Los componentes de la matriz energética del mundo presentan actualmente dos atributos críticos, esto es el agotamiento del stock de los hidrocarburos y el fuerte efecto contaminante, de ahí que se exploren alternativas de energía renovable. Nos referimos a los biocombustibles y la nueva disyuntiva que se desprende, ¿comida o combustible? La alternativa en cuestión no se refiere al gas natural sino a la generación de combustible a partir de la agricultura, el llamado bioetanol, particularmente a partir del cultivo de caña de azúcar. En algunas Naciones extraen etanol del sorgo, maíz, remolacha o girasol, sin evitar la emisión de gases de efecto invernadero. Recordemos que el gas natural es esencialmente metano que lo obtenemos a través de reservorios o yacimientos, de donde surgen las explotaciones de este recurso energético. Es valido afirmar que el petróleo ira perdiendo terreno como recurso energético, el desplazamiento es inminente, con repercusiones económicas y políticas de gran dramatismo en los próximos cincuenta años. Perú y Chile, tradicionales consumidores y exportadores de guano, abono procedente de la descomposición de los excrementos de aves marinas, ha resultado ser una excelente alternativa como fertilizante en la agricultura. Al igual que otros biocombustibles, el guano deriva de un recurso biológico, y jugó un papel alterno en periodos de crisis ya superadas. De ahí que no es nueva la búsqueda de soluciones intermedias o definitivas a la crisis de los combustibles fósiles a partir de organismos vivos o desechos metabólicos.
Ni que hablar del auge de la agricultura de explotación extensiva, con el bioetanol sin duda se revalorarían los campos dominicanos, las inversiones locales y principalmente foráneas encontrarían en la agricultura una inusitada rentabilidad, sobre todo en el renglón exportador, ubicando la producción agrícola como un negocio de gran proyección en la próxima década. Hay una creciente demanda global alrededor del biocombustible, de comercio garantizado en la Unión Europea y China
No obstante lo interesante del biocombustible surgen inquietudes sobre la tendencia en el aumento del precio de los alimentos derivados de productos agrícolas, la especulación creciente podría aparecer. Sendos informes elaborados por la OCDE y la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) señalan incrementos notables en la producción mundial de cereales para la elaboración de biocombustible.
Ni que hablar del auge de la agricultura de explotación extensiva, con el bioetanol sin duda se revalorarían los campos dominicanos, las inversiones locales y principalmente foráneas encontrarían en la agricultura una inusitada rentabilidad, sobre todo en el renglón exportador, ubicando la producción agrícola como un negocio de gran proyección en la próxima década. Hay una creciente demanda global alrededor del biocombustible, de comercio garantizado en la Unión Europea y China
No obstante lo interesante del biocombustible surgen inquietudes sobre la tendencia en el aumento del precio de los alimentos derivados de productos agrícolas, la especulación creciente podría aparecer. Sendos informes elaborados por la OCDE y la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) señalan incrementos notables en la producción mundial de cereales para la elaboración de biocombustible.