienen sus propias leyes, principios con los cuales hay que guardar la coherencia necesaria para modificarlas. La piratería existirá siempre y se fortalecerá hasta que halla un sector empresarial con la necesaria creatividad, que observe las estrategias prácticas a partir de las teorías correspondientes. Para esto hay que liberarse de obsoletos paradigmas comerciales que desde hace mucho tiempo dejaron de contribuir a un sano y vigoroso sector empresarial dominicano.