#259 ESTIMACIÓN DEL TLC

¿Cuándo el TLC –Tratado de Libre Comercio- es lesivo para una economía? El principio primario de gestión comercial ventajosa se identifica decididamente con el desarrollo de la exportación, condición sine qua non si deseamos participar exitosamente en el esquema de comercio internacional. Diez Cabral del AIRD coincide desafortunadamente con el peruano Omar Chehade, segundo del probable gobierno nacionalista de Ollanta Humala. Vista la experiencia acumulada, ambos manifiestan alergia a la figura del TLC, favoreciendo replanteamientos que no es otra cosa que la protección de las debilidades de los empresarios locales. Poco aporta el TLC a las economías interactuantes si éstas no están en disposición de aupar el libre flujo de mercancías. No nos engañemos. El problema esencial radica en la falta de empresarios exportadores, no me refiero a la ficción empresarial que representa el funesto modelo de zona franca. Empecemos por desarrollar la industria de exportación, integrando la economía dominicana al desarrollo y luego al crecimiento, no al revés. El ejercicio exportador de un pueblo debe ser el reflejo del fenómeno de la escasez para que pueda operar con sentido, enfocado prioritariamente al desarrollo social. Cuesta entender que la economía en esencia configura un agregado social de carácter multisectorial, experiencia de la realidad de un pueblo en particular. Si actuamos con sentido individualista, que es en esencia el limitado alcance del enfoque comercial, intermedista o importador, sólo incidiremos parcialmente, un discreto impacto que no se merecen los dominicanos. El TLC es el escenario donde operan flujos de mercancías, es predominantemente un esquema fabril, manufacturero e industrial. Mal haríamos si lo enfocamos solamente desde la óptica comercial.